
Los "indignados" griegos, con futuro sombrío
Son las principales víctimas de los planes de austeridad; uno de cada tres jóvenes no tiene trabajo y muchos emigran
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ATENAS.- Caminar al atardecer por Atenas es ver los estigmas de la crisis económica que azota al país: las calles están vacías, los negocios cierran temprano e incluso los restaurantes de precios más accesibles permanecen casi vacíos.
Hay un sitio, sin embargo, que está lleno de gente hasta altas horas de la madrugada. Un ágora moderna que se transformó en el centro neurálgico de reuniones, manifestaciones y enfrentamientos con la policía: la Plaza Syntagma (de la Constitución).
Por estos días, los turistas alojados en los mejores hoteles de la ciudad, construidos alrededor de esa plaza, miran con incredulidad a los miles de jóvenes que, cada noche, inspirados en los "indignados" españoles, lanzan consignas contra el gobierno, mientras decenas acampan allí desde hace semanas.
Principales víctimas de los planes de austeridad, los jóvenes griegos hablan de "acabar con los kleftes [ladrones] de enfrente". Se refieren al Parlamento, donde el gobierno se apresta a hacer votar el segundo plan de ajuste exigido por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para salvar a Grecia de la bancarrota y al euro del estallido.
Con música, discursos inflamados y mucho humor, la juventud griega manifiesta su indignación: "George go home ", reza un cartel gigante, en referencia al país natal del primer ministro socialista Giorgios Papandreu, que nació en Estados Unidos.
Lo cierto es que la situación de los jóvenes de entre 18 y 30 años en Grecia, España y Portugal es realmente alarmante y no se puede comparar con el resto de Europa.
"En la mayoría de los países de la zona euro, el ajuste del mercado de trabajo mediante los empleos temporarios (?) se realiza principalmente a través del empleo de los jóvenes. De allí el fuerte aumento de la desocupación en ese sector. Esta situación es insoportable, sin contar con la destrucción de capital humano que provoca", afirma una nota publicada por el banco francés Natixis.
Según ese estudio, mientras el desempleo griego alcanza el 15%, la tasa de desocupación de los jóvenes llega al 37%. Para Natixis, "la pérdida de capital humano es aún más grave si se tiene en cuenta que la calificación de los jóvenes griegos es superior a la del resto de la población activa".
Eleni Dimtropulos prepara en estos días sus exámenes para obtener un máster en Ciencias Exactas en la Universidad de Atenas. Con 23 años, es uno de esos miles de jóvenes que se han visto obligados a trabajar "en lo que se pueda" para poder vivir.
La solución
En Grecia, uno de cada tres graduados no tiene trabajo en su profesión. La única solución de todos esos jóvenes es emigrar, como en los tiempos de miseria y atraso: el 10% de los diplomados griegos se va al exterior, sobre todo a Estados Unidos, según cifras del Ministerio de Educación.
"Es lo que haré apenas termine de dar mis exámenes", asegura Eleni, que gana 500 euros por mes y paga 300 por el alquiler de un estudio cerca de la universidad.
"Al bloqueo laboral se añade una paralización de las oportunidades de ascenso social", señala el profesor de Economía Dimitris Korovessis. "La generación que tenía 20 años en la década del 60 fue privilegiada. Esa gente conoció una inserción inmediata en el mercado laboral y un ascenso rápido en términos de carrera y de poder adquisitivo", explica.
"Los que hablan de radicalización de las protestas juveniles quieren tapar el sol con la mano. Hay grupúsculos violentos de ultraizquierda, pero el problema de los jóvenes es real y es grave", afirma Korovessis.
Para Toula Kollias también es época de exámenes. Búlgara de padres griegos, llegó a Atenas hace dos años para estudiar arquitectura y "para integrarse a la Unión Europea más rápido" que en su propio país, que ingresó al bloque recién en 2007.
"No es fácil decirlo, pero siento que la mayoría de los jóvenes griegos pretenden conservar unos privilegios que el país ya no está en condiciones de garantizarles. En Bulgaria, para salir adelante, se trabaja en lo que sea. Y al mismo tiempo se estudia", dice con cautela. En Atenas, Toula vive con una tía, estudia y trabaja como moza en un pequeño restaurante.
Esa explicación no satisface, sin embargo, a su compañera de estudios Natalia Malkoutzis. Para ella, no es lógico que, en vez de asegurar el bienestar de sus ciudadanos, un país los condene a vivir peor que las generaciones anteriores.
"Mis padres son empleados de comercio y, sin lujos, pudieron comprarse una casa bastante grande, le dieron una excelente educación a sus cuatro hijos y nos llevaron de vacaciones todos los años. A este paso, yo jamás podré hacer la mitad de todo eso", explica.
Según cifras de la UE, hoy existe un abismo entre el poder adquisitivo de los asalariados europeos de 50 años y la franja de 30. Hace tres décadas, la diferencia promedio en Europa era del 15% y actualmente es del 40%.
¿Qué significan más planes de ajuste y austeridad? ¿Qué cambiará para los jóvenes la reciente reestructuración gubernamental? "¡Absolutamente nada!", advertía anoche una estudiante de 22 años que acampa en la plaza Syntagma desde comienzos del mes. "De aquí no nos iremos hasta que el gobierno no haya retirado todas esas medidas."





