Irán enfrenta nuevas sanciones
El Consejo de Seguridad de la ONU discutirá castigos más duros contra ese país
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NUEVA YORK.- Irán quedó ayer más cerca de sufrir nuevas y duras sanciones por su controvertido plan nuclear, después de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informara que Teherán no sólo no detuvo su programa de enriquecimiento de uranio, como se lo exigieron las Naciones Unidas, sino que en los últimos meses amplió sus actividades sospechosas.
El informe del OIEA abre el camino para que el Consejo de Seguridad de la ONU refuerce sus sanciones contra Teherán y prepara el escenario para un nuevo enfrentamiento entre Irán y las potencias occidentales.
La Casa Blanca, de hecho, no tardó ayer en reaccionar al informe del OIEA e instó al Consejo de Seguridad a adoptar sanciones adicionales contra Teherán.
El Consejo de Seguridad impuso sanciones económicas y comerciales a Irán el 23 de diciembre pasado, por medio de una resolución que impuso al régimen islámico un plazo de 60 días para frenar el enriquecimiento de uranio, y amenazó con más medidas si Teherán no acataba esta exigencia. Ese plazo venció anteayer. En el informe presentado ayer, el OIEA concluyó que Irán había desacatado la resolución de la ONU.
Según el informe del OIEA, los iraníes enriquecen uranio en su planta nuclear de Natanz, una instalación subterránea protegida por baterías antiaéreas, donde se instalaron 328 centrifugadoras. Otras 328 se están montando actualmente.
Desde Teherán, Mohammed Saeedi, vicepresidente de la Organización Iraní de Energía Atómica, justificó la postura de su país y agregó que su gobierno había informado al OIEA sobre su intención de activar 3000 centrifugadoras en mayo próximo, lo que posibilitaría un enriquecimiento de uranio a nivel industrial.
Esa cantidad de centrifugadoras puede enriquecer el material necesario para el combustible de plantas nucleares o refinarlo a sus niveles más elevados, para la fabricación de bombas atómicas. Mientras las potencias occidentales sospechan que este último es el objetivo de Irán, el régimen islámico insiste en que su programa sólo tiene fines civiles.
Al reaccionar ante el informe del OIEA, la Casa Blanca se manifestó "decepcionada" de la actitud de Irán y dijo que ahora era inevitable la adopción de sanciones suplementarias contra la república islámica.
"Es desgraciadamente el camino en el que nos encontramos hoy", dijo Tom Casey, vocero del Departamento de Estado. El funcionario, sin embargo, evitó aclarar a qué tipo de castigos se enfrentaría Irán.
Las sanciones vigentes actualmente prohíben el suministro a Teherán de material que pueda servir para el enriquecimiento de uranio o para la construcción de bombas atómicas.
Mayor aislamiento
Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo que su objetivo "es que los iraníes vean claro, mediante las sanciones, que el aislamiento seguirá creciendo y que es tiempo de emprender otro camino".
En ese sentido, el canciller francés, Philippe Douste-Blazy, se declaró a favor de una nueva resolución que dé "continuidad a las sanciones" contra Irán. Francia es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, junto con Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia y China.
Según una fuente del Departamento de Estado, ya comenzaron las consultas en el seno del consejo sobre la nueva resolución.
Además de las sanciones, Estados Unidos está aumentando su presión sobre Teherán en otros frentes: recientemente detuvo a funcionarios iraníes en Irak, a los que acusó de apoyar a las milicias chiitas, y persuadió a gobiernos europeos e instituciones financieras de que cesaran sus relaciones con Irán.
Estas medidas, sumadas a un reforzamiento de la presencia militar de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, despertaron temores de que Washington esté planeando una acción bélica contra Irán, algo que la Casa Blanca niega.





