La hija de Pinochet denunció que hay "crueldad" hacia su padre
Según señaló a varios medios chilenos, el ex dictador está "restringido en su libertad de movimientos"
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SANTIAGO DE CHILE.- Lucía Pinochet Hiriart, hija del ex dictador chileno Augusto Pinochet, denunció que hay "crueldad" hacia su padre, a quien, según afirmó, se le restringe la libertad de movimientos.
"Es cruel que a un anciano de 86 años, que ya no sabe cuánto le queda de vida, se le restrinja", dijo Lucía Pinochet en declaraciones que publica hoy el diario "La Tercera", en alusión a presuntas presiones del Gobierno y del Ejército para que su progenitor limite sus apariciones públicas.
"Si a una persona de 86 años no lo dejan ni siquiera ir a ver a sus amigos y hacer una vida normal, lo encuentro cruel", subrayó Lucía, la mayor de las tres hijas de Pinochet, que también tiene dos hijos.
Pinochet, que fue declarado "demente incurable" por la Corte Suprema, que por esa causa le sobreseyó del proceso por los crímenes de la "Caravana de la Muerte", renunció a su escaño de senador vitalicio el 4 de julio y desde entonces desplegó una intensa vida social.
El ex dictador, que durante el proceso se mantuvo enclaustrado y sólo salía para acudir al médico, viajó a Iquique "a pasar el invierno" y en esa ciudad, a 1857 kilómetros al norte de Santiago, paseó, salió de compras y visitó a conocidos y amigos durante diez días.
Cada aparición pública de Pinochet provocaba enfrentamientos verbales entre partidarios y detractores, mientras su escolta de seguridad también se hizo notar, al detener y golpear a tres jóvenes que cazaban cangrejos con rifles de aire en un playa, al imaginarse que preparaban un atentado.
A comienzos de esta semana, Pinochet regresó inesperadamente a Santiago -sus allegados aseguraban que permanecería en Iquique todo agosto- y tras algunos días en su mansión santiagueña de La Dehesa, el jueves partió a su finca costera de Los Boldos.
Según algunos medios de prensa, hubo presiones del Gobierno y del Ejército para persuadir a Pinochet de restringir su presencia pública, por los inconvenientes que causaba.
El ministro del Interior, José Miguel Insulza, comentó el pasado martes que "él (Pinochet) está siendo usado por un grupo de personas que pretenden mantenerlo vigente. Eso es patético".
En sus declaraciones", Lucía Pinochet admitió que ha visto a su padre sólo una vez desde que regresó a Santiago y explicó que la familia no tiene una posición común en esta situación.
"No hay que hablar de la familia en general porque cada uno piensa por su lado. No es que nos juntemos todos y comentemos. Cada uno tiene su propia apreciación", señaló, y añadió que no sabe si su padre aceptará quedarse en su casa.
"No sé, porque esa es una decisión muy personal", sostuvo, aunque admitió que las decisiones de Pinochet están muy influidas por su esposa, Lucía Hiriart.
El semanario "Siete + 7" afirma en su edición de hoy que Pinochet regresó de Iquique a Santiago ante la inminencia de que la Corte de Apelaciones de Santiago se pronuncie sobre la petición de desafuero presentada en su contra por la jueza argentina María Servini de Cubría.
La magistrada desea interrogar a Pinochet como inculpado en el proceso por el asesinato del general Carlos Prats, ocurrido en septiembre de 1974 en Buenos Aires.
Fuentes judiciales consideran posible que la petición sea aceptada, más aún cuando en sus apariciones públicas Pinochet se ha visto saludable y activo, sin muestras de la demencia y otros males que le sirvieron para escapar del caso "Caravana de la Muerte.
Para su hija Lucía, sin embargo, todo es "un malentendido".
"La salud de mi papá es mala y todo el mundo lo sabe. Ahora, si es por la parte jurídica, ese asunto se definió por el problema de los accidentes vasculares que tiene. Pero eso no le va a impedir ir de compras", afirmó.
Fuente: EFE
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