Las FARC tuvieron en la mira a 5 presidentes
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BOGOTA.- El ataque con morteros que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lanzaron el miércoles contra el acto de toma de posesión del presidente colombiano, Alvaro Uribe, fue asesorado por especialistas en explosivos del Ejército Revolucionario Irlandés (IRA) y permitió, en una circunstancia sin precedente, tener literalmente en la mira de los terroristas a cinco presidentes latinoamericanos, al príncipe heredero de España y a todo el equipo ministerial del nuevo mandatario, declararon fuentes de inteligencia militar. No obstante haber cobrado hasta ahora la vida de 20 personas inocentes, entre ellas tres niñas, el plan terrorista estuvo a punto de causar algo peor: "Yo no quiero ni imaginarme qué hubiera sucedido en Bogotá si en vez de haber salido 13 cilindros hubieran salido los 180 que ellos pretendían lanzar", aseguró el comandante de la policía de esta ciudad, general Héctor Darío Castro.
Gracias a un avión radar estadounidense del tipo Orión que sobrevoló Bogotá durante los actos de posesión, fue posible detectar, de manera casi inmediata, los puntos exactos desde los que fueron lanzados los cohetes artesanales que impactaron el palacio de gobierno y dos barrios vecinos que sufrieron la muerte de 20 de sus habitantes. En esos lugares las autoridades hallaron alrededor de un centenar de cohetes, plataformas de lanzamiento y por lo menos unos 750 kilogramos de explosivos que no alcanzaron a ser utilizados por los terroristas.
Los proyectiles disparados por los guerrilleros fueron activados por medio de señales de radio, explicaron agentes de inteligencia militar y el general Castro.
Por tratarse de morteros de granada artesanales, "pero de alta calidad", según una fuente de inteligencia, los terroristas no pudieron apuntar correctamente contra el Capitolio Nacional, como querían, sino que, providencialmente, sufrieron desfases y esa circunstancia puso a salvo a los presidentes de la Argentina, Eduardo Duhalde; de Ecuador, Gustavo Noboa; de Panamá, Mireya Moscoso; de Venezuela, Hugo Chávez, y de Honduras, Ricardo Maduro, así como al príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, quienes se encontraban en un mismo grupo en el momento del ataque.
Allí también estaban la embajadora de Estados Unidos, Anne Paterson; el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria Trujillo, y otros delegados diplomáticos de Estados Unidos, Europa y organismos internacionales.
Una fuente del DAS, policía secreta civil, explicó a El Nuevo Herald que los errores de puntería, en su criterio, se debieron al hecho de que las plataformas de lanzamiento fueron montadas sobre el piso endeble de unos jardines y no sobre bases de metal, pues en tal caso "sí habrían acertado".
"Las personas que mató una de las granadas pudieron ser perfectamente personas de las que estaban en la posesión del presidente, de no haber sido por que se desvió el ataque", explicó a El Nuevo Herald una fuente de inteligencia militar.
Como las Torres Gemelas
El general Castro, por su parte, explicó que se trató de "un evento que era muy difícil de prever, porque este tipo de atentados, este tipo de elementos, no se conocía que estuvieran disponibles dentro de las capacidades de los terroristas aquí en Colombia".
"Nos sucedió -dijo- lo mismo que en Estados Unidos con las Torres Gemelas: se sabía de un posible atentado, pero nunca se estableció el medio que podían usar los terroristas".
El general Castro reveló que los ataques del miércoles último fueron dirigidos por el comandante guerrillero Carlos Antonio Losada, ex negociador de paz durante las pasadas negociaciones con el gobierno de Andrés Pastrana. Ese rebelde, afirmó el oficial, actualmente se escondería en Pasca, cerca de Bogotá.
Las fuentes de inteligencia militar consultadas explicaron a El Nuevo Herald que las FARC estrenaron el miércoles el uso de este tipo de morteros, cuya fabricación les enseñaron miembros de IRA especializados en explosivos, durante un programa de adiestramientos que tuvo lugar en la antigua zona de despeje de 42.000 kilómetros cuadrados que Pastrana dejó en manos de esa organización durante tres años.
Tres de esos asesores de IRA actualmente están presos en Bogotá, próximos a ser llevados a juicio.

