
El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV murió el mes pasado a los 34 años y desencadenó una disputa entre aquellos que quieren ocupar su lugar
5 minutos de lectura'

La muerte del rey que fue el monarca más joven en el mundo hasta su fallecimiento-líder cultural de uno de los territorios tradicionales de Uganda- desencadenó en una amarga disputa de sucesión que estalló días antes de su entierro.
El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, quien gobernó el reino de Tooro durante más de tres décadas, estaba recibiendo tratamiento contra el cáncer en EE.UU. cuando falleció el mes pasado a los 34 años.
Los ancianos del clan real nombraron al popular presentador de noticias de televisión, el príncipe Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, como el próximo monarca, pero la familia cercana de Oyo rechazó la elección.
Su hermana, la princesa Ruth Komuntale, dijo que el difunto rey había dejado un testamento escrito en 2022 en el que nombraba a su hijo pequeño, cuya identidad nunca fue revelada, como su sucesor.
“Mi hermano dejó un heredero al trono, y eso quedó muy claro”, dijo la princesa, acusando a los responsables del anuncio del miércoles por la noche de crear “confusión y agitación” mientras la familia aún estaba de luto.

Momentos tensos
Mientras tanto, la madre del difunto rey, la reina Best Kemigisa, contó que se había retirado a la guardia real del palacio y que se desplegaron soldados, lo que restringe la movilidad de la familia real y su capacidad para recibir visitas, describiendo la situación como un “arresto domiciliario”.
Hizo un llamado a la cúpula del ejército y al presidente Yoweri Museveni para que se permitiera a la familia guardar luto y enterrar a Oyo en paz el sábado.
“Hago un llamado a quienes se disputan el trono: por favor, habrá tiempo para todo eso”, dijo. “Permítannos guardar luto y dar sepultura a mi hijo, el rey Oyo”.
Se espera que miles de personas asistan al entierro en las tumbas reales cerca del palacio en Fort Portal, en el oeste de Uganda.
Su cuerpo fue repatriado al país desde EE.UU. y ya se están realizando los preparativos para el funeral.
Tooro es uno de los reinos tradicionales de Uganda. Su monarca no tiene autoridad política formal, pero sigue siendo una figura cultural importante en el oeste de Uganda.
Uganda abolió sus reinos tradicionales en 1967, pero fueron restaurados en la década de 1990 bajo el mandato del presidente Museveni. Sus monarcas son reconocidos como líderes culturales más que como gobernantes políticos.

El heredero anónimo
La existencia del hijo de Oyo fue revelada públicamente por primera vez días después de la muerte del rey por el presidente Museveni, quien dijo que la reina madre le había hablado del niño.
No se han revelado oficialmente otros detalles, y anteriormente no había sido presentado como el heredero de Oyo.
El desacuerdo puso de manifiesto la complejidad del sistema de sucesión en Tooro.
A diferencia de otras monarquías, en las que la corona se transmite según una línea de sucesión establecida, el monarca de Tooro es elegido entre los Babiito, el clan dinástico real.
En una rueda de prensa celebrada en Fort Portal, la capital del reino, el comité de sucesión del clan real anunció a Kijanangoma, primo de Oyo y presentador de noticias en la emisora estatal UBC, como monarca.
Los ancianos del clan dijeron que tenían la autoridad tradicional para elegir a un príncipe adecuado para convertirse en “el Omukama”, el título local del rey de Tooro.
El comité de sucesión afirmó haber llevado a cabo “la debida diligencia, consultas y una consideración adecuada” antes de seleccionar a Kijanangoma, y 19 miembros firmaron la resolución.
Kijanangoma es hijo del príncipe Christopher Paul Kijanangoma y nieto del exrey de Tooro, George David Rukidi III.
Otro de los aspirantes era el príncipe George Desmond Kamurasi, futbolista de uno de los clubes amateurs más conocidos de Reino Unido.
Según el comité de sucesión, el capitán y portero del South East Dons rechazó la oferta del trono alegando otras responsabilidades.
Aún no está claro cuándo se celebrará la coronación, pero el comité dijo que se llevará a cabo de acuerdo con las tradiciones y costumbres del reino de Tooro.

Batalla real
La familia de Oyo convocó rápidamente una rueda de prensa para denunciar el anuncio, insistiendo en que debían respetarse los deseos escritos del difunto rey.
La princesa Komuntale dijo que Oyo había dejado “instrucciones muy estrictas” sobre su sucesión, nombrando a su hijo como primero en la línea y estableciendo, además, alternativas en caso de que el niño no pudiera acceder al trono, una postura respaldada por su tía, la princesa Elizabeth Bagaaya, miembro de la realeza.
Pero los representantes del clan dijeron que los informes sobre el nacimiento de un hijo de Oyo no eran suficientes porque el niño no había sido presentado formalmente al clan real, como dicta la tradición Tooro.

Un miembro del comité le explicó a la cadena de televisión ugandesa NTV que un niño de la realeza debe ser presentado formalmente a los ancianos y luego debe someterse a ceremonias y otros preparativos si se quiere que sea considerado para el futuro liderazgo.
El ministro de Cultura, Henry Tumukunde, intervino para anunciar que supervisará los esfuerzos de mediación, y se espera un resultado tras las consultas con el presidente Museveni y los líderes culturales.
1- 2
El dramático incidente con un dron que sufrió el avión de Zelensky camino al funeral del rey Harald V
3El fotógrafo de la icónica imagen del “falling man” del 11 de Septiembre: “Nunca olvido el ruido del impacto de los cuerpos contra el suelo”
4Los 20 hoteles más lindos del mundo, según una revista especializada
