Inglaterra, conmocionada por agresión a una famosa chef de parte de su marido
Una revista mostró imágenes de Charles Saatchi agarrando por el cuello a Nigella Lawson en un restaurante y sorprendió a todos
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Las imágenes recorrieron el país y despertaron sorpresa entre quienes las veían. Se trataba de dos personas muy conocidas en Gran Bretaña protagonizando un episodio de violencia en la vía pública: la famosa chef de la televisión local Nigella Lawson y su marido, el millonario publicista político Charles Saatchi.
Las fotografías fueron tomadas la semana pasada por un paparazzi de la revista Sunday People en la terraza de un restaurante Scott’s del exclusivo barrio de Mayfair y muestran a Saatchi agarrando del cuello a su mujer en una acalorada discusión. A la mujer se la nota angustiada y desencajada ante la situación.
Una vez que se dieron a conocer las imágenes, el pasado domingo, Saatchi, que además de haber asesorado a Margaret Thatcher es un famoso coleccionista de arte, aseguró que el hecho ocurrió en un contexto de bromas. "Se trató de una pelea juguetona. Las fotos son horrorosas, pero eso no pasó. Las lágrimas de Nigella se debieron a nuestra discusión, no a que le hubiera hecho daño", dijo en el diario London Evening Standard , donde escribe una columna.
"Estábamos sentados fuera del restaurante, tuvimos un intenso debate sobre los niños y sujeté el cuello de Nigella repetidamente mientras intentaba enfatizar mi punto de vista", justificó Saatchi, de 70 años, e insistió que las imágenes "dan una impresión más violenta y drástica de lo que ocurrió".
Ante la difusión de las imágenes, que despertaron una fuerte controversia, la policía actuó de oficio, le impuso una amonestación y se le hizo una advertencia policial, por lo que de repetirse el episodio se podría presentar cargos en su contra. Ante los agentes, Saatchi admitió haber agredido a su mujer.
Tras el hecho, la famosa cocinera, de 53 años, abandonó su casa familiar junto a sus hijos. Sin embargo, el coleccionista de arte dijo que fue un pedido suyo para que los niños no fueran asediados por los medios que aguardaban fuera del hogar.


