La nevada perdonó al este de EE.UU.
Fue menos intensa de lo que se había pronosticado
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NUEVA YORK.- La ciudad que nunca duerme había amanecido paralizada. Las calles estaban vacías, se habían suspendido los vuelos e interrumpido las clases, y las oficinas públicas habían cerrado sus puertas. Todos esperaban una tormenta de nieve de proporciones "históricas", vaticinada por los meteorólogos. Y aunque el temporal llegó, finalmente no fue tan grave como se esperaba.
"Esquivamos una bala", dijo ayer el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, cuando habló por primera vez después del paso de Juno. "Lo peor fue superado y claramente ésta es una bendición", agregó, antes de informar que las calles y los parques habían sido reabiertos y que las actividades en escuelas y edificios públicos volverían a funcionar hoy.
Las autoridades de Nueva York levantaron por la mañana la prohibición de circular a vehículos impuesta durante la noche. Y el servicio de transporte, también cerrado en una medida excepcional, se reanudó lentamente.
"La tormenta no fue tan grave como habían pronosticado los meteorólogos", señaló el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, y justificó las medidas excepcionales adoptadas.
Los pronósticos más pesimistas hablaban de hasta 90 centímetros de nieve, pero el Central Park registró sólo unos 30 por la mañana, según medios locales, y a la tarde ya brillaba el sol en Manhattan.
El temporal se desató anteanoche y afectó a cerca de 30 millones de personas de la costa nordeste del país, desde el estado de Nueva Jersey hasta Maine, en la frontera con Canadá. Ayer, Juno afectó sobre todo a Nueva Inglaterra.
Tras el paso de la tormenta, De Blasio defendió sus medidas. "Mejor prevenir que curar", dijo el alcalde, que había dicho anteayer que podía ser una de las peores nevadas en la historia en la ciudad.
Por la alerta lanzada por el servicio meteorológico nacional se había decretado el estado de emergencia en siete estados de la costa nordeste del país. Más de 7100 vuelos fueron cancelados entre ayer y anteayer, con los aeropuertos neoyorquinos principalmente afectados.
Ante la alerta, miles de norteamericanos dejaron góndolas vacías en los supermercados, para abastecerse de alimentos y agua. Pero ayer por la mañana algunos bromeaban sobre la "histórica" nevada que nunca llegó.
Agencias AFP y AP


