
Kostunica, ante el desafío de controlar el legado de Milosevic
El ex presidente conserva colaboradores en el ejército y en la policía secreta.
1 minuto de lectura'

BELGRADO.- La rebelión que derrocó al régimen de Slobodan Milosevic fue lo más parecido a un final de película. Pero desmontar un Estado policial de trece años nada tiene que ver con Hollywood y bien lo sabe la gente del nuevo presidente, Vojislav Kostunica, que aún no controla el ejército ni la policía secreta. Aquí eso no son moneditas.
Ni tampoco cuenta con un sistema judicial independiente del pasado que sea capaz -por ejemplo- de abrir un proceso local contra Milosevic, el ex autócrata que por cuarto día consecutivo permaneció ayer oculto en algún punto del país, protegido por las estructuras en las que aún conserva muchos amigos.
Una vez más, ayer se asistió a la calesita de nerviosos movimientos policiales y cambio de guardias en las residencias que acostumbraba ocupar Milosevic. Nada mas útil si se quiere despistar a quien intente dar con el ex presidente.
"Pronto tendremos consolidados todos los resortes del país", dijo un Kostunica distendido y sin ojeras a los periodistas que lo siguieron en una visita a las minas de Kolubara, a 50 kilómetros de esta ciudad, entre los que estaba La Nación . Su afirmación fue un tácito reconocimiento de lo que aún no tiene.
-¿Y Milosevic?, se le preguntó.
-Yo pienso en el futuro del país, fue su respuesta.
Kostunica no eligió al azar el destino de su paseo. En una de esas minas, donde los hombres trabajan por monedas, comenzó la huelga que terminó por disparar la histórica rebelión que lo llevó al poder.
No hubo comentarios para el episodio que vivió el presidente de Montenegro, Milo Djukanovic, quien ayer sufrió un accidente de auto por el que fue hospitalizado.
Horas antes, Djukanovic había aceptado una invitación de Kostunica para normalizar las relaciones entre las dos repúblicas autónomas que quedan en el país, algo que no se vio en dos años. Por lo que se sabe, está fuera de peligro.
El viejo sistema
En la nueva "Serbia democrática" -como le gusta decir al flamante gobierno-, algunos puestos clave permanecen en poder de los amigos de Milosevic. Si bien anteayer renunció el poderoso ministro de Interior, Vlajko Stojlijkovic, el jefe de la policía secreta sigue en su sillón.
"Esta cada vez más confiado de que allí se queda", dijo ayer a La Nación uno de los consejeros de la nueva administración. El jefe de los servicios secretos se llama Rade Markovic, pero, pese a compartir el apellido, se asegura que no tiene lazos de parentesco con Mirjana Markovic, la esposa de Milosevic, una de las personas más fuertes -y temidas- del régimen caído.
Tanto y tan descarado es el poder de la policía secreta que el sábado último la televisión informó que, con el nuevo gobierno, "se dejaban de escuchar las conversaciones telefónicas privadas". Algo tan curioso de admitir como de anunciar.
El sistema judicial sigue dentro de la órbita del ministro Petar Jojic, nombrado por Milosevic. Y que nunca se sonrojó por la falta de resolución de sospechosos crímenes que tuvieron por víctimas a opositores al régimen. Lo mismo ocurre con el ejército, cuyo jefe de estado mayor, Neboj Pavkovic, fue uno de los primeros en felicitar al nuevo presidente. El general integra la lista negra del tribunal de La Haya. Lo mismo pasa con casi todas las carteras. Aunque Kostunica ya asumió, su administración no. Es una rara cohabitación ahora del presidente nuevo con ministros del viejo sistema.
Buenas noticias europeas
"Difícilmente se puedan producir los cambios más profundos antes de las elecciones legislativas en Serbia, previstas para dentro de nueve semanas", se indicó en la sede de Organización Democrática Serbia (DOS), la coalición gobernante.
Pero la buena noticia para Kostunica es que los gobiernos europeos renovaron ayer su confianza e insistieron en no exigir "condiciones" para abrirle los brazos.
En esta ciudad, el canciller francés a cargo de la presidencia rotativa de la Unión Europea (UE), Hubert Vedrine, aseguró ayer sonriente y distendido que Yugoslavia debe integrarse a sus pares del continente. Y rápido. Otro tanto dijeron ya España, Grecia y Alemania.
Tanto es el furor por acogerlo que Kostunica estará el fin de semana en Biarritz, en la cumbre de la UE, donde seguramente será la estrella.
Mientras sigue la batalla política por ocupar espacios de poder en el país castigado por Milosevic y herido por los bombardeos aéreos de la OTAN, el proceso de institucionalización avanza a ritmo vertiginoso: hace seis días que una rebelión lo llevó a la presidencia y Kostunica ya se siente seguro para debutar este fin de semana con una gira europea.
Tan rápido va todo que a la flamante democracia ya casi se le viene la monarquía encima: para el domingo se anunció la visita de Alexander, el príncipe heredero de la corona yugoslava. Nacido en Londres, donde su familia permanece exiliada desde la Segunda Guerra Mundial, no es de las figuras más populares entre la nobleza que da vueltas por el mundo. Pero sí será parte de las voces que en todos lados saludan el nuevo comienzo. Y lo empujan para adelante.
1- 2
Videos y fotos: reportan incendios y ataques en México tras la muerte del narco “El Mencho”
- 3
Más presión para la monarquía británica: revelangastos personales que Andrés pagaba con fondos públicos
- 4
Dónde queda Jalisco, el estado mexicano en el que fue asesinado El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación

