
Londres legitimó al brazo político del IRA
Invitó al Sinn Fein a participar en el diálogo de paz.
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LONDRES, 29.- A poco más de un mes de la última tregua declarada por el IRA, el gobierno británico decidió hacer historia al invitar por primera vez a su brazo político, Sinn Fein, a la mesa de negociaciones donde se decidirá el futuro de Irlanda del Norte.
De esta forma, Londres dio legitimidad al grupo republicano, al que hasta ahora se le prohibía dialogar de igual a igual con el resto de los partidos políticos (a pesar de no estar proscripto) por defender el uso de la violencia para alcanzar su sueño de la unificación irlandesa.
A diferencia del gobierno anterior, que exigía como requisito el decomiso previo de armas, la administración laborista en Londres consideró "suficiente" y "creíble" el alto al fuego decretado el 20 de julio por los paramilitares nacionalistas. La secretaria de Estado para Irlanda del Norte Mo Mowlam consultó al gobierno de la República Irlandesa, a la policía y a los servicios secretos MI5 y MI6 antes de cursar esta mañana la invitación para las charlas que comenzarán el próximo 15 de septiembre en el castillo de Stormont, sede del gobierno norirlandés.
"Irlanda del Norte pudo saborear la paz en las últimas seis semanas y nos parece que debemos construir sobre este factor. Yo sé que el camino que se nos presenta no va a ser fácil -advirtió Mowlam durante una conferencia de prensa en Belfast-. Va a haber un gran número de ideas distintas en torno de la mesa. Sin embargo, yo confío en que se dará un paso significativo cuando comience el diálogo" .
Esta semana, Londres y Dublín firmaron un documento por el cual se comprometen a dejar en manos de un cuerpo internacional el tema del desarme, el cual se desarrollará "a lo largo de las charlas" , es decir, ni antes, como aún exigen los unionistas, ni después, como pretendían los nacionalistas.
Como era de esperar, el anuncio de Mowlam fue recibido con beneplácito por el primer ministro irlandés Bertie Ahern, que lo calificó de "oportunidad histórica" y por el propio Sinn Fein, cuyo principal negociador, Martin McGuiness, prometió asistir a las charlas "de buena fe", por más que reiteró su objetivo de "defender el principio de la existencia de un solo Estado en Irlanda" .
"Nosotros vamos a abrir nuestra mente para escuchar lo que la otra gente tiene para decir -aseguró quien fuera durante muchos años el jefe máximo del IRA-. Los unionistas y los británicos van a venir con su particular agenda que es la pro británica. Depende de nosotros que les dejemos bien en claro que no habrá una solución del conflicto si la decisión recae exclusivamente en la gente de Irlanda del Norte" .
La población de origen católico es mayoritaria en toda Irlanda, pero hay una minoría, en el Ulster, protestante, factor que contribuye en gran parte al enfrentamiento entre estas dos comunidades cristianas. Los protestantes defienden la unión con Gran Bretaña porque prefieren vivir en un Estado sin vinculación con el papado, mientras los católicos reclaman la nacionalidad irlandesa porque los pone en comunión no sólo con sus raíces folklóricas, sino también con Roma.
Tibia esperanza
La reacción de los protestantes no fue más allá de los previsible. El líder del mayoritario Partido Unionista del Ulster David Trimble calificó a Mowlam de "inocente al punto de la tontera" y, si bien se cuidó de decir que no asistirá a las conversaciones, adelantó que le resultaría "físicamente repulsivo" tener que estrecharle la mano al líder de Sinn Fein, Gerry Adams.
Su rival político, el vociferante reverendo Ian Pailey, calificó la decisión de Londres de "obsceno apuro" y reiteró la posición del Partido Democrático Unionista de no asistir a Stormont "mientras el IRA siga almacenando armas en la provincia" .
Aun así, el cambio de actitud del gobierno británico frente a la comunidad nacionalista da razones para albergar una tibia esperanza. Trimble podrá seguir rechazando un "cara a cara" con Sinn Fein, pero sus seguidores le han indicado, esta semana, que no quieren que la opinión pública los señale como "los malos de la película" y que, por lo tanto, quieren verlo a él, como al resto de los unionistas, sentados a la mesa de negociaciones aun cuando decidan permanecer mudos.
Por más que el silencio hará poco por avanzar el proceso de paz en un principio, muchos estiman que a la larga los protestantes se verán forzados a hablar y por último a negociar.
Esto no significa, sin embargo, el final de la violencia. Aun cuando las dos comunidades lleguen a un acuerdo, quedan muchos grupos por incluir en el complejo cóctel de la paz. Uno de ellos, por ejemplo, es el salvaje Ejército Nacionalista de Liberación Irlandesa (INLA) que repudia la tregua del IRA y ha sido responsable de los últimos tres atentados fatales cometidos en el Ulster.
Esta mañana, mientras Mowlam charlaba con la prensa, la Brigada de Explosivos detonaba a escasos metros un paquete con explosivos enviado a Stormont por correo. Un mensaje contundente de aquellos que se resisten a abandonar una vida alimentada por un insaciable rencor.



