
Murió rey de Tonga, tras 41 años en el trono
Taufa´ ahau Topou IV será sucedido por su hijo, de 58 años, que ya prestó juramento, aunque será coronado más adelante
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NUKU´ALOFA, Tonga.- Taufa´ahau Tupou IV, el rey de Tonga, una diminuta nación isleña en el Pacífico, murió tras cuatro décadas de reinado en un hospital de Nueva Zelanda. Tenía 88 años.
El monarca, que falleció tras una enfermedad prolongada, será sucedido por su hijo, el príncipe heredero Tupouto´a.
Medios de prensa en Nueva Zelanda y Tonga dijeron que el rey murió poco antes de la medianoche.
Se cree que el fin de Tupou IV podría facilitar mayor democracia en el reino, de estructura feudal. La familia real gobernó con poderes absolutos desde que grupos tribales de más de 170 islas de la Polinesia se unieron en una monarquía en 1845.
Tupou IV ascendió al trono en 1967 luego que su madre, la reina Salote murió en 1965. Los dos años de interregno se debieron al prolongado período de duelo que se registra en Tonga cuando muere un monarca.
El reinado de Tupou IV lo convirtió en uno de los monarcas más veteranos del mundo, sólo superado por el rey de Tailandia Bhumibol Adulyadej, la reina de Gran Bretaña Isabel II, y el rey de Samoa Malietoa Tanumafili II.
A los 14 años de edad, el futuro rey era uno de los mejores atletas de Tonga. Hacía saltos de garrocha de más de tres metros, jugaba al tenis, al cricket, al rugby, y también competía en remo.
Pero, como la mayoría de sus compatriotas, cuando llegó a la adultez engordó y continuó obeso la mayor parte de su vida.
El sucesor. El nuevo rey, Tupouto´a, de 58 años y quien había asumido las funciones de jefe de Estado durante los últimos meses de la enfermedad de su padre, juramentó hoy el cargo en una ceremonia realizada en el Parlamento en Nuku´alofa, la capital de Tonga.
Adoptará el nombre de su padre y será coronado formalmente como rey Taufa´ahau Tupou V en una fecha aún a determinar.
Tupouto´a no está casado ni tiene hijos, pero tiene fama de hombre de mundo al que le gusta vestir uniforme militar y desplazarse en la capital en un taxi londinense convertido.
Rey de Guinness. En 1976 el rey se alzó con los honores de las crónicas como el soberano más gordo del mundo: pesaba 209 kilos y cuando se quería controlar debía hacerlo en una balanza especial del aeropuerto, la única en su país en grado de soportar su peso.
Según el libro Guinnes de los Récords, que desde entonces pareció interesarse en él, el soberano en los años sucesivos logró adelgazar, a tal punto que en 1985 bajó a 139 kilos y en 1998 perdió más peso, aunque se desconoce cuánto registraba actualmente en la balanza.



