Mataron a balazos a una periodista en Colombia
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BOGOTA.- En lo que constituye el tercer homicidio de un trabajador de prensa en lo que va del año, una periodista fue asesinada por un pistolero no identificado en el puerto colombiano de Tumaco, a 300 kilómetros al sudoeste de Bogotá.
Marisol Rebelo, de 25 años, fue atacada a balazos en la puerta de su residencia por un desconocido que disparó contra ella y luego huyó en una motocicleta conducida por un cómplice.
El crimen tuvo el sello característico de los sicarios profesionales contratados por los narcotraficantes, los paramilitares de derecha o los guerrilleros de izquierda para asesinar en zonas urbanas.
En estos casos, los sicarios siempre emplean una motocicleta guiada por un experto, para lograr huir velozmente. El conductor transporta a un mercenario, llamado "gatillero", que se baja de la motocicleta, dispara a corta distancia con un arma de puño y luego ambos escapan. Así mataron a Rebelo, que recibió cinco balazos a quemarropa.
La periodista, casada y madre de una niña de dos años, dirigía un noticiero que se emitía de lunes a viernes por un canal local de televisión, con el patrocinio de una entidad gubernamental. También trabajaba en la oficina de comunicaciones de la Corporación Autónoma Regional.
Con el asesinato de Rebelo son ya nueve los periodistas asesinados en los últimos diez meses en Colombia, uno de los lugares del mundo más peligrosos para el ejercicio del periodismo.
Larga lista
Desde 1980, más de 100 periodistas han sido asesinados a balazos en las calles de la capital colombiana o en ciudades del interior, en ataques atribuidos a narcotraficantes, paramilitares o guerrilleros. Otros han afrontado secuestros y algunos están desaparecidos.
"La situación está dificultando cada vez más la labor independiente de información y los periodistas, al igual que muchos otros sectores de la población, se encuentran atrapados en el fuego cruzado entre los narcotraficantes, los guerrilleros, los paramilitares y las fuerzas armadas", indicó Amnistía Internacional (AI), en un comunicado.
Otro asesinato de características similares al de Rebelo se produjo ayer en Colombia. El abogado Alvaro Vargas, defensor del narcotraficante Fanor Arizabaleta, uno de los jefes del desarticulado cartel de Cali, fue asesinado a balazos en esa ciudad del sudoeste del país.
Vargas, de 43 años, fue baleado en una calle del sector céntrico de Cali. Un pistolero, que también escapó a bordo de una motocicleta conducida por otro desconocido, se acercó y le efectuó varios disparos sin mediar palabra. Arizabaleta, que se entregó a las autoridades en 1995, está encarcelado en el penal de Palmira, ciudad vecina a Cali.

