Lady Di no quería divorciarse del príncipe Carlos
Lo dijo en una carta a su mayordomo Paul Burrell afirmó que la princesa le confesó que aún amaba a su marido Ella culpaba al "odio y la envidia" de los amigos y a la familia real
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LONDRES.- "No quiero divorciarme de Carlos. Aún lo amo. Nada de lo que sucedió fue por mi culpa." Estas palabras, que Lady Di habría escrito a su mayordomo, Paul Burrell, el mismo día en que se legalizó la separación, derrumba un nuevo mito sobre la familia real: que Diana también deseaba poner punto final a su atormentada relación con el príncipe Carlos.
Por el contrario, Lady Di afirmó que continuaba amando a su ex esposo, que lo entendía mejor que nadie y que todo lo sucedido era culpa del "odio y de la envidia" de los amigos y de la familia del príncipe de Gales.
"Una parte de mí siempre amará a Carlos. Siempre deseé un largo y feliz matrimonio con él", expresó. Y continuó enviándole tarjetas del Día de los Enamorados incluso después de la separación.
Así lo revela, a 72 horas del lanzamiento del largamente publicitado libro de Burrell, A Royal Duty, la edición de ayer del Daily Mirror. El diario sensacionalista británico, que viene quitando el aliento a aristócratas y plebeyos con sus títulos catástrofe y sus crudas revelaciones, habría pagado más de 800.000 dólares por los derechos del anticipo.
"Cómo me hubiera gustado que Carlos me cuidara y que estuviera orgulloso de mi trabajo. Deseo tanto convertirme en su mejor amiga. Comprendo mejor que nadie qué es lo que lo moviliza", dijo la princesa, en una notita escrita a mano, a su siempre atento mayordomo.
Pese a la calma aparente de las primeras líneas, Lady Di agrega luego: "Han sido 15 años turbulentos, en los que tuve que afrontar la envidia, los celos y el odio de los amigos y de la familia de Carlos. Siempre me interpretaron mal. Todo esto me provoca un enorme dolor en el corazón".
La nota fue escrita el 28 de agosto de 1996, el mismo día de la formalización de su divorcio con Carlos y casi exactamente un año antes de su muerte en París, el 31 de agosto de 1997.
El futuro rey
El mayordomo cuenta que la reina creía "muy poco probable" que su hijo Carlos (que el 14 del mes próximo cumplirá 55 años) se casara con su amante Camilla Parker Bowles. Y para completar el panorama, siempre según Burrell, Diana le habría dicho que William, su hijo mayor, que ahora tiene 21 años, no quería ser rey. "No le gusta que estén observando todos sus movimientos."
William, que ahora estudia Historia del Arte en la Universidad de San Andrés, en Escocia, le ha dado un respiro a la Corona cuando dijo, hace unos meses, que ya no le molestaría cumplir con su "deber real".
El "detonante" que hizo que Diana aceptara el divorcio con Carlos habría sido, según Burrell, otra carta, esta vez escrita por el príncipe a su esposa. Cansado de las constantes peleas, Carlos le habría dicho: "Avancemos y no miremos hacia atrás. Dejemos de perturbarnos el uno al otro".
Odio al divorcio
Burrell también se refiere en su libro a una reunión secreta en la que Diana le contó sus problemas matrimoniales a la reina Isabel II. "No quiero divorciarme y estoy preocupada por mis hijos", le habría dicho Lady Di a su suegra.
Diana tenía sus razones para odiar el divorcio. No sólo porque amaba a Carlos, sino también porque no quería repetir la historia de sus padres. Diana era una de los cuatro hijos de los vizcondes de Althorp, Earl Spencer y su esposa Frances Shand Kydd. La pareja se casó en 1954, pero se separó en 1967, cuando Lady Di tenía seis años.
La pequeña Diana quedó al cuidado de su padre. En 1976, poco antes de que Lady Di se mudara a Londres, su padre se volvió a casar con Raine, condesa de Dartmouth. De allí, dicen allegados a la princesa, su interés por formar un matrimonio feliz, sólido, una "roca" a la que aferrarse. Y esa roca fue, según confesó la princesa de Gales, su mayordomo Burrell. ¿Pero quién es ese hombre que ha logrado remover, una vez más, los cimientos del Buckingham Palace?
Según la BBC, Paul Burrell, de 45 años, nació en el poblado minero de Derbyshire, en Grassmere.
Burrell fue el confidente más cercano de Diana durante sus doce años como mayordomo real. Hasta el punto de que, cuando se le preguntó a la princesa qué quería conservar de su destruido matrimonio, ella escribió sólo dos palabras: "Paul Burrell".
Hijo de un camionero, en 1976 Burrell empezó su carrera en el Palacio, que le dio todo: allí conoció a María, una mucama con quien se casó y tuvo dos hijos.
Burrell se hizo indispensable para Lady Di durante el fin de su matrimonio y luego en sus viajes por el mundo. De sport, impecable, las fotos lo mostraban siempre detrás de ella en lugares tan inhóspitos como Angola.
Cuando se hizo cargo del Diana Memorial´s Fund, Burrell afirmó: "Traté de protegerla mientras vivía. Ahora trataré de proteger su memoria". El libro del escándalo ya había empezado a gestarse.





