
La ciudad más calurosa de Europa dice que el cambio climático está transformando la vida cotidiana
Cinco años después de que Floridia registrara la temperatura más alta jamás registrada en el continente, sus habitantes y los expertos se preocupan por la nueva normalidad
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FLORIDIA, Sicilia.– Cinco años después de que Floridia registrara la temperatura más alta jamás registrada en Europa, sus habitantes dicen que el calor extremo ya no se mide por los récords, sino por su impacto en la vida cotidiana: obliga a las personas a permanecer en sus casas, reduce la interacción social y amenaza sus medios de subsistencia.
El récord de 48,8°C registrado en agosto de 2021 convirtió a esta localidad siciliana en un símbolo del calentamiento climático de Europa, justo cuando el continente empezaba a salir de las restricciones impuestas por la pandemia de COVID–19.
Hoy, las olas de calor, cada vez más frecuentes y prolongadas, obligan a la gente a permanecer en sus casas, dejan las calles y plazas desiertas y llevan a algunos residentes a comparar las temperaturas extremas con una nueva forma de confinamiento.
El cambio es visible en toda esta localidad de 20.000 habitantes, situada en las afueras de Siracusa, la antigua ciudad griega de la costa sudeste de Sicilia. La Piazza del Popolo, durante mucho tiempo el centro de la vida social de Floridia y rodeada de cafés, palmeras y edificios municipales, permanece casi vacía durante buena parte del día.
El calor se prolonga hasta bien entrada la noche e interrumpe una tradición local muy arraigada conocida como “pigghiari u frescu”, cuando las familias sacan las sillas de la cocina a la puerta de sus casas para aprovechar la brisa y conversar.
“Es terrible porque muchas personas terminan encerradas en sus casas. De alguna manera, todos estamos atravesando otra especie de confinamiento”, dijo a Reuters Serena Spada, concejala de Cultura de Floridia.
“Incluso las personas con niños pequeños se encuentran en esta situación. Los chicos no pueden ir al parque ni jugar afuera porque, hasta bien entrada la tarde, las temperaturas son realmente hostiles”, agregó.
Una advertencia que no desapareció
El 11 de agosto de 2021, el Servicio de Información Agrometeorológica de Sicilia (SIAS) registró una temperatura de 48,8 °C en Monasteri, una zona rural situada a unos 5 kilómetros del centro de Floridia. En 2024, la Organización Meteorológica Mundial certificó esa marca como la temperatura más alta jamás registrada en Europa continental, un récord que aún se mantiene.
“Mientras caminaba, empecé a tener dificultades para respirar y pensé: ‘Podría morir acá, en la calle, sin nadie alrededor que pueda ayudarme’”, contó el vecino Ugo Tomasello.
Muchos residentes suponían que el récord sería un episodio aislado. En cambio, los veranos calurosos se convirtieron en la norma.
“Resultó ser una señal de advertencia muy triste”, dijo Spada.
Si bien el récord de temperatura atrajo la atención internacional, los científicos especializados en clima señalan que los episodios extremos aislados son menos significativos que el aumento sostenido de las temperaturas promedio.
Los datos del Monitor Climático de Reuters indican que Floridia alcanzó los 33,3 °C el 12 de agosto de 2026, 4,1 °C por encima del promedio correspondiente al período histórico de referencia 1961-1990.
“Lo que realmente nos preocupa es el aumento de las temperaturas promedio”, dijo Luigi Pasotti, director del SIAS.
“Ya no hablamos de picos extremos de temperatura que duran uno o dos días, como ocurrió en 2021. Hablamos de semanas enteras, incluso meses, durante los cuales las temperaturas se mantienen constantemente altas”, agregó el experto.
Las temperaturas nocturnas también están aumentando, lo que deja poco alivio frente al calor durante el día.
“Este año, en particular, estamos registrando cifras excepcionalmente altas de noches tropicales en algunas zonas de Sicilia, así como de noches supertropicales”, dijo Pasotti.
Para muchos, el verano se convirtió en una estación temida
En toda Europa, el cambio climático ha sido vinculado con fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes e intensos, desde sequías e incendios forestales hasta lluvias torrenciales.
Sicilia se convirtió en uno de los principales frentes del cambio climático en Europa.
En enero, el ciclón Harry produjo una ola récord de 16,66 metros entre Sicilia y Malta. Los incendios forestales también han provocado daños cada vez mayores: según un análisis de Legambiente basado en datos de EFFIS–Copernicus, la isla concentró alrededor del 70% de la superficie quemada en el sur de Italia entre enero y julio.
La agricultura, uno de los pilares de la economía de la isla, es cada vez más vulnerable al cambio climático.
En 2021, se perdieron más de 3000 colmenas en la zona de Floridia y la producción de miel se desplomó un 80%.
“El declive de las poblaciones de abejas y del número de apicultores, junto con la pérdida de polinizadores debido al cambio climático y al uso generalizado de pesticidas, está provocando una reducción de la biodiversidad y una disminución de la calidad y el rendimiento de la producción agrícola”, afirmó el agrónomo Francesco Bellomi.
Para los apicultores de Floridia, el verano se convirtió en una estación que genera ansiedad.
“Hay mucha más preocupación por lograr atravesar el verano que antes”, dijo el apicultor Francesco Pappalardo, de 33 años, que comenzó a trabajar con su padre cuando era chico.
“El calor puede provocar el colapso de colonias individuales y, en algunos casos, se pueden perder apiarios enteros, como me ocurrió en años anteriores”.

