
Máxima y Guillermo de Orange visitan a Putin en medio de tensiones
El presidente ruso recibió a los reyes de Holanda en el palacio del Kremlin; buscarán una solución a problemas comerciales y el caso Greenpeace
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MOSCU.- El presidente ruso, Vladimir Putin, y el rey Guillermo-Alejandro de Holanda se reunieron en el Kremlin en una visita destinada a clausurar el año que se vio ensombrecida por una serie de incidentes negativos registrados en las relaciones bilaterales en los últimos meses.
Guillermo-Alejandro llegó esta noche a la capital rusa acompañado por la reina Máxima para conmemorar los cuatro siglos de relación diplomática y comercial entre Holanda y Rusia, pero el rosario de desencuentros desatado entre ambos países ha transmutado el jubiloso Año Dual en un auténtico "año de problemas".
Las agresiones sufridas por diplomáticos de ambos países acreditados en el otro, y sobre todo, la confiscación del rompehielos "Arctic Sunrise" de Greenpeace, de bandera holandesa y con sus 30 tripulantes procesados por vandalismo, son solo algunos de los incidentes que preceden a la visita.
En una de las escasas referencias a esta visita por parte de los medios oficiales rusos, el asesor del presidente ruso, Yuri Ushakov recordó que "la Constitución holandesa limita la capacidad del rey para discutir asuntos políticos" y señaló que, en cambio, las tensiones diplomáticas sí podrán ser discutidas por los respectivos ministros que acompañan a los jefes de Estado.
"Estamos dispuestos a discutir los problemas a ese nivel", dijo Ushakov, haciendo referencia al encuentro que mantendrán mañana, sábado, los titulares de Exteriores ruso y holandés, Serguéi Lavrov y Franz Timmerman, respectivamente.

De acuerdo con el asesor del Kremlin, las reuniones entre el rey y Putin se enfocará en el componente cultural de las relaciones bilaterales, y en el hecho de que "los acontecimientos que han tenido lugar a lo largo del año son en general positivos, a pesar de los episodios que lo han ensombrecido al final".
El caso Greenpeace
Esta visita de los reyes de Holanda, generó expectativas en la prensa holandesa para que sirva en dar un giro a la situación de los 30 activistas de Greenpeace desde hace ya mes y medio. Una de las ecologistas en prisión, la holandesa Faiza Oulahsen, pidió en una carta hace unos días al rey Guillermo Alejandro que interceda por ellos.
El caso "Greenpeace" no puede estar más presente, después de que esta semana, Holanda denunció a Rusia ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar por el apresamiento del "Arctic Sunrise", que realizaba una protesta contra la explotación petrolera.
La organización ecologista difundió hoy mismo, horas antes de la llegada de Guillermo y Máxima a Moscú, el primer vídeo del momento del asalto al rompehielos por parte de patrullas fronterizas rusas. En él se ve cono guardias fuertemente armados y con pasamontañas abordan desde un helicóptero y desde el mar el buque de "Greenpeace", donde los activistas les reciben con los brazos en alto y sin ofrecer resistencia.
Los roces entre Moscú y la Haya comenzaron este año con el polémico suicidio en Holanda del refugiado ruso Alexandr Dolmátov. Dos periodistas holandeses tampoco recibieron visados para trabajar en Rusia, que además de bloquear la importación de las patatas holandesas prohibió por unos meses la entrada de carne de ternera de ese país.
La escalada de tensión cobró fuerza con la detención de la tripulación del rompehielos de Greenpeace, y a continuación, el ministro consejero de la embajada rusa en La Haya, Dmitri Borodín, fue arrestado en su vivienda por un presunto maltrato a sus dos hijos.
Pocos días después, Holanda pidió explicaciones a Rusia por la agresión a un diplomático holandés en su casa de Moscú, y por si fuera poco, la vivienda de un empleado del personal técnico de la legación rusa en La Haya fue saqueada cuando éste estaba de vacaciones.
Agencias EFE y AFP



