Milagro en alta mar: lograron sobrevivir nueve meses a la deriva
Son pescadores mexicanos; comían pescado crudo y tomaban agua de lluvia
1 minuto de lectura'
CIUDAD DE MEXICO.- Jesús Eduardo Vidaña López, Salvador Ordóñez Vázquez y Lucio Rendón Becerra apenas se conocían cuando salieron juntos a pescar tiburones desde el puerto mexicano de San Blas, en el estado de Nayarit, el 28 de octubre del año pasado.
Ese día, los tres pescadores iniciaron una odisea de nueve meses y nueve días: tras quedar a la deriva en una panga tiburonera, en el océano Pacífico, sobrevivieron alimentándose con agua de lluvia, patos, gaviotas y pescados crudos.
Llegaron a pasar 15 días seguidos sin comer, según relataron los propios náufragos anteayer a los medios mexicanos, días después de haber sido rescatados.
Fueron hallados el miércoles de la semana pasada por un barco atunero taiwanés que los detectó con su radar cerca de Australia, a 8300 kilómetros de México.
En una de las más extraordinarias historias de supervivencia en el mar hasta el momento, los tres pescadores cruzaron el Pacífico flotando en su lancha de fibra de vidrio de 8 metros de largo con motor fuera de borda. Sus familiares los habían dado por muertos.
Los pescadores habían echado una red, pero los fuertes vientos la rompieron. Entonces por la noche salieron a buscar la línea hasta que el combustible de los motores se les acabó y el viento los llevó mar adentro.
Quedaron así a merced de los fuertes vientos del Pacífico y de una corriente marina que desemboca en las costas de Australia.
Los rezos y la conversación fueron sus únicos recursos para mitigar el cansancio, las llagas causadas por la permanente exposición al sol y la impotencia de ver pasar en más de una ocasión su salvación a pocos kilómetros de distancia.
"Nos alegrábamos cuando veíamos un barco, le hacíamos señas. Y cuando se iba nos poníamos tristes, algunas veces llorábamos... Después se nos pasaba y nos poníamos a conversar para que se nos pasara el tiempo", dijo a Televisa Jesús Eduardo Vidaña López, de 61 años, que aseguró que nunca perdieron las esperanzas de volver a tocar tierra.
El destino volvería a tomarlos por sorpresa, ya que no vieron llegar al barco taiwanés que pondría fin a su odisea. "No lo habíamos visto hasta que oímos el ruido del motor", contó Vidaña.
"Nunca perdimos la esperanza porque hay un Dios allá arriba", añadió el pescador.
Aunque cuando los hallaron estaban flacos e hinchados por las quemaduras del sol, no presentaban otros problemas de salud, según los medios de prensa mexicanos.
"Estaban piel y huesos, y tenían mucho hambre", dijo a Eugene Muller, gerente de Koo s Fishing Co. Ltd. en Majuro, la empresa que rescató a los hombres.
Vidaña (originario de Chiapas), Ordóñez Vázquez (de Oaxaca) -cuya edad no se reveló- y Rendón Becerra (de Nayarit), de 27 años, sobrevivieron todo ese tiempo tomando agua de lluvia y comiendo patos, gaviotas o peces crudos, que pescaban con improvisados anzuelos hechos con cables de los motores y alambre.
Acostumbrados a todo tipo de temporales y accidentes técnicos, los pescadores no se dieron cuenta de la dimensión de su tragedia hasta que comenzaron a ver que las islas Marías, ubicadas frente a Nayarit, se perdían en el horizonte.
A partir de ese momento, sólo contaron con una brújula, un reloj y su intuición para ubicarse. "Sabíamos que al Oeste había un continente, porque veíamos pasar aviones; del Sudoeste iban al Nordeste, y nos marcábamos con la brújula", dijo en una entrevista televisiva Salvador Ordóñez, que llevaba una Biblia en el barco y rezó día y noche durante los nueve meses.
Para calcular el tiempo se valían de un reloj con el que podían marcar los días y meses con "rayitas y cruces", agregó Ordóñez.
Y recordó que la lancha estuvo a punto de hundirse en dos oportunidades. "Nos entraba el agua de la ola y sacábamos el agua nosotros", explicó.
Mientras tanto, en México, sus familiares ya los habían dado por muertos después de meses de búsqueda. "Los padres de los muchachos los estuvieron buscando, fueron hasta Acapulco y Mazatlán. Pero nada, y ya los hacíamos muertos", dijo al diario Excélsior Hortensia Bojorges, familiar de Rendón Becerra.
Los pescadores se encuentran ahora a bordo del navío que los rescató, que llegará dentro de dos semanas a Majuro, la capital de las Islas Marshall, un pequeño estado de Oceanía. Luego serían repatriados a México.
A Rendón todavía le parece mentira estar salvo. "Ni nosotros mismos nos lo creemos -afirmó-. A cada rato nos decimos: ¿Estamos soñando o estamos en la lancha todavía? No. Vamos pa México ya."
- 1
2“Ha entrado en una fase de paranoia”: cuál está siendo la reacción del gobierno de Ortega y Murillo en Nicaragua a la captura de Maduro
- 3
Identificaron a un quinto argentino detenido en Venezuela y advierten que tiene un deterioro psicosocial
4¿Qué falló? Todos los detalles del mortal choque de trenes que tiene en duelo a España

