
Las chicas del Brasil están provocando una revolución
Por Mario Diament
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MIAMI - Con la presentación de las colecciones de la primavera 2001 en Nueva York, que comenzaron anteayer y continuarán hasta el viernes próximo, los grandes visires de la moda han proclamado oficialmente la muerte del look esquelético.
La década marcada por el culto a la anorexia, personificada más que nada por la modelo Kate Moss, con su aspecto andrógino y su mirada ausente, que la prensa bautizó apropiadamente "heroin chic", parece haberse evaporado de las pasarelas y en su lugar se asiste a un venturoso renacimiento de las curvas.
La belleza femenina -por lo menos, la que se desprende de las revistas de moda- ha recuperado un poco de carne entre la piel y los huesos y todo el mundo coincide en que las responsables del retoño son un grupo de supermodelos brasileñas, lideradas por una saludable beldad de 20 años llamada Gisele Bündchen.
Desde que la revista Vogue le dio cuatro tapas en 1999 y la proclamó "la modelo del año", las acciones de la Bündchen han escalado prodigiosamente y hoy en día esta chica nacida en Horizontina, Estado de Río Grande do Sul, es, a 5000 dólares la hora, la modelo mejor paga del mundo, con una agenda más cargada que la del presidente Cardoso.
La Bündchen no sólo ha traído su generoso contorno al mundo de la moda, sino que, además, proclama que todos sus sinuosos atributos son ciento por ciento naturales, una pretensión que provoca algunos carraspeos de incredulidad entre los cirujanos plásticos.
Pero la prensa especializada, en general, no parece interesada en disputar su testimonio y se ha apresurado en describir lo que está sucediendo en las pasarelas: el advenimiento de las mujeres-mujeres.
El contraataque
El fenómeno Gisele Bündchen ha permitido que los norteamericanos (como los europeos) descubrieran súbitamente a las mujeres brasileñas, sobre quienes no tenían más referencia que las películas de Carmen Miranda y Sonia Braga. Hoy por hoy, la primera línea de supermodelos está compuesta casi exclusivamente por brasileñas, como Caroline Ribeiro, Anna Claudia Michels, Mariana Weickert, Talytha Pugliesi, Raquel Zimmerman, Fabiana Nuness, Shirley Mallman, Renata Maciel, Anacarolina Ileck, Luciana Noguiera y Tatiana Abracos, todas ellas tan generosamente dotadas por la naturaleza que han merecido el calificativo de "las lolas del Brasil".
La contraofensiva de las curvas después de tanta insulsa escualidez parecía tan necesaria como inevitable, particularmente en una sociedad cada vez más distanciada de lo que las revistas de moda proponían como el paradigma de la belleza femenina.
La relación entre estas imágenes de cuerpos al borde de la desnutrición y la proliferación de desórdenes alimentarios, como la anorexia entre los adolescentes, es un hecho establecido, y en los últimos tiempos se han intensificado las acusaciones contra la industria editorial por ignorar estos síntomas y persistir en promover la ecuación flaca = sexy.
Una estudio reciente que analizó el contenido de las revistas para adolescentes determinó que uno de cada tres artículos tenía por tema la apariencia física.
El ideal de Sheena
Pero en el mundo de los diseñadores de moda es difícil imaginar que consideraciones de orden moral o de responsabilidad social jueguen un papel en el contenido de las colecciones.
En un negocio multimillonario donde se sale a matar o a morir no hay mucho espacio para cuestiones de conciencia.
La vuelta de la mujer-mujer sólo refleja la fatiga por dos décadas de modelos de belleza basados en la inanición o en el bisturí. De la chica Barbie se pasó a la chica escuálida y la fórmula se agotó junto con el milenio.
Hacía falta proponer un nuevo prototipo de belleza para el año 2000 y las mujeres brasileñas parecen idealmente dotadas, con su mezcla de Sheena, princesa de la selva, y una propaganda de cereales.
Su aparición rescata las fantasías voluptuosas de la absurda glorificación de la droga y las lleva, con aliviante sensatez, a las playas de arena fina y tibio sol de la bahía de Guanabara, donde la fruta aún tiene pulpa.
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