La pesadilla del "viento blanco"

El fenómeno provoca hipotermia y muerte por congelamiento
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20 de mayo de 2005  

SANTIAGO (GDA).- "El organismo empieza a bajar mucho su ritmo cardíaco; entonces la persona entra en sueño y se produce la muerte blanca, que ocurre en los extremos, cuando la persona no ha tenido la capacidad de refugiarse, de protegerse de este viento, construir un refugio, buscar algo que lo proteja".

El coronel (R) del ejército chileno Manuel Orellana es especialista en montaña y describe el momento en que la persona, afectada por hipotermia, pierde la vida por congelamiento.

Es la tragedia que experimentaron los cinco soldados fallecidos en la cordillera de la VIII Región, cifra que se teme podría aumentar, ya que el número de desaparecidos o "dispersos", como los llaman los organismos castrenses, asciende a más de medio centenar de personas.

Orellana estuvo siete años en la Escuela de Montaña del ejército chileno, de teniente hasta mayor, y su vasta experiencia ayuda a entender lo que ocurrió anteayer en la cordillera, en la zona del volcán Antuco, que se ha transformado en el escenario de una búsqueda frenética para encontrar a los desaparecidos.

Las patrullas que realizaban ejercicios en la cordillera fueron sorprendidas por el llamado "viento blanco", que puede transformarse en una pesadilla en caso de que no se tomen las medidas para resistirlo.

En este caso, explicó Orellana, el problema reside fundamentalmente en la pérdida de visibilidad y en la orientación. "Nosotros tenemos puntos de referencia y siempre nos fijamos en esos puntos, pero cuando hay viento blanco, ya no hay referencia posible", señaló.

Con viento blanco, "la gente pierde la capacidad de pensar bien, de adoptar las medidas adecuadas", aclaró.

Orellana, que conoce la zona, afirmó que allí no hay ningún tipo de referencia: por un lado, el volcán, y por el otro, la laguna de La Laja.

El militar explicó que el viento blanco es "una nube baja, condensada, con viento, que levanta la nieve; no se ve nada". Este fenómeno, que fue el que enfrentaron los soldados en la cordillera, provoca pérdida del sentido de la orientación.

Orellana precisó que el viento blanco produce una baja de temperatura considerable debido a la rapidez con que el viento pasa por el cuerpo de la persona.

"Y si la persona no tiene un vestuario de protección y de abrigo, que le mantenga el calor del cuerpo, lógicamente va a sufrir muy rápido la hipotermia o baja de temperatura de su organismo", dijo. "El organismo no es una máquina que esté produciendo calor porque sí. Produce calor, pero este calor se va muy rápido con este fenómeno que llamamos el viento blanco", continuó.

Otra dificultad que deben haber enfrentado los soldados afectados por la tormenta, dice Orellana, es que la nieve recién caída es muy blanda. En estos casos, el soldado se entierra mucho en la nieve para marchar. "En una caminata, en condiciones normales, uno puede caminar hasta cuatro kilómetros en una hora. En una hora con viento blanco, uno avanza 200, 300 metros", aseguró.

Frente a la hipotermia que se puede enfrentar con viento blanco y la reacción que esto puede generar en un grupo, Orellana explica que el escenario es incierto.

"Si hay mucha gente en esta situación, a todos les va a pasar lo mismo, porque no hay superhombres", dijo Orellana. El militar agregó que, en condiciones tan difíciles, la gente tiene que estar muy bien entrenada y tener mucha experiencia en montaña para poder desplazarse.

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