
Los palestinos rechazaron una oferta de Barak para firmar la paz
Preveía postergar por tres años la decisión sobre Jerusalén y los refugiados
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TEL AVIV.- Ante la presión de nuevas elecciones, y en un intento por encontrar una salida a la crisis política de su gobierno, el asediado primer ministro israelí, Ehud Barak, propuso ayer un acuerdo de paz para dar a los palestinos un Estado, y postergar por tres años las negociaciones en torno de Jerusalén y los refugiados.
Sin embargo, la propuesta de "acuerdo interino prolongado" fue rechazada con rapidez por asistentes del presidente palestino, Yasser Arafat, que dijeron que cualquier acuerdo debe abarcar todos los temas aun irresueltos, incluyendo los referidos a Jerusalén y los refugiados palestinos.
Con esta oferta, Barak busca lograr un acuerdo que pueda presentar al electorado israelí en las elecciones de mayo próximo, a las que tuvo que convocar el martes último ante el asedio de la oposición que pretendía su caída.
"Si el señor Barak necesita ir ante el electorado de Israel con un acuerdo, tiene que ser un acuerdo amplio y de condición permanente, incluyendo las cuestiones de Jerusalén, los asentamientos judíos y las fronteras", dijo el negociador palestino Saeb Erekat.
El premier laborista propuso el reconocimiento del futuro Estado palestino, la entrega a los palestinos de un 10% de territorio en Cisjordania (en la actualidad la Autoridad Nacional Palestina controla el 40%), y la anexión a Israel de los asentamientos judíos. A cambio, los palestinos tendrían que renunciar -según Barak- a reclamar colonias, y reconocer el control israelí del valle del río Jordán.
Dejar de tener miedo
En su encuentro con la prensa, Barak instó a los israelíes, alarmados por el levantamiento palestino (intifada) que ya lleva dos meses, a respaldar sus esfuerzos de paz, diciéndoles que no podían descansar exclusivamente en el poderío militar.
"Ha llegado el momento de que dejemos de tener miedo. Somos el país más fuerte en Medio Oriente y aun eso no quiere decir que podemos resolver nuestros problemas con un solo puñetazo", dijo Barak en un mensaje que pareció ser su lanzamiento de campaña para la reelección.
"Hacen falta dos para la paz, pero sólo uno para la guerra", añadió el primer ministro, responsabilizando de nuevo a los palestinos de los choques en los territorios y reiterando que la negociación sobre las cuestiones de fondo no puede iniciarse sin "una reducción significativa de la violencia".
Por su parte, la derecha denunció la propuesta de Barak. El diputado del Likud (principal partido derechista), Danny Naveh, afirmó que, tras la votación del Parlamento, el premier no dispone del "mandato político y moral" necesario para negociar el acuerdo.
Incluso, el Likud presentó una propuesta de ley para prohibir a un primer ministro que firme acuerdos diplomáticos si no cuenta con mayoría en el Parlamento.
En tanto, dos palestinos murieron ayer por disparos israelíes en los territorios ocupados, con lo que suman 295 los muertos desde el inicio de la intifada, el 28 de septiembre último.




