
Los derechos de los pacientes
Por Art Buchwald
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WASHINGTON.- Actualmente, el gran tema de discusión gira alrededor de un proyecto de ley que podría definirse como una especie de declaración de derechos para los pacientes.
Todo el mundo quiere que se promulgue de una forma u otra, pero hay quienes desean introducirle ciertas enmiendas.
He aquí las que yo propongo:
- Los pacientes ya no tendrán que esperar más de cuatro horas para ser atendidos en las salas de urgencia y no más de tres horas para pasar al consultorio de un médico.
- Los médicos tendrán la obligación de suscribirse a diversas publicaciones -por ejemplo, las revistas National Enquirer, The Star y Globe- y poner los últimos números a disposición de los pacientes en la sala de espera de sus consultorios.
- A todo paciente le asistirá el derecho de recibir una correcta rendición de cuentas por cada siete páginas de facturaciones de parte de un sistema privado de salud u obra social prepaga. Por lo tanto, después de enviada la factura, el paciente tendrá el derecho y la libre elección de requerir los servicios de un auditor externo para ver, en segunda instancia, cuál es su opinión al respecto.
- Los servicios privados de salud sólo podrán contratar especialistas médicos que tengan por lo menos un título secundario para aconsejar a un paciente.
- Cada familia deberá contar con los servicios de un abogado litigante para demandar a un médico en caso de mala praxis. Defenderá en forma condicional a su cliente y dividirá con él en partes iguales el eventual resarcimiento por daños y perjuicios. Lo que permite ganarle un juicio a un sistema privado de salud es que a la obra social prepaga frecuentemente le interesa llegar a un arreglo extrajudicial para evitar una publicidad adversa. Un paciente podrá obtener una considerable suma de dinero siempre que no le cuente a nadie su experiencia.
Algunos médicos especialistas afirman que uno de los problemas del sistema para el cuidado de la salud es que entre el 20 y el 30 por ciento de los pacientes son diagnosticados desacertadamente y que los médicos hacen más mal que bien.
- Si es enviado en julio a ver a un especialista que no lo puede atender hasta diciembre, un paciente podrá quejarse ante la secretaria y decirle que está muy enfermo y debe verlo, a más tardar, en noviembre.
- Un paciente tiene el derecho de pagar por una sola receta no más del monto de la deducción impositiva de 300 dólares que le corresponde este año si es soltero, o de 600 dólares si es casado.
- Si un paciente, en la sala de espera, arranca de una revista un aviso publicitario y pide una muestra gratis, tendrá que pagar un recargo por la publicidad.
- Todo paciente tiene el derecho de recurrir a una junta médica independiente y plantear su caso. Si el dictamen resulta desfavorable para él, podrá entonces llevar el caso a un tribunal de justicia para revertir la decisión de la junta médica. El tribunal deberá juzgar el caso en menos de 10 años, a menos que el paciente tenga más de 80. Si tiene más edad, el juicio deberá comenzar, como mínimo, en un lapso de 5 años.
- Un derecho muy importante que debe asistir a un paciente tiene que ver, cuando pide turno, con los modales de la secretaria del médico que lo atenderá. Si recibe un trato grosero de parte de ella, el paciente tendrá el derecho de gritarle por teléfono. Este derecho está amparado por la Primera Enmienda.
- El último de los derechos de los pacientes que propongo es que éstos puedan descifrar la caligrafía del médico que les receta tal o cual medicamento.
- Cualquier otro derecho que no haya sido mencionado aquí específicamente queda a voluntad de las partes, es decir, entre el paciente y su médico.
Las entidades que se ocupan del cuidado de la salud no son para todos. Hay que tener una que sea buena y que, además, no le venda la historia clínica de sus pacientes a compañías publicitarias que luego se encargarán de distribuir entre ellos sus avisos por correo electrónico directo.





