
La familia García Lorca se opone a la apertura de la fosa del poeta
En septiembre último había dado el visto bueno, pero hoy se opuso a la apertura ordenada por el juez Baltazar Garzón que investiga las desapariciones en el franquismo y la Guerra Civil española
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MADRID (AFP).- La familia del poeta español Federico García Lorca, asesinado en la Guerra Civil (1936-1939), volvió a oponerse hoy a la apertura de la fosa donde probablemente está enterrado junto con otras tres personas, después de que el juez Baltasar Garzón autorizara ayer a abrir varias tumbas.
Garzón, que también decidió investigar las desapariciones de esa época, autorizó a abrir fosas comunes en 19 localidades, entre ellas, aquella en la que casi con seguridad se encuentra Lorca.
Sus familiares, que siempre se habían opuesto a ello, en contra de los parientes de los otros tres fallecidos, se mostraron recientemente a favor de exhumar los cuerpos, pero este lunes volvieron a su posición inicial.
"No nos parece que sea necesario exhumar tumbas para saber que los generales levantiscos eran unos criminales", declaró a la radio Cadena Ser el sobrino de Lorca y portavoz de la comunidad de herederos Manuel Fernández Montesinos, que anunció que la familia estudia posibles acciones legales contra la decisión de Garzón.
"A nosotros no nos tiene que convencer el juez Garzón de que Franco, Queipo de Llano, Mola y todos los demás eran unos asesinos", añadió. Abrir esa fosa sería una "profanación" porque se trata de "un lugar sagrado" que mucha gente visita, según Fernández Montesinos.
Competente. Garzón se declaró ayer competente para investigar las "desapariciones" durante la Guerra Civil española y el franquismo (1936-1975), lo que supone el primer paso en España para esclarecer la suerte de más de 100.000 personas.
El juez responde a 22 denuncias hechas por asociaciones de familiares, entre ellas de la nieta del maestro Dióscoro Galindo, enterrado probablemente junto a Lorca en una fosa en el barranco de Víznar, en Granada.
Junto a ellos estarían enterrados dos toreros anarquistas, todos ellos ejecutados a manos de antirrepublicanos. La familia de Lorca anunció en septiembre que no se opondría a la apertura de la fosa, de la que no era partidaria hasta esa fecha.
"No lo impediremos. Aunque nos gustaría que no se hiciera, respetamos los deseos de las otras partes implicadas", declaró entonces Laura García Lorca, sobrina del poeta y portavoz de la familia.


