
La despoblación del campo agrava el problema de los incendios forestales en Europa
El declive de la actividad agrícola en el continente europeo cambió los mosaicos de pastizales y campos arados por vegetación silvestre que arde intensamente durante los veranos calurosos y secos
5 minutos de lectura'
LONDRES.– Los gigantescos incendios forestales de Francia y España son los más grandes registrados en la historia de estos dos países, y con más de 40.000 hectáreas cada uno, superan en tamaño a todos los incendios ocurridos en el oeste de Estados Unidos del año pasado, a excepción de seis.
Los estudios demostraron que el calentamiento global está impulsando el reciente aumento de incendios forestales extensos y de rápida propagación en el sur de Europa, que generan sus propias condiciones meteorológicas y pueden resultar casi imposibles de extinguir. Pero los expertos dicen que hay otro factor detrás de este fenómeno, uno que está arraigado en cambios sociales y que podría ser difícil de revertir.

En algunas áreas de Europa, el abandono generacional de la agricultura ha cambiado los mosaicos de pastizales y campos arados por vegetación silvestre que arde intensamente durante los veranos calurosos y secos, como este.
“Es necesario tener en cuenta el cambio climático, pero también los cambios sociales son muy importantes”, afirmó Emilio Chuvieco, profesor de geografía en la Universidad de Alcalá en España. “No hay una solución sencilla para los grandes problemas”.
Un estudio reciente de la Real Academia de Ingeniería de España describió la situación en términos más severos: el país, señaló, se encuentra en una “nueva era de megaincendios”.
La larga historia de incendios en la Tierra nos dice que no podemos eliminarlos, asegura el informe. En lugar de eso, dice, hay que “aprender a coexistir con ellos”.
Las emisiones industriales están elevando la temperatura del planeta a niveles sin precedentes en la era moderna y provocan condiciones cada vez más secas que favorecen que los bosques y pastizales ardan. El resultado en muchas regiones ha sido la aparición de enormes incendios forestales que destruyen viviendas, devastan ecosistemas y generan columnas de humo que se desplazan miles de kilómetros.
“Estamos viendo fuegos más extremos en todo el mundo”, dijo Jennifer K. Balch, profesora de geografía en la Universidad de Colorado en Boulder. “Básicamente hemos preparado el terreno, al calentar nuestro clima, para incendios más intensos, grandes y de propagación más rápida”.
En Canadá, la superficie total quemada por los incendios de 2023 fue siete veces mayor que el promedio histórico. En Brasil, los incendios de 2024 arrasaron una zona de la selva amazónica de aproximadamente el tamaño de Bélgica. En California, nueve de los 10 incendios forestales más grandes registrados en el estado han ocurrido en la última década.
En el sur de Europa, el reciente aumento de los incendios de gran magnitud resulta aún más llamativo porque se produce después de casi tres décadas en las que la superficie quemada cada año por incendios forestales, en términos generales, había disminuido.
Despoblación rural
Tras una serie de incendios devastadores a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, España y Francia redoblaron sus esfuerzos para prevenir y combatir los incendios forestales. Capacitaron a brigadas de bomberos y modernizaron sus aeronaves de extinción. Ambos países también emprendieron campañas de concienciación pública y reforzaron las colaboraciones internacionales para combatir los incendios forestales.
Sin embargo, el rápido calentamiento y la sequedad parecen haber superado esas medidas en años recientes. En algunos lugares, el éxito de los bomberos al sofocar pequeños incendios incluso podría haber contribuido a crear las condiciones para incendios de mayor magnitud, al permitir que la vegetación se acumulara y se volviera más densa.
“El éxito de las labores de extinción hoy aumenta las probabilidades de que mañana se produzcan incendios más grandes”, dijo Park Williams, profesor de geografía en la Universidad de California, Los Ángeles.
En España, otra razón por la que los incendios forestales están resurgiendo es la despoblación del campo, dijo Chuvieco. Las personas que antes trabajaban la tierra se han ido. Sin ellas, los arbustos, pastos y árboles han crecido en exceso y se han entrelazado, lo que permite que los incendios forestales ardan con facilidad.
Parte de la solución para España podría ser llevar más cabras y ovejas para que pasten en antiguos pastizales, dijo Chuvieco. “Pero se necesita gente que cuide a las cabras”, agregó. Y, dado que la población rural de España está envejeciendo, “no hay mucha”.
Los gobiernos europeos tienen opciones para incentivar a las personas a gestionar la tierra con más cuidado, dijo Tiago Oliveira, investigador en gobernanza forestal y de incendios en la Universidad de Lisboa. Pueden ayudar a atraer financiación privada para proyectos de restauración forestal mediante nuevos instrumentos financieros. También pueden crear incentivos para que las tierras de pastoreo vuelvan a utilizarse, promoviendo la producción y el consumo de quesos y carne locales.



