
"Me salvé de milagro" y "en diez segundos vi destruirse todo", algunas de las voces del terremoto en Amatrice
Cientos de víctimas dieron su testimonio sobre la tragedia que sacudió la región central de Italia; hay al menos 160 muertos, 370 heridos y decenas de desaparecidos
1 minuto de lectura'

AMATRICE (Italia). - La localidad de Amatrice, ubicada en las montañas y a unos 100 kilómetros al noreste de Roma, es mayormente conocida como el lugar que dio origen a la amatriciana, una popular salsa para pastas en base a jamón, tomate y queso pecorino.
Pero desde esta madrugada también es sinónimo de muerte y destrucción, luego de que un devastador sismo de 6,2 grados en la escala Richter y sus réplicas devastara su centro histórico y matara a cientos de sus residentes, según conteos no oficiales de medios italianos.

Varias horas después de la conmoción registrada por el terremoto, bomberos, perros de rescate y voluntarios aún buscaban sobrevivientes y anunciaron que lo harán durante toda la noche de hoy.
Testimonios desgarradores
"Mi hermana está bajo los escombros. No da señal de vida. Se oyen sólo los gatos", lamentaba angustiado Guido Bordo, de 69 años, mientras esperaba en Accumoli noticias sobre sus familiares.

Los operadores piden continuamente silencio para poder escuchar los lamentos, gritos y señales, para luego poder ponerse a escarbar y hurgar.
"Me salvé de milagro. Diez segundos fueron suficientes para destruir todo", contó Marco, habitante de Amatrice, al diario La Repubblica.
"No sé cómo estoy viva. Mi hijo me rescató, rompió una ventana, me levantó y me sacó con una escalera, escalón por escalón", contó Serafina Pierini, una viuda que dijo que podía recordar el terremoto anterior en los '50.
"Estamos bien, pero no quedó nada aquí, todo lo que teníamos desapareció", pudo escucharse conmovida a otra mujer, mientras hablaba por teléfono. Se encontraba dentro de una tienda provisoria en un parque con su esposo, su hija y su perro.

"Esta es una ciudad que fue completamente destruida", afirmó el estudiante Federico Rocchi. Se apresuró para llegar a Amatrice desde una localidad vecina, Collefiorito, donde no se registraron víctimas, para saber lo que había pasado.
"Sin electricidad, no podemos seguir las noticias por televisión, por lo que queríamos ver las cosas con nuestros propios ojos", explicó junto a su hermano, Giulio. "Perdimos a tantos amigos y conocidos", se lamentó Giulio.
A su alrededor, podía verse a gente llorando, abrazándose, hablando con familiares y parientes por teléfono y poniendo al día a aquellos que no lo habían logrado. Permanentemente ululaban las sirenas y sobrevolaban helicópteros. La escuela primaria colapsó horas después del terremoto inicial.
Conmocionados
Prácticamente todos los residentes se encontraban demasiado conmocionados como para realizar declaraciones a periodistas. Un hombre joven, con el telón de fondo de edificios colapsados, miraba desorientado, con un perrito bajo un brazo y una jaula de cotorra bajo el otro.

En la localidad vecina de Pescara del Tronto, por ejemplo, han sido rescatados dos niños de 4 y 7 años a quienes su abuela, con la que estaban en el momento del sismo, hizo meterse debajo de la cama en cuanto empezó a sentir el temblor, según los medios locales.
"Por el momento 160 vidas se han roto", anunció el primer ministro Matteo Renzi, quien se hizo presente en el lugar de la tragedia y advirtió que no se trata de un balance definitivo, durante una conferencia de prensa celebrada en Rieti, no muy lejos de las tres poblaciones devastadas.

El balance oficial de muertos sube de hora en hora ya que hay mucha gente atrapada bajo los cúmulos de piedra o desaparecida.
"Es posible que el número de víctimas crezca", advirtió el jefe de gobierno italiano, quien recorrió la zona afectada en las horas de la tarde y prometió ayuda para las familias damnificadas.
Según fuentes de prensa al menos cien personas siguen sin aparecer y probablemente han quedado sepultadas vivas y unas 2000 resultan damnificadas.
El sismo de este miércoles fue tan grave como el que en 2009 devastó L'Aquila -una ciudad más grande del centro de Italia a unos 55 kiómetros de Amatrice-, donde murieron 309 personas.
Algunas horas después de que golpeara el sismo, mientras Amatrice aún se encontraba sumergida en la oscuridad y esperando los servicios de rescate, el alcalde Sergio Pirozzi dijo a medios italianos que "media localidad" resultó arrasada.

Las áreas afectadas vecinas
De los tres distritos que registraban víctimas, Amatrice es el mayor y sufrió la cifra más elevada de muertos. Oficialmente cuenta con unos 2700 habitantes, pero su población puede incrementarse hasta 20.000 en verano, explicó el ex alcalde Carlo Fedeli. Se esperaba un lleno total para este fin de semana, agregó, para un festival en honor del orgullo local, la pasta a la amatriciana.

"El momento para esto es muy malo: en invierno la localidad se vacía, solamente unas 1000 personas se quedan aquí durante todo el año", comentó el ex alcalde.
Incluso cuando la prioridad inmediata sigue siendo rescatar sobrevivientes y recuperar cadáveres de entre los escombros, los problemas logísticos también presionan: miles que huyeron de sus casas en la oscuridad de la noche, a medio vestir, sin pertenencias personales, necesitarán recibir alimentos y un techo durante meses, si no años.
Voluntarios ya distribuían raciones de pasta y sándwiches en el parque de Amatrice, donde la policía estaba montando tiendas. Otras familias buscaron refugio en sus vehículos, listos para partir en caso de que se registraran más réplicas, mientras circulaban versiones de que ladrones tenían en la mira casas abandonadas, esperando encontrar objetos de valor.
"Dios sabe qué pasará con nosotros", expresó otra sobreviviente, Maddalena Alessandrini. "Mi casa está perdida", se encogió de hombros.
En Italia los sismos son frecuentes, pero el país tiene malos antecedentes en materia de reconstrucción de las ciudades dañadas, en parte por el desafío de restaurar los antiguos edificios que normalmente conforman la estructura de sus ciudades, pero mayormente por retrasos burocráticos y vinculados con la corrupción.
El ex alcalde Fedeli dijo que confiaba en que la comunidad de Amatrice se mantendrá fuerte pese a la adversidad. "Somos orgullosa gente de montaña, no necesitamos rogarle a nadie. Pero cualquiera que mire el estado de este lugar verá cuánta ayuda necesitamos".
Agencias EFE, Reuters y DPA
1
2Quién ganó las elecciones en Colombia 2026: resultados oficiales entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda
- 3
De la Espriella presidente: las claves de la elección más ajustada de la historia de Colombia
4Un analista internacional explicó en detalle el impacto de la renuncia de Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido


