Harry Potter hace magia y los chicos vuelven a leer
Por Mario Diament
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MIAMI.- Por casi medio siglo, padres, psicólogos y educadores han tratado de encontrar una fórmula que ayudase a reducir la dependencia de los niños de la TV y restableciese el discreto y olvidado hábito de la lectura. Los esfuerzos no sólo han sido mayormente vanos, sino que la lectura bien podría incluirse hoy junto al cóndor andino y el tigre de Bengala entre las especies en vías de extinción.
Desde hace unos meses, sin embargo, un personaje ficticio, un huérfano de 11 años enrolado en una escuela de hechicería está produciendo el milagro de reconectar a los niños con la palabra escrita.
Lo más notable acerca de este fenómeno es que se ha manifestado espontáneamente, diseminándose boca a boca como un secreto en los patios de las escuelas, en los campamentos y en los lugares donde los chicos se juntan a jugar, hasta alcanzar en pocos meses proporciones sin precedente.
El huérfano en cuestión se llama Harry Potter y debe su existencia a la imaginación de Joanne Rowling, una escocesa divorciada de 34 años, madre de una niña de 6 años, que hasta no hace mucho vivía desempleada en Edimburgo, hasta el punto que debió tipear dos veces el manuscrito original porque no le alcanzaba el dinero para fotocopiarlo.
El primer libro de la serie, "Harry Potter y la Piedra Filosofal", apareció en Inglaterra a mediados de 1997 y vendió 150.000 ejemplares, ganando los dos principales premios de literatura infantil del país. Pero cuando Harry Potter desembarcó en los Estados Unidos en agosto del año último, el éxito se convirtió en sensación. La editorial norteamericana Scholastic Books había pagado 100.000 dólares por los derechos, una suma récord para un libro infantil, y aunque todos auguraban buenas ventas, nadie imaginaba lo que habría de suceder.
Más vendidos
Los tres libros publicados hasta el momento -los otros dos son "Harry Potter y la Cámara de los Secretos" y "Harry Potter y el Prisionero de Azkaban"- ocupan los tres primeros puestos en la lista de libros más vendidos del The New York Times, superando a autores como Scott Turow y Stephen King. Han sido traducidos a 27 idiomas, publicados en 130 países (el primero de la serie fue editado en la Argentina por Emecé) y llevan vendidos globalmente más de cinco millones de ejemplares.
Hay medio centenar de clubes de Harry Potter en Internet donde se puede desde adivinar el contenido de su próxima aventura hasta meterse en el universo de la historia por medio de la realidad virtual.
Warner Brothers compró los derechos de filmación y comercialización por una cifra varias veces millonaria y se estima que para el momento en que la película sea lanzada en un par de años, el nombre de Harry Potter estará asociado a la variedad más abrumadora de productos, desde figuritas, remeras y muñecas hasta escobas voladoras y juegos de video.
Sin fronteras
La historia que atrapó la imaginación de los chicos no parece a primera vista otra cosa que el argumento clásico de un cuento infantil. Harry Potter es un huérfano que vive con sus crueles tíos, Vernon y Petunia, y su insoportable primo Dudley. Un buen día recibe una carta de invitación a un colegio de magia y hechicería llamado Hogwarts, donde aprende toda clase de trucos y encantamientos para defenderse de "las malas artes", vuela sobre una escoba y hasta se destaca jugando Quidditch, una suerte de fútbol aéreo para brujos.
Harry tiene una amiga, la astuta Hermione Granger y un enemigo mortal, Lord Voldemort, también conocido como Aquel Cuyo Nombre no debe Ser Pronunciado.
Pero es el fascinante estilo narrativo de Rowling, su rico lenguaje cargado de imágenes y las fantásticas aventuras que se suceden lo que ha capturado el interés de los millones de lectores, niños y adultos.
La literatura infantil siempre ha estado dividida por fronteras tácitas -lo que leen los chicos y lo que leen las chicas-, pero Harry Potter ha resultado tanto un fenómeno unisex (lo cual explica el hecho de que la autora sólo es identificada por sus iniciales: J. K. Rowling) como unigeneracional. De hecho, los editores ingleses han lanzado ediciones con tapas diferenciadas para niños y para adultos.
Pan caliente
Muchos padres reconocen que los libros de Harry Potter les han permitido por primera vez sentarse a leerles a sus hijos en voz alta y compartir con ellos una experiencia literaria. Esto explica por qué el último 9 de septiembre, cuando el tercer libro de la serie llegó a las librerías, mucha gente esperó para comprarlo desde la noche anterior como si se tratase de un concierto de rock.
La primera edición de 650.000 ejemplares desapareció en horas y el libro se convirtió en el primero en alcanzar el primer puesto en la lista de best sellers de Amazon.com aun antes de salir a la venta.
Algunas voces han comenzado a cuestionar el contenido de las aventuras de Harry Potter señalando que su énfasis sobre la magia y la brujería resultaba pernicioso para los niños. Una carta en este sentido publicada en The New York Times provocó un aluvión de indignadas respuestas.
Es probable que, como todas las modas, la de Harry Potter termine extinguiéndose como las Tortugas Ninjas o la Guerra de las Galaxias. Pero aun cuando esto es inevitable, el hecho de que millones de niños en todo el mundo hayan tenido acceso por primera vez al mundo fantástico que surge de la lectura y no de la pantalla de un televisor, tal vez constituya el verdadero hechizo del pequeño Harry.

