
Los rebeldes emplazaron a Mobutu
Le dieron tres días para entregar el gobierno o lanzarán un ataque masivo a la capital de Zaire.
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GOMA, Zaire, 10 (AP).- El líder rebelde Laurent Kabila, cuyas fuerzas controlan el territorio donde se asienta el vigor económico de Zaire, otorgó hoy al presidente Mobutu Sese Seko tres días para que entregue pacíficamente el gobierno. Sus palabras fueron un ultimátum.
Las tropas de Kabila se han hecho dueñas de todas las ciudades importantes de Zaire, con excepción de Kinshasa, la capital, donde se refugia Mobutu. Los Estados Unidos y varios países europeos restaron su apoyo al presidente, por lo que ya no cuenta con ningún respaldo internacional.
Pero el general Kikulia Bodongo, ex ministro de Defensa de Zaire, nombrado ayer primer ministro en reemplazo de Etienne Tshsekedi, puso hoy énfasis en descartar la dimisión de Mobutu y afirmó que el gobierno reprimirá a los revoltosos y tratará de restaurar el orden.
Bodongo también advirtió que tomará medidas contra los medios de difusión que publiquen información que "afecte el estado de ánimo de las fuerzas armadas". Corresponde indicar que varios periodistas extranjeros, entre ellos fotógrafos y camarógrafos, fueron golpeados ayer por soldados durante una manifestación antigubernamental en Kinshasa.
Panorama de violencia
Las palabras de Bodongo abren un sombrío panorama de violencia, pues preanuncian más combates entre los soldados que aún permanecen leales a Mobutu y las tropas rebeldes que lidera Kabila. Podría producirse una batalla por el control de Kinshasa.
Kabila manifestó que si Mobutu no accede a renunciar o a entablar un diálogo para abandonar el poder, lanzará una nueva ofensiva armada en todos los frentes, cuyo objetivo principal es la capital zaireña.
Por lo pronto, en Lubumbashi, la segunda ciudad más importante de Zaire, era inminente un choque entre los rebeldes, que el miércoles tomaron el control de esa capital minera en el sur del país, y las fuerzas leales a Mobutu. Estas últimas intentarían una contraofensiva.
"He abierto un paréntesis de tres días para que Mobutu tome la decisión de ponerse en contacto con nosotros y negocie su partida sin nuevos derramamientos de sangre", dijo hoy Kabila.
El líder rebelde ofreció una conferencia de prensa en Goma, al este de Zaire, en el anterior palacio de Mobutu y que ahora sirve de cuartel principal para los insurgentes.
Kabila manifestó que espera "buenas noticias sobre la disposición de partir de Mobutu" y agregó que el presidente zaireño, en el poder desde 1965, sabe cómo ponerse en contacto.
"Si eso no pasa, nos veremos forzados a avanzar en todos los frentes", agregó.
Mobutu, de 66 años, declaró el martes el estado de emergencia nacional, un día antes de designar al general Likulia Bolongo como primer ministro, en sustitución de Tshisekedi, en un intento desesperado de reafirmar su autoridad.
Pero la posición de Mobutu se debilitó aún más debido a la decisión de destituir a Tshisekedi, un líder opositor. La caída de Tshisekedi causó serios disturbios en Kinshasa. Hoy, el derrumbe definitivo de Mobutu parece inevitable.
Estrella sin luz
Mobutu perdió importancia para los Estados Unidos al término de la Guerra Fría y los norteamericanos dejaron de apoyar económica y militarmente a Zaire, luego de haber aportado más de 2000 millones de dólares en ayuda a través de los años.
Desde octubre último, cuando las fuerzas de Kabila comenzaron su ofensiva en el este del país, Washington inició los llamados para un cese del fuego y la convocatoria a elecciones. Ayer, la Casa Blanca calificó a Mobutu como "una criatura del pasado, incapaz de conducir el futuro de Zaire".
Mobutu, que gobernó con mano de hierro durante 32 años y acumuló una de las fortunas personales más grandes del mundo, fue un aliado de la Casa Blanca en la lucha anticomunista en Africa. Pero ahora la preocupación de los Estados Unidos por el fin del conflicto apunta a evitar que el país se divida como resultado de la guerra.
El vocero del Departamento de Estado norteamericano, Nicholas Burnas, sostuvo hoy que "Zaire es uno de los países más importantes de Africa, dada su ubicación geográfica, su economía y sus fronteras con nueve países".
Burns agregó que "lo que suceda en Zaire va a tener un efecto en lo que suceda en Africa Central y en Africa del Sur. Además, la estabilidad de los países que rodean a Zaire será afectada por la manera en que termine esta guerra civil".
Las conversaciones de Sudáfrica produjeron un acuerdo para mantener la integridad territorial de Zaire, pero Burns sostuvo que ese "modesto progreso" no había evitado el deterioro de la situación.
Incertidumbre
El complejo cuadro en la región podría dar origen a nuevos llamados para que Estados Unidos participe en una fuerza de intervención multilateral, algo que Washington ha tenido éxito en evitar hasta el momento.
Otra de las incertidumbres dominantes en los Estados Unidos se refiere al propio Kabila. En los últimos días se han producido informes de masacres en áreas bajo dominio de las fuerzas rebeldes.
Además, Kabila tiene antecedentes de izquierdista radical.
Voceros de la Casa Blanca señalaron hoy que Kabila expresó recientemente comentarios en favor de la democracia, pero su auténtica posición ideológica sigue siendo un verdadero enigma para Washington.
Pedido del Parlamento Europeo
ESTRASBURGO, 10 (Reuter).- El Parlamento Europeo demandó hoy la renuncia del presidente de Zaire, Mobutu Sese Seko, y pidió que se celebren elecciones en esa nación africana.
"El Parlamento Europeo subraya la necesidad de encontrar una solución política pacífica al conflicto en Zaire, que ponga fin al régimen del señor Mobutu Sese Seko como el inicio de la introducción de un sistema democrático", indicó el Parlamento, en una resolución.
El pedido del organismo europeo se produce en momentos en que las fuerzas rebeldes lideradas por Laurent Kabila controlan casi todo el territorio de Zaire, con excepción de Kinshasa, la capital. Mobutu destituyó ayer al primer ministro y lo reemplazó con el general Likulia Bolongo, lo que provocó grandes manifestaciones de protesta.
La destitución del primer ministro Etienne Tshsekedi, un líder popular opositor a Mobutu,indujo al canciller canciller belga, Erik Derycke, a afirmar en Bruselas que Zaire "está ahora en manos de una dictadura militar".
Por otra parte, el comisionado europeo Manuel Marin informó a la asamblea de la Union Europea que Occidente debe mantener la presión "para el cese total de las hostilidades y la creación de un gobierno de transición que inicie el proceso de democratizacion en el país".
Pero la situación en Zaire sigue siendo demasiado conflictiva como para que se cumplan las demandas del Parlamento Europeo, temeroso de que la guerra constituya una excusa para la intervención de otras naciones limítrofes en el conflicto.
El régimen de Mobutu, un dictador que lleva 32 años en el poder, parece a punto de derrumbarse, pero no sin antes librar una batalla por el control de Kinshasa.
La profecía del Che pulsa en la rebelión
Destino: Ernesto Guevara conoció en 1965 a Laurent Kabila y, en sus anotaciones, dejó constancia del papel que le otorgaba en el futuro de Zaire.
PARIS, 10 (AFP).- "Creo que el único hombre que tiene auténticas condiciones de dirigente de masas es Kabila", estimó Ernesto "Che" Guevara en "Pasajes de la guerra revolucionaria", escrito en 1965, durante su permanencia en el Congo.
Guevara se refirió así, en términos proféticos, al líder zaireño Laurent Desiree Kabila, cuya rebelión ha puesto en jaque a Mobutu Sese Seko, dictador que gobernó durante 32 años al ex Congo belga, hoy Zaire.
En un texto firmado por Jorge Castañeda y publicado por el vespertino francés Le Monde, el escritor mexicano recuerda que, sin embargo, el Che no estaba tan seguro de la solidez ideológica de Kabila.
"Para ser un revolucionario de completa pureza -indicó Guevara en sus anotaciones- es preciso tener seriedad revolucionaria, una ideología que guíe la acción y un espíritu de sacrificio que acompañe sus metas. Hasta ahora, Kabila no ha demostrado nada de eso".
No obstante, el Che otorgó un voto de confianza al líder rebelde: "Es joven y puede ser que cambie. Me animo a dejar en un papel que verá la luz dentro de algunos años, pero también mis reservas de que pueda superar sus actuales defectos".
El contacto
Ernesto Che Guevara encabezó, en la segunda mitad de la década del sesenta, una delegación de seguidores que visitó una docena de capitales africanas.
En esa visita conoció a los dirigentes locales más importantes del entonces Congo belga, entre ellos Laurent Desiree Kabila.Sus notas indican que Kabila fue tenido en cuenta por el célebre revolucionario de origen argentino, símbolo de los movimientos guerrilleros de izquierda y una auténtica leyenda mundial.
Jorge Castañeda es autor de la biografía del Che titulada "La vida en rojo", de inminente publicación en Argentina y Brasil. Su artículo en Le Monde apunta a señalar la relación entre el revolucionario argentino y Kabila, hoy líder de fuerzas rebeldes que parecen a punto de derrocar una sangrienta tiranía de 32 años en Zaire.
Precisamente los pasados vínculos de Kabila con Guevara crean un manto de incertidumbre sobre lo que hará el jefe rebelde si Zaire cae en sus manos bajo sus propios términos.
En Washington, los funcionarios no han olvidado que el viejo líder rebelde tuvo reiterados encuentros con Guevara y que, aparentemente, la prédica del revolucionario le sirvió para construir la fuerza armada que hoy acosa a Mobutu.
Las posibilidades de que Kabila establezca un régimen de izquierda es, por lo menos, una preocupación para quienes conducen la política exterior de Estados Unidos.




