
Italia: temor por la actividad del volcán Strómboli
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ISLA DE STROMBOLI.- La erupción del Strómboli, con la evacuación de parte de la población de esta isla del archipiélago de las Eólicas, supone una nueva fuente de preocupación para los vulcanólogos tras la emergencia que presenta ya el Etna, en la vecina Sicilia.
La violenta erupción registrada ayer, seguida de un maremoto de leve intensidad, provocó la partida precipitada de alrededor de doscientas personas, entre residentes y turistas, en una operación en la que intervinieron barcos y helicópteros de la armada italiana.
Las tres personas que resultaron heridas en la operación, entre ellos un turista austríaco, se recuperan en un hospital de Messina (isla de Sicilia).
Todos ellos se encontraban en la localidad de Ginostra, donde las olas de más de veinte metros dañaron embarcaciones de pesca y una decena de edificios, entre ellos una central eléctrica y un hotel.
Como medida de precaución, las autoridades prohibieron hoy el acceso a Stromboli de los no residentes, mientras dan los últimos toques a un plan de evacuación total de la isla en caso de necesidad, según informó el responsable de Protección Civil, Guido Bertolaso.
En la isla permanecen todavía cerca de 160 personas, que miran ahora con temor hacia la cumbre del volcán, de 926 metros de altitud, y que continúa expulsando lava y cenizas.
La isla de Stromboli y su volcán activo atraen cada año a miles de visitantes, que acuden a contemplar como la lava desciende por el paraje conocido como "Sciara dal fuoco" hacia el mar, en un fenómeno que no representa ningún riesgo para la población.
Sin embargo, la erupción de ayer, la más violenta desde 1985, ha hecho recordar a la dramática de 1930, que provocó seis muertos y sirvió de inspiración a Roberto Rossellini en su célebre film "Stromboli" (1949), protagonizado por Ingrid Bergman.
Presidido por Bertolaso, un grupo numeroso de expertos se encuentra reunido hoy en la isla para estudiar la nueva situación del volcán, que calificaron de "inestable".
Entre ellos figura el director del Instituto nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), Enzo Boschi, quien se mostró cauto a la hora de realizar previsiones.
Aunque admitió que se mantiene una moderada actividad sísmica y la emisión de lava y cenizas, prefirió descartar la posibilidad de una violenta erupción en un futuro inmediato.
Boschi explicó que el derrumbe de parte del cono volcánico que se produjo ayer, provocando un pequeño maremoto al caer al mar, entraba en las previsiones de los científicos, debido a la fuerte presión del magma detectada por los sensores.
El científico admitió que existe una relación entre el Stromboli y el volcán Etna, la isla de Sicilia, a un centenar de kilómetros de las Eólicas, ya que ambos forman parte de un mismo sistema volcánico, en una zona sujeta a fuertes presiones geológicas por el choque de las placas tectónicas africana y euroasiática.
El Etna, que con sus 3340 metros de altitud es el principal volcán activo de Europa, inició a finales de octubre una fase eruptiva con expulsión de cenizas y material magmático desde las más de una docena de bocas abiertas en sus laderas, acompañada de numerosos temblores sísmicos.
Aunque por ahora esta erupción no provocó víctimas, si han sido cuantiosos los daños materiales, en especial los causados por la lava en la estación turística de La Sapienza y los edificios dañados por la actividad sísmica en diversas localidades.
A ello se añade el riesgo para la salud que supone la nube de cenizas volcánicas, en especial en la localidad de Catania (300.000 habitantes), que además supone un grave perjuicio económico para la agricultura y obliga a mantener cerrado de forma casi permanente el vecino aeropuerto de Fontanarossa.
Simultáneamente, los expertos han mostrado su preocupación por las señales de actividad volcánica submarina en las cercanías de Panarea, (otra de las islas Eólicas) y en la conocida como isla Ferdinandea, un islote volcánico sumergido situado en aguas internacionales al sur de la localidad siciliana de Sciacca.
La última reaparición en 1831 de esta "isla fantasma" estuvo a punto de provocar un conflicto diplomático entre los tres países que reclaman su propiedad: Reino Unido, Francia e Italia, disputa que terminó cuando el islote se sumergió en una nueva erupción.
Fuente: EFE





