
Murió Metcalfe, fundador de Greenpeace
Fue el primer presidente de la organización que defiende el medio ambiente
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NUEVA YORK (The New York Times).- Ben Metcalfe, uno de los fundadores del pequeño grupo que llegó a transformarse en la organización Greenpeace International, con tres millones de miembros, murió el martes de un ataque cardíaco en su hogar a orillas del lago Shawnigan, en la isla de Vancouver, Columbia Británica. Tenía 83 años.
Metcalfe, primer presidente de la Fundación Greenpeace, creada en 1970, combinó un irrenunciable compromiso en la defensa del medio ambiente con el estilo de un paladín de esa causa. Periodista y comunicador radiofónico, convirtió su propia experiencia en la preservación del medio ambiente en tema de interés para los medios.
Un movimiento que comenzó con advertencias anticipadas como "Primavera silenciosa", de Rachel Carson, y alguna que otra intervención en protestas contra los ensayos nucleares -en las que Metcalfe era considerado el guía y la inspiración- cobró impulso. Metcalfe figuraba en el pequeño grupo de activistas que ayudó a concentrar la atención de la opinión pública mundial en la defensa y preservación del medio ambiente.
Bob Hunter, que junto con David McTaggart fue otro de los fundadores del movimiento, afirmó que Metcalfe ayudó a dar coherencia al grupo.
E. Bennett Metcalfe había nacido en Winnipeg, Manitoba, y a los 16 años se mudó con su familia a Inglaterra. Se incorporó a la real fuerza aérea y participó de acciones bélicas en la India cuando ese país se resistía al imperio colonial. Cuenta la leyenda que Metcalfe prefirió hacerle caso a Gandhi en lugar de obedecer las órdenes de sus superiores cuando en su función de artillero dejaba caer las bombas sobre campos desiertos y no sobre las aldeas y poblaciones. Fue oficial de informaciones del Servicio Exterior Británico en Düsseldorf, y escribió para diarios de Francia y Winnipeg, además de trabajar en la actividad radiofónica. Junto con su esposa, Dorothy, creó posteriormente una empresa de relaciones públicas.
Contra las pruebas nucleares
En 1969, un cliente les hizo tomar profunda conciencia del impacto de una eficaz campaña de relaciones públicas: se trataba del Museo de Ecología de Winnipeg. Metcalfe tomó la causa como propia.
Coordinó las primeras campañas de la Comisión Don´t Make a Wave (No hagan una onda), que pronto sería rebautizada Greenpeace, contra las pruebas nucleares previstas en las islas Aleutianas y en favor de salvar los refugios de las aves de esa región. El grupo sostenía que una prueba atómica cerca de una falla terrestre cercana podría causar un terremoto y una marejada.
El movimiento se volvió internacional y conocido por sus misiones para frustrar las pruebas atómicas francesas en la atmósfera, en el sur del Pacífico. En 1972, Metcalfe fue arrestado en París por esa campaña y fue expulsado de Francia, un hecho que provocó protestas de intelectuales como Jean-Paul Sartre.
Metcalfe, cuyos vínculos formales con Greenpeace concluyeron poco después, reanudó la actividad y se dedicó a escribir artículos.






