
La increíble historia del mentiroso más famoso de España
Decía que había sobrevivido al nazismo
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MADRID.- Todo fue un engaño.
El más famoso "sobreviviente" español de los campos de concentración nazis, condecorado con la Cruz de Honor por el gobierno catalán, orador de honor en el Congreso; el que cuenta su "experiencia" en cientos de conferencias por año y autor de una conmovedora "autobiografía del paso por el infierno" fue acorralado por un historiador y, tras intentar en vano resistir, terminó por confesar que lo había inventado todo.
"No mentí por maldad. Me di cuenta de que si lo contaba en primera persona, la gente escuchaba mejor y era más eficaz el trabajo divulgativo sobre el horror que padecieron tantos", intentó excusarse ayer el catalán Enric Marcó, quien hoy tiene 84 años y una catarata de homenajes en la espalda. Tan grande como la decepción de quienes se los prodigaron.
La revelación del fraude sembró entre los sobrevivientes el miedo a que este escándalo despierte dudas sobre el valor del testimonio personal para reconstruir la historia reciente.
El de Marcó no fue un invento fugaz. Hace 35 años que lo viene repitiendo con eficiencia tan probada que hace sólo 12 días fue reelecto titular de la Amical de Mauthausen, la principal asociación española de víctimas del Holocausto. Y por poco no estuvo, el domingo último, junto al presidente José Luis Rodríguez Zapatero en el homenaje por el 60° aniversario de la liberación del campo alemán del mismo nombre.
El ayuntamiento de Barcelona no tuvo la misma suerte: acaba de difundir un DVD con el testimonio de sobrevivientes de los campos nazis en el que las mentiras del fabulador constituyen el relato estrella.
El fenomenal fraude comenzó a tambalearse hace poco, cuando el historiador Benito Bermejo no pudo encontrar la ficha de Marcó entre los que pasaron por Flossenburg, el otro campo de concentración en el que -supuestamente- el ahora comprobado fabulador había padecido el yugo nazi.
Cuando eso salió a luz, la primera reacción de Marcó fue montar otra mentira, tan creíble como difícil de comprobar. Dijo que, al ser liberado el campo por las tropas aliadas, él regresó en forma clandestina a España para trabajar en la resistencia franquista. Y que por eso carecía de la ficha con que el gobierno francés dotó a los otros liberados que permanecieron en territorio galo.
Duró un poco más. Pero no mucho más. Hace 12 días fue reelegido presidente de la asociación, pero -al saberlo- Bermejo envió un informe a los otros socios, advirtiendo que el relato de Marcó no se sostenía. Y que eso podía tener graves consecuencias.
Lo curioso se produjo entonces. Porque varios sobrevivientes reconocen ahora que hace tiempo sospechaban de la veracidad de los relatos de Marcó, pero que no se atrevieron a decirlo para no ensuciar su causa.
"Ya sabía que Marcó mentía. Se notaba que no había estado en los lugares que decía, que no conocía Flossenburg y que sus descripciones no coincidían con la realidad", dijo Neus Catalá. A los 89 años, la sobreviviente no podía ocultar su indignación por lo que hizo "este sinvergüenza", que "mucho daño puede ocasionar a la causa de los deportados".
La asociación pidió a Marcó que renunciara y nombró a Rosa Torán como presidenta en funciones. La dirigente compareció ayer y advirtió sobre el "enorme daño que esto puede hacer a los deportados y a la agrupación".
Todos lo dicen. "Existe peligro cierto de que las personas que niegan la realidad de los campos nazis y del exterminio masivo por los nazis aprovechen esto para decirnos que el testimonio, en general, tiene escaso valor", acotó Bermejo.
Furia y pesar
Lo cierto es que los escritos de Marcó son conmovedores. "(Los nazis) nos metían en los trenes como a ganado, nos desnudaban, nos mordían los perros, nos gritaban «linke - rechte» (izquierda-derecha) y no entendíamos nada? Por la noche, en el barracón, algunos gritaban de miedo, incapaces de sostener la dignidad que se esforzaban por mantener durante el día?", escribió en su libro.
Tan bien interpretó su papel, que incluso su mujer y sus dos hijas resultaron engañadas con la ficción de su pasado.
Quienes lo conocen dicen que está realmente apesadumbrado por lo que hizo. El gobierno catalán, indignado, anunció que le pedirá que devuelva la Cruz de Honor.

