Japón pide perdón a sus vecinos de Asia
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TOKIO.- El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, recordó ayer el 56° aniversario de la rendición del Japón en la Segunda Guerra Mundial expresando "profundo remordimiento" por la agresión militar nipona a otras naciones asiáticas.
Sin embargo, el mayor arrepentimiento expresado hasta ahora por un gobernante japonés, no logró apaciguar la ira de los países vecinos, indignados por la visita del premier, el lunes, al controvertido santuario de Yasukuni, el monumento que honra a los casi tres millones de japoneses caídos en combate, incluyendo a 14 criminales de guerra ejecutados tras la guerra.
Los críticos sostienen que el santuario glorifica el pasado militar e imperialista de Japón, y Koizumi, dicen, no hace más que reavivar el sentimiento ultranacionalista con su polémica visita. "¿Cómo podemos ser amigos de unas personas que intentan olvidar e ignorar el dolor que nos infligieron?", se preguntó ayer el presidente surcoreano, Kim Dae-jung, en su discurso por el Día de la Independencia.
Desde el lunes se han sucedido masivas manifestaciones en Corea del Sur, China y Filipinas, protagonizadas tanto por manifestantes que se cortaron los dedos meñiques en señal de protesta como por ancianas que durante la guerra fueron obligadas a prostituirse por las tropas niponas.
Además, grupos de estudiantes y organizaciones civiles quemaron ayer, en Seúl, retratos del primer ministro y banderas japonesas. E internautas coreanos lograron incluso paralizar el site del periódico conservador japonés Sankei en Internet.
Desafiando las intensas críticas, cinco ministros de Koizumi y unos 190 diputados peregrinaron ayer al mausoleo, mientras el premier, junto al emperador Akihito, expresaba su arrepentimiento por la actuación japonesa en la guerra.

