Macron se planta firme frente a May y le muestra la puerta de salida de la UE

Macron y May, síntesis del divorcio europeo, retratados en un mural del artista francés Combo en París
Macron y May, síntesis del divorcio europeo, retratados en un mural del artista francés Combo en París Fuente: Reuters - Crédito: Christian Hartmann
El gobierno francés exigió que la premier explique cuáles son sus planes tras solicitar un nuevo período de gracia hasta el 30 de junio para dejar el bloque
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6 de abril de 2019  

LONDRES.- Cansado del eterno retorno del inconcluso Brexit , que gira en círculos sin avances ni definiciones, el gobierno francés de Emmanuel Macron se le plantó con firmeza a Theresa May tras una nueva solicitud de la premier para que la Unión Europea (EU) le otorgue otra extensión hasta el 30 de junio.

Puertas adentro, la líder conservadora se las debió ver con la frustración del laborismo, que se dijo "decepcionado con el gobierno" luego de tres días de conversaciones entre la premier y el líder conservador, Jeremy Corbyn, otra instancia de negociación que mostró flaquezas.

Según documentos a los que tuvo acceso el diario británico The Guardian, Francia obtuvo durante una reunión diplomática del bloque el apoyo de España y Bélgica para soltarle la mano a Gran Bretaña y dejar que se despida -sin acuerdo- el próximo 12 de abril, como estaba previsto cuando los otros 27 miembros le dieron una primera extensión.

El gobierno de Macron, siempre crítico con los riesgos que representa la indecisión británica, reforzó su postura luego del nuevo ruego de May para permanecer en el bloque hasta fines de junio, un plazo con el que ella ansía vencer la resistencia que enfrenta incluso de legisladores de su propio Partido Conservador.

En una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, May dijo que "Gran Bretaña propone que este período finalice el 30 de junio de 2019", y que de ser necesario se disponen a participar en las elecciones al Parlamento Europeo, del 23 al 26 de mayo próximo, de las que en principio no debían tomar parte. Con un pie adentro y otro afuera del bloque, para muchos analistas y funcionarios europeos, la participación británica en los comicios representa un problema jurídico inédito.

May prometió que si se llega a un acuerdo previo a esa fecha, su gobierno propondrá que la extensión de la UE se termine antes. "El gobierno querrá acordar un calendario para la ratificación que le permita al Reino Unido retirarse de la Unión Europea antes del 23 de mayo de 2019 y, por lo tanto, cancelar las elecciones al Parlamento Europeo, pero continuará haciendo los preparativos responsables para celebrar las elecciones", sostuvo en la carta.

Pero nadie en Bruselas confía en que la anexión de otro período de gracia resuelva las diferencias parlamentarias en Londres. Tusk propuso un plazo más amplio e instó a los 27 países del bloque a ofrecer una extensión de hasta un año para asegurarse de que el Brexit no será caótico, lo que podría minar gravemente el comercio mundial.

"La única salida razonable sería una extensión larga, pero flexible", dijo un funcionario de la UE. "Parece ser un buen escenario para ambas partes, ya que le da a Gran Bretaña toda la flexibilidad necesaria, al tiempo que evita la necesidad de reunirse regularmente para discutir nuevamente sobre la extensión del Brexit", añadió.

La división que se vive en el Parlamento británico no tiene un precedente moderno. Una de las votaciones del Brexit, incluso, significó la mayor derrota en la historia para un gobierno.

Con la sensación de que ningún plazo resulta por sí mismo suficiente, Francia exigió que Gran Bretaña justifique sólidamente su solicitud. "Si no podemos entender la razón por la cual Gran Bretaña está solicitando una extensión, no podemos dar una respuesta positiva", declaró desde Bucarest el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire.

El ministro de Macron reforzó así la postura que según indicó The Guardian expresó Francia en una reunión diplomática de los 27 con el respaldo de España y Bélgica, mareados e irritados con la calesita sin fin de las demoras de los legisladores británicos y los riesgos económicos y financieros que eso representa para todos.

La secretaria de Estado para Asuntos Europeos, Amélie de Montchalin, declaró asimismo que el Consejo Europeo "tomó una clara decisión el 21 de marzo. Otra extensión requiere que Gran Bretaña presente un plan con un respaldo claro y creíble". Recién entonces el Consejo Europeo definiría las condiciones necesarias vinculadas con esa extensión.

"En ausencia de ese plan, deberíamos reconocer que Gran Bretaña eligió abandonar la UE de manera desordenada", concluyó en referencia a una salida sin acuerdo.

Otros políticos europeos señalaron ayer que querían darle tiempo a Londres para reconsiderar el proceso de salida, pero se mostraron escépticos ante la propuesta de May de establecer una nueva fecha límite para fines de junio, cuando todo indica que el estancamiento seguirá intacto.

Alemania y Holanda expresaron públicamente sus dudas tras el pedido de aplazamiento. "Todavía hay muchas cuestiones que tienen que ser aclaradas en Londres", dijo el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas. La demanda de May "no responde al pedido" de la UE para tener mayores precisiones sobre lo que quieren los británicos, comentó por su parte el primer ministro holandés, Mark Rutte.

Sin respaldos afuera, y sin más argumentos para intentar convencer a los más recalcitrantes dentro de su Partido Conservador, May le había tendido la mano esta semana a Corbyn en busca de un consenso que acabe con el bloqueo.

Pero tres días y muchas horas de conversaciones después, el Partido Laborista anunció ayer su "decepción" y llamó "a la primera ministra a proponer verdaderos cambios a su acuerdo", haciendo sospechar que la iniciativa hacía aguas.

Los sinuosos caminos del divorcio

Tras la súplica de May y el cansancio expreso de Macron, asoma un final abierto sobre el futuro inmediato británico

La carta

  • La premier británica, Theresa May, le envió una carta al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, donde pidió otra postergación de la fecha de salida de la UE, hasta el 30 de junio. Sería el segundo aplazamiento tras haber cambiado la fecha inicial del 29 de marzo al 12 de abril

La respuesta

  • Con el respaldo de España y Bélgica, y con el hartazgo cada vez más extendido entre los líderes europeos, el presidente francés, Emmanuel Macron, se niega a conceder un cheque en blanco e impulsa la rápida salida británica a menos que Londres ofrezca una buena explicación

El efecto

  • Los gobiernos de Alemania y Holanda también expresaron sus dudas, y podrían sumar sus votos contra el ruego británico durante una cumbre que la UE sostendrá sobre el tema, la semana próxima. Pero las opciones sobre la mesa incluyen una extensión aún más larga, hasta 12 meses

Agencias AFP, AP y Reuters

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