
"Las leyes son como las mujeres, están para violarlas", dijo un funcionario español que renunció
El presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, José Manuel Castelao Bragaña ofendió a las mujeres y luego se retractó
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(Télam). El presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, José Manuel Castelao Bragaña, debió renunciar a su cargo tras conocerse una declaración en la que aeguró que "las leyes son como las mujeres, están para violarlas"".
En una entrevista con Europa Press, Castelao Bragaña -ex diputado del Partido Pupular en el Parlamento de Galicia- reconoció que "existieron" las palabras que originaron la polémica, "pero no con el sentido que quiso dársele" y confirmó que presentó su renuncia "por motivos personales", a sólo cuatro días de asumir el cargo.
El ex funcionario, quien vivió en la Argentina por 14 años, sostuvo que "lo que quería decir es lo contrario" y que no tuvo ánimo de ofender "a nadie y menos a las mujeres", por las que dijo sentir "admiración y respeto".
La frase que disparó la renuncia fue pronunciada el martes pasado, cuando estaba reclamando el acta de la reunión a la mesa de educación del consejo que representa a los emigrantes, pero faltaba un voto para formalizar el documento.
"No pasa nada. ¿Hay nueve votos? Poned diez. Las leyes son como las mujeres, están para violarlas", dijo, según explicaron al diario "El País" varias de las personas que estuvieron en la reunión, hecho que fue confirmado por el ex funcionario a Europa Press.
El Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior es un órgano de carácter consultivo y asesor, adscripto al Ministerio de Empleo y Seguridad Social que ahora estará a cargo, en forma interina, de la secretaria general de Migraciones, Marina del Corral.
Las reacciones a su declaración no se hicieron esperar: "Sólo hay una palabra: cese fulminante", respondió el candidato socialista a la Presidencia de la Xunta de Galicia, Manuel `Pachi` Vázquez, cuando los periodistas le preguntaron su opinión.
Además, Vázquez, citado por el diario "El Mundo", advirtió que en ningún caso podría entenderse el exabrupto como "un calentón" porque "nadie, nadie puede estar en la vida pública" después de haber pronunciado "esa frase".
En tanto, fuentes del Ministerio de Empleo, del que depende el Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior, señalaron que este tipo de declaraciones "están completamente fuera de lugar y son, como mínimo, muy desafortunadas".
El ahora depuesto funcionario vivió en Argentina, donde se recibió de abogado y fue elegido presidente del Consejo General de Emigración (CGE)de España desde 1998 hasta 2005, año en que dejó el cargo para ejercer como diputado del Parlamento Gallego por Pontevedra por el Partido Popular.


