Murieron en la Argentina, pero votan en Galicia
Otro caso de fraude con los emigrantes
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MADRID.- Otra vez los muertos argentinos están listos para votar en España. Ahora, en Galicia, donde acaban de aparecer por lo menos tres casos de emigrantes gallegos que murieron hace años en nuestro país y que figuran habilitados para sufragar en las próximas elecciones regionales.
Esta vez la cosa saltó a simple vista por una cuestión casi de grosería. Es que uno de los muertos anotados para votar es un gallego ilustre, Bieito Cupeiro, escritor y articulista que hasta monumento evocativo tiene en Fene, su pueblo de origen.
Hace ocho años que Bieito murió en nuestro país. Sus descendientes en Galicia no podían creer lo sucedido y pidieron una investigación en el Ayuntamiento. "Deben aclararse las dudas para evitar que un difunto pueda ser utilizado políticamente", dijo uno de sus primos.
En el pueblo comenzaron los reproches de todo tipo. "Con tal de ganar, hay algunos que son capaces de hacer votar hasta a las estatuas", fue una de las acusaciones que se escucharon ayer. Otros dos casos salieron también a simple vista porque se trataba de familiares o amigos directos de concejales del Ayuntamiento de Fene. "Si tan sólo a golpe de ojo hemos descubierto tres difuntos de la Argentina, listos para votar, imagine lo que puede surgir si nos abocamos a estudiar el asunto", dijo uno de los dirigentes.
Votos decisivos
En el caso de Galicia, el voto emigrante puede llegar a ser decisivo: en algunos lugares representa hasta el 30% del padrón. Convocadas para el 21 de octubre, las elecciones gallegas son todo un desafío para el Partido Popular (PP), del presidente español José María Aznar. Galicia es la región donde más afiliados tiene y está gobernada hace 12 años por Manuel Fraga Iribarne, ex ministro franquista y padrino político de Aznar.
Con 78 años -50 de ellos transcurridos con un auto oficial esperándolo en la puerta-, Fraga Iribarne podría estar en retroceso pero, aun así, va en busca de su cuarta elección. Comenzó su campaña de modo poco usual: repartió sus análisis médicos. "Estoy en excelente estado de salud", dijo.
Pero volviendo al voto fraudulento de residentes argentinos, no es la primera vez que ocurre. Por caso, no se definieron aún responsabilidades políticas por lo ocurrido hace tres años en las islas Baleares, cuando aparece involucrado incluso uno de los ministros de Aznar. En esa ocasión, las sospechas saltaron cuando aparecieron inscriptos numerosos residentes argentinos cuyos apellidos ni siquiera eran conocidos en el lugar.
Un resorte opuesto al que funcionó ayer en Galicia, donde, precisamente, el conocimiento de los propios vecinos fue el que dio la certeza de que quienes aparecían habilitados para votar estaban ya bien muertos. Pero ambos mecanismos descansan sobre una misma realidad en España y es que, pese al paso de generaciones, en los pequeños pueblos todos se conocen. Y es difícil que confundan a un difunto con uno vivo.





