
Murió Waldheim,ex secretario de la ONU
Fue también presidente de Austria
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VIENA.- El ex secretario general de la ONU y ex presidente austríaco Kurt Waldheim, cuyo pasado militar en el ejército hitleriano oscureció el final de su carrera política, murió ayer en Viena de un infarto, a los 88 años.
Waldheim, que ocupó la jefatura de Estado de su país de 1986 a 1992, fue hospitalizado en mayo por una infección y fiebre alta. Abandonó el centro médico la semana pasada y falleció acompañado por su familia.
El presidente austríaco Heinz Fischer emitió una declaración en la que expresaba sus "más profundas condolencias" por el deceso de Waldheim y ordenó arriar las banderas a media asta en los edificios oficiales en señal de luto. Waldheim, que ocultó su pasado como oficial del ejército de Hitler en los Balcanes, estuvo al frente de las Naciones Unidas de 1972 a 1981.
Tras abandonar la Secretaría General de la ONU, estalló el escándalo sobre sus años como militar de la Wehrmacht, el ejército regular alemán, entre 1939 y 1942.
A pesar de la polémica internacional, que se produjo en plena campaña para las elecciones presidenciales austríacas, Waldheim ganó los comicios con el 54% de los votos en 1986.
El semanario Profil publicó entonces la hoja de servicios de la Wehrmacht de Waldheim, candidato del Partido Conservador. En ese momento, este político democratacristiano se vio obligado a reconocer su paso por el ejército nazi, pero siempre negó conocer los crímenes de guerra del nazismo cometidos en los Balcanes, como las deportaciones de miles de judíos griegos.
Considerado por sus críticos ambicioso y oportunista, Waldheim profundizó la polémica al declarar en 1986 que había cumplido con su deber como soldado de la Wehrmacht "al igual que centenares de miles de austríacos". Mientras estuvo en el cargo, fue invitado sólo por el Vaticano, y Estados Unidos le prohibió la entrada.
Ese episodio, que irritó a la opinión pública de su país y aumentó su popularidad, permitió, sin embargo, que se revisara el doloroso pasado austríaco antes y durante la Segunda Guerra Mundial.
Una comisión de historiadores declaró inocente a Waldheim de cualquier crimen de guerra en 1988, tras precisar, sin embargo, que estuvo al tanto de las acciones nazis. En marzo de ese año, Waldheim pidió perdón por los delitos cometidos por los nazis austríacos en el III Reich.
"Para nosotros, los austríacos, era necesario tomar distancia del papel de víctimas", reconoció Waldheim el año pasado al diario Kurier .
Según Waldheim, asumir ese papel permitió a los austríacos recuperar la paz interior y reconstruir su identidad tras la guerra, pero "sólo fue una parte de la verdad".





