
La Unión Europea firmó en Roma su primera Constitución
Los 25 líderes de los países miembros rubricaron el texto; hubo máxima seguridad
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ROMA.- Con las notas del "Himno a la alegría", de la novena sinfonía de Beethoven, que inmortalizaban el momento histórico, los 25 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea firmaron ayer aquí la primera Constitución del bloque. Un hecho político sin precedente que, una vez ratificado por los gobiernos nacionales, regulará la vida de 455 millones de personas.
En un clima solemne, la firma tuvo lugar en el sobrecogedor salón de los Orazi e Curiazi, en el Capitolio, la colina donde hoy funciona la Comuna de Roma. El mismo lugar donde, como todos recordaron en sus discursos, hace 47 años, seis países -Bélgica, Italia, Holanda, Francia, Alemania y Luxemburgo- rubricaron los Tratados de Roma, que crearon la primitiva Comunidad Económica Europea.
"La utopía de los padres fundadores se ha convertido en realidad", destacó el premier italiano, Silvio Berlusconi, que se mostró radiante, más allá de la crisis institucional que vive en estos días la nueva Comisión Europea por culpa de su candidato, Rocco Buttiglione, que creó gran revuelo al expresarse en contra de homosexuales y madres solteras.
Gracias a la meticulosidad del Cavaliere en este tipo de grandes eventos, la ceremonia, que protagonizó como anfitrión, contó con una óptima organización. Y todos los invitados ilustres, que a las diez de la mañana comenzaron a llegar a la bellísima plaza del Capitolio diseñada por Miguel Angel, quedaron boquiabiertos ante la escenografía elegida. Pudieron contemplar tanto los frescos recién restaurados del salón de los Orazi e Curiazi, así como la vista espectacular de los foros romanos, al detenerse algunos minutos en un balcón del Palazzo Senatorio.
Esta capital, mientras tanto, blindada como nunca, parecía una ciudad fantasma. Debido a las imponentes medidas de seguridad, que incluían 7000 agentes en alerta, y la prohibición de acceder a una zona bastante grande del centro, casi no había gente en las calles. Allí reinaba un silencio inusual, quebrado tan sólo por el ruido de los helicópteros.
Durante la etapa de los discursos, que tuvieron lugar en la sala Giulio Cesare, el dueño de casa, el alcalde Walter Veltroni, consideró la Carta Magna de la gran Europa unida "un bien" para el mundo entero, y un "instrumento y una esperanza de paz". El premier holandés, Jan Peter Balkanende, jefe de turno de la UE, subrayó, en tanto, que "esta firma no es una conclusión, sino un comienzo". Aludió así al futuro proceso de integración europea, un bloque al cual aspiran a ingresar varios países.
El ex premier Romano Prodi, presidente saliente de la Comisión Europea -que presidirá el portugués José Manuel Durão Barroso, que está intentando rearmar un nuevo equipo de comisarios-, recordó por su parte el desafío que "los 25" tienen ahora por delante. Es decir, la ratificación del tratado, que no debe darse por descontada. Si bien diez países, como Italia, lo harán directamente, a través del Parlamento, otros quince lo harán a través de un referéndum, que de tener un resultado adverso abriría grandes interrogantes sobre el futuro de los 25. España será el primer país que hará la consulta, el próximo 20 de febrero.
Compuesta por un preámbulo y cuatro partes -un total de 270 páginas y 450 artículos-, la nueva Carta Magna, fruto de arduas discusiones entre los miembros en el último año y medio, fue aprobada en Bruselas el 18 de junio pasado. Al margen de decretar el respeto a los valores comunes -dignidad humana, libertad, democracia, igualdad entre hombres y mujeres, Estado de Derecho y derechos humanos-, establece criterios para un mejor funcionamiento, más ágil y eficaz, de las instituciones europeas; también establece la figura de un canciller europeo.
Mientras que, con los frescos del salón de los Orazi e Curiazi de fondo, Bélgica fue el primer país que firmó el inmenso libro de la flamante Carta Magna, el Reino Unido, de la mano de Tony Blair, fue el último. Luego, muy emocionados, hicieron lo propio Bulgaria, Rumania y Turquía, los países que esperan adherir al bloque que, junto con Croacia, firmaron un acta distinta. Entonces, todos los protagonistas de una jornada seguramente histórica -lluviosa como la de marzo de 1957- se pusieron de pie, para escuchar el "Himno a la alegría", de Beethoven, que es también el himno de la UE.
Acto seguido, todos se trasladaron al también impactante Palazzo del Quirinale, ex residencia veraniega de los papas y hoy sede de la presidencia, para un almuerzo oficial. Durante el brindis, el presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, destacó que la firma de la Constitución es "el acta de nacimiento de una unión política, no sólo social y económica". Y resumió: "Es un evento único en la historia de nuestro continente, un hito en la historia de la humanidad".
El arduo camino hacia la ratificación
BRUSELAS (DPA).- Estos son los principales puntos de la primera Constitución de la Unión Europea, firmada en Roma y cuyo próximo desafío será el proceso de convalidación en cada país:
Ratificación: la Constitución entrará en vigor si todos los países miembros la confirman, mediante trámite parlamentario o a través de referéndum. El proceso debe haber finalizado a más tardar en 2007. Si hasta entonces la Constitución no fue ratificada por todos, el tema debe tratarse en una cumbre.
En Gran Bretaña, donde el referéndum se hará en 2006, se cree que la Constitución no contará con una mayoría favorable, según revelan las encuestas. En Francia, donde la votación tendrá lugar el año que viene, los resultados aún no se pueden predecir. También es especialmente dudosa una votación favorable en Polonia, que se pronunciará en 2005. Ese año también se harán los referéndum en España, Portugal, Bélgica, Holanda, así como posiblemente Luxemburgo. Un año más tarde será el turno, junto a Gran Bretaña, de la República Checa. En Dinamarca todavía no se ha decidido cuándo tendrá lugar la votación. En el resto de países será el Parlamento respectivo el que deberá ratificar o no la Constitución.
El primer país en someter a votación del Parlamento el documento será Italia, y Alemania tiene intención de instruir en breve el proceso de ratificación.
Bases: La introducción de la Constitución comienza con las palabras: "Con la inspiración de las herencias culturales, religiosas y humanistas de Europa..." No hay una alusión al cristianismo.
Ministro de Relaciones Exteriores: Asume las tareas de representante de política exterior y de la seguridad común. Está a cargo de la diplomacia de la UE.
Instituciones: La UE está encabezada por tres personas: el presidente de la Comisión, el ministro de Relaciones Exteriores y el presidente del Consejo Europeo de jefes de Estado y de gobierno. Sus mandatos ya no duran seis meses, sino dos años y medio, y pueden ser renovados una vez.
Iniciativas populares: Si un millón de ciudadanos exigen una ley, la comisión debe tratarla.




