Indicios de un ataque que pudo ser peor
El asesino tenía municiones para continuar la masacre
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NEWTOWN, Connecticut (Para LA NACION).– Pudo haber sido mucho peor. Adam Lanza, el autor de la masacre en la escuela primaria de Sandy Hook, aún tenía varias municiones disponibles para utilizar en sus armas cuando se quitó la vida, algo que, según sugirieron las autoridades, ocurrió sólo cuando los primeros oficiales ingresaban a la escuela para interrumpir su matanza.
Minutos antes, Lanza le había disparado cuatro veces a su madre en la cabeza, que quedó tendida en pijama en su cama. Luego, manejó hasta la escuela, donde se suicidó tras acribillar a seis mujeres y 20 chicos de primer grado, que asistían a clase en dos aulas.
"Suponemos que fue durante el episodio en la segunda aula que escuchó venir a los oficiales y al parecer ahí decidió quitarse la vida", dijo ayer en una entrevista con la cadena ABC el gobernador de Connecticut, Dannel Malloy.
El gobernador no pudo ofrecer ningún motivo por el cual Lanza llevó adelante la masacre, un interrogante que ayer persistía en la mente de todos. Otra de las preguntas que flotaban en el aire era por qué su madre tenía un arsenal en su casa.
Malloy dijo que la policía no había encontrado hasta el momento cartas, notas o un diario con algún indicio. El teniente de la policía estatal, J. Paul Vance, dijo que necesitan cerrar la investigación para terminar de armar el rompecabezas, algo que no ocurriría "muy rápidamente".
Vance también dijo que encontraron "múltiples cartuchos" para el rifle y las pistolas semiautomáticas que cargaba Lanza. Un oficial de la policía indicó que Lanza llevaba suficientes municiones para cometer una matanza mayor, indicó la agencia AP.
Según informó la policía, Lanza usó un rifle semiautomático Bushmaster para tirar a mansalva contra los alumnos y las maestras. Esta arma es la versión de uso civil del fusil de asalto M-16 que usan los soldados norteamericanos. Se encontraron decenas de cargadores de 30 balas de este rifle desparramados por el piso. Todos los chicos recibieron más de un disparo, según se detalló ayer. Luego el atacante usó una pistola para suicidarse.
Adam Lanza, descripto aquí como un joven inteligente, extraño y reservado, era "excéntrico", según lo describió ayer su tío, Jonathan Lanza, que apareció ante la perplejidad de varios periodistas en el santuario que se montó alrededor del gigantesco árbol de Navidad en el centro de Sandy Hook.
"Nunca le pegó a nadie", dijo el tío de Lanza, que además indicó que el tirador tomaba un medicamento contra la esquizofrenia. La policía estatal no ha dado hasta el momento ninguna información acerca de la condición mental de Lanza antes del momento del ataque.
Peter Lanza, padre del atacante, emitió un comunicado antenoche, en el que dijo que su familia está angustiada. "Nuestra familia está de luto con los afectados por esta enorme tragedia. No hay palabras para expresar el pesar en nuestros corazones", afirmó.

