
Matanza en Argelia
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ARGEL, 29 (AP).- Terroristas enmascarados asesinaron hoy a unos 300 aldeanos, a muchos de los cuales degollaron y decapitaron, para luego quemarlos, en el peor ataque desde el comienzo de la insurrección islámica, hace cinco años, dijeron testigos y funcionarios de hospitales.
El gobierno argelino, que dijo que hubo 98 muertos y 120 heridos, afirmó en un comunicado que se tomaron medidas para proteger a los habitantes de regiones aisladas, ante el gran número de matanzas, pero no dio detalles.
El ataque ocurrió durante la noche, en la aldea de Rais, al sur de la capital.
Masacraron a 300 personas en Argelia
Los atacantes degollaron y quemaron los cadáveres de las víctimas; adoptan medidas para proteger las regiones aisladas.
ARGEL, 29 (AP).- Enmascarados asesinaron hoy a unos 300 aldeanos, a muchos de los cuales degollaron y decapitaron, para luego quemarlos, en el peor de tales ataques desde el comienzo de la insurrección islámica, cinco años atrás, dijeron testigos y funcionarios de hospitales.
El gobierno argelino, que pocas veces reacciona ante ciertos ataques y por lo general trata de minimizar el número de muertos, dijo que hubo 98 muertos y 120 heridos. Sin embargo, funcionarios de la región que no aceptaron identificarse, afirmaron que los muertos eran 300.
El gobierno difundió un comunicado por la radio afirmando que adoptaba medidas para contrarrestar la violencia, pero no dio detalles.
"Ante el gran número de matanzas, se han adoptado medidas para proteger a los habitantes de regiones aisladas", dijo la declaración. No especificó qué tipo de medidas.
Los atacantes dejaron las cabezas decapitadas de algunas de las víctimas frente a las puertas de sus viviendas después del ataque, ocurrido durante la noche en la aldea de Rais, región de Sidi Moussa, al sur de la capital, dijeron los aldeanos.
"Llegaron en camiones", dijo un testigo de 35 años que sólo se identificó como Amar.
"Se tomaron todo el tiempo para degollar y quemar los cadáveres", dijo Amar en una entrevista telefónica.
Otro aldeano se preguntaba: "¿A dónde iremos ahora?" Al igual que el resto de aldeanos, rehusó dar su nombre por temor a represalias.
Cinco horas de terror
Los atacantes estaban enmascarados y armados con cuchillos y hachas. Llegaron a la una de la madrugada en camiones y automóviles. Pasaron cinco horas en la aldea, entraron de casa en casa para despertar a los aldeanos, los mataron, quemaron decenas de cadáveres y hicieron estallar explosivos en algunas de las casas antes de partir.
Asimismo, secuestraron a 20 jovencitas de la aldea y robaron ropa y dinero de las viviendas, dijeron los vecinos.
Los periodistas llegaron al lugar esta noche y vieron por lo menos a un centenar de cadáveres diseminados por las calles. Pero los aldeanos dijeron que, como mínimo, 300 fueron asesinados. Su versión no fue confirmada independientemente.
Previamente, funcionarios de un hospital dijeron que habían muerto decenas, pero no dieron una cifra exacta.
Huida de civiles
Han ocurrido muchas matanzas en Sidi Moussa en los últimos dos años. Estas fueron atribuidas al Grupo Islámico Armado, la más violenta de las facciones musulmanas militantes en esta nación norafricana.
Los ataques por lo general son lanzados en zonas vulnerables, como haciendas aisladas y aldeas. Como resultado, los civiles han abandonado la región en los últimos meses, conforme han empeorado los cruentos ataques.
La violencia se ha incrementado considerablemente en Argelia desde junio, cuando un nuevo gobierno elegido asumió el poder y prometió que iba a poner fin a la violencia.
Unas 1500 personas han muerto desde entonces.
Más de 60.000 han muerto desde que estalló la insurgencia en 1992. Comenzó cuando el ejército anuló las elecciones parlamentarias con el propósito de impedir una victoria del clandestino Frente Islámico de Salvación (FIS).
Cronología de ocho meses violentos
ARGEL, 29 (AFP).- La matanza de entre 200 y 300 civiles, anoche, en Sidi Moussa, cerca de Argel, es la peor en los últimos cinco años de conflicto en Argelia. La mayor parte de las masacres fue dada a conocer por la prensa argelina.
En los primeros ocho meses de 1997, la cronología de las matanzas es la siguiente:
- 6 de enero: 23 civiles mueren en Duauda (cerca de Argel).
- 1Ý de febrero: durante la noche, 31 personas son degolladas y decapitadas durante un ataque comando contra la ciudad de Medea.
- 17 de febrero: 31 lugareños son quemados vivos y masacrados en Kerrach. El Grupo Islámico Armado (GIA), que reivindica esta operación, anuncia 41 muertos.
- 19 de marzo: 32 civiles son asesinados en Uled Antar, por primera vez en pleno día, según la prensa.
- 3 y 4 de abril: al menos 84 civiles son asesinados durante una serie de masacres en el centro del país, entre ellos, 52 degollados en el pequeño caserío de Thalit, en el departamento de Medea.
- 22 de abril: masacre de 93 personas cerca de Bougara.
- 23 de abril: 42 ciudadanos son masacrados en Omaria, en la región de Medea, al sur de Argel, según el diario El Watan.
- 15 de mayo: 32 personas son asesinadas cerca de Chebli.
- 14 de junio: 13 personas son degolladas y quemadas en un pequeño poblado sobre la ruta entre Dauda y Kolea, 30 kilómetros al oeste de la capital, según un diario privado de Argel.
- 16 de junio: un grupo armado irrumpe en el poblado de Dairet Lebguer, donde unas 50 personas son degolladas.
- 5 al 8 de julio: por lo menos 61 personas son asesinadas durante los festejos de la independencia de Argelia.
- 12 y 13 de julio: 44 personas son degolladas en Ksar El-Bujari.
- 19 y 23 de julio: 56 personas son degolladas en ataques a tres poblados del sur y del este de Argel.
- 25 de julio: 38 personas son degolladas y mutiladas en varios poblados de la región de Hayut.
- 28 de julio: 51 personas mueren en un ataque contra un barrio de Larbaa.
- 29 y 30 de julio: 41 personas asesinadas en el departamento de Ain Defla.
- 30 y 31 de julio: unas cien personas son asesinadas en los departamentos de Blida y Ain Defla.
- 3 de agosto: 111 personas son asesinadas en nuevas matanzas en Blida y Ain Defla.
- 21 de agosto: 63 personas son asesinadas al sudeste de Argel, en el poblado de Suhan.
- 24 y 25 de agosto: 117 personas, entre ellas mujeres y niños, son degolladas. Atentado con bomba en un mercado en Argel.
- 26 de agosto: 64 personas son asesinadas en un ataque contra Beni Ali.
La cólera de Dios desangra a un país y conmueve a Europa
MADRID, 29.- Europa está conmocionada por la mayor matanza de la historia reciente de Argelia, donde más de 300 personas perdieron la vida a manos de los grupos integristas radicales, ayer por la noche.
La masacre fue la más grave desde que la violencia estalló en 1992, cuando el ejército truncó las elecciones porque el Frente Islámico de Salvación (FIS) había triunfado en la primera vuelta. Desde entonces, en Argelia ya murieron cien mil personas.
El embajador argelino en Madrid, Abdelaziz Rajavi, declaró que su gobierno no negociará con los violentos. Agregó que éste es "un problema ciento por ciento argelino", quizá porque los temores europeos son cada día mayores ante la ola de violencia y, sobre todo, ante la impotencia del gobierno para terminar con ella.
Vientre blando
Europa tiene su vientre blando en el norte africano: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia. De allí procede la inmigración clandestina y la amenaza del integrismo. La inmigración clandestina es una preocupación creciente de la Unión Europea. Estos días, un millón y medio de magrebíes cruza de un continente a otro.
"El Mediterráneo nos separa", decía hace un tiempo a este corresponsal, en Orán, el ex presidente Ahmed Ben Bella. "Pero Europa es como un campo de golf y no podrá evitar que las malas hierbas penetren en él. Las malas hierbas son las masas hambrientas de Africa."
El integrismo es el enemigo que la NATO considera, aunque sin nombrarlo. Irán, Libia, los emiratos, Sudán. En el norte de Africa, Argelia es el punto más crítico. Aunque rico en recursos humanos y en petróleo, del país huyen las empresas y los trabajadores extranjeros. Los europeos temen que el gobierno pierda el control. Además, el integrismo podría arrollar a Marruecos, que se mantiene tranquilo desde su independencia, hace cuatro décadas, gracias a la mano dura del rey Hassan II, un nacionalista que es amigo incondicional de los occidentales y que pretende ser, pronto, parte de la Unión Europea. Marruecos, en el Sur, y España, en el Norte, controlan el paso por Gibraltar, cruzado diariamente por tres mil barcos, incluidos submarinos nucleares.
Viajar por Argelia es un tormento. Salir de Argel es siempre peligroso. En la capital la muerte llega por azar. Ayer, una bomba estalló, en plena mañana, en el céntrico barrio de Ketchaua y causó ocho muertos y cincuenta heridos. En la capital todos los días muere gente: veinte, cincuenta, cien personas.
Triángulo de la muerte
Lo de Argelia no llega a ser una guerra civil. No hay frentes, no hay trincheras. Pero ya han muerto cien mil personas en cinco años. La violencia está polarizada: de un lado, el gobierno, cuyo respaldo principal es el ejército, que nació con la revolución triunfante de 1962, el ejército que derrotó a la orgullosa Francia; del otro, los integristas islámicos, nacidos a la sombra de la mezquita. Como en el Irán de Reza Pahlevi, fue adonde la larga dictadura del partido único permitió refugiarse a la gente, sobre todo a las clases bajas. Los occidentales temen que la historia vuelva a repetirse.
En Argelia, la violencia es más frecuente en el "triángulo de la muerte" formado por Argel, Medea y Blida. De las grandes ciudades, Orán, en el Occidente, a quinientos kilómetros de la capital, es la más ajena al conflicto. Allí todavía se vive normalmente.
La población argelina ha demostrado estar harta de la violencia. No sólo desafiando el terror y acudiendo a las urnas. Ayer, los sindicatos convocaron a una manifestación contra el derramamiento de sangre y la gente acudió en masa.
Los argelinos tuvieron un momento de esperanza, hace un año, cuando se eligió presidente. Plebiscitaron al general Liamin Zeroual, que prometía garantías democráticas. Pero todo quedó en promesas. En junio de este año, se eligió el Parlamento. Dieciséis millones de votantes eligieron a 380 diputados. Se presentaron 7747 candidatos de cinco partidos en las 48 provincias: el Frente de Liberación Nacional (FLN), el Partido de la Renovación Argelina (PRA), la Agrupación Nacional Democrática (RND) y los partidos islamitas, Enahda y el Movimiento de la Sociedad para la Paz (MSP, ex Hamas).
El gobierno insistió con que eran los primeros comicios realmente democráticos. Los argelinos estaban más preocupados por sobrevivir día tras día que por las elecciones. Pero acudieron a las urnas, supervisadas por 200 observadores de la UN. Tal como se esperaba, triunfó la RND, surgida cuatro meses antes con el auspicio del presidente Zeroual, con 155 escaños y un socio, el FLN, que consiguió 64. Según los observadores internacionales, las elecciones fueron "bastante correctas".
Pero los terroristas del GIA respondieron, a fines de julio, con el asesinato indiscriminado de más de cien personas en cinco días. Las matanzas prosiguieron en agosto. Algunos jóvenes fueron muertos por jugar al dominó. Como en Irán, los integristas argelinos no sólo prohíben el alcohol: también han proscripto el tenis, el ajedrez, la danza, la música, la escuela para las mujeres. El 10 de agosto, el GIA prometió oficialmente que degollaría a "todos los enemigos del islam". Su furia incluía al propio Abassi Madani, líder del FIS, a quien el gobierno había puesto poco antes en libertad condicional.




