Nuevo frente en Medio Oriente: se reactiva la guerra civil en Yemen y los hutíes golpean en Arabia Saudita
Más de 500 personas murieron por el recrudecimiento de los combates desde que los milicianos lanzaron la semana pasada una ofensiva para avanzar hacia el mar Rojo
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SANÁ.– La guerra civil en Yemen entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes se reavivó tras varios años de tregua, con más de 500 muertos en los últimos días.
En ese contexto, los rebeles aliados de Irán atacaron el martes varios objetivos en el sudoeste de Arabia Saudita, entre ellos instalaciones del gigante petrolero Aramco donde 73 personas resultaron heridas, y Riad respondió con bombardeos, según los propios rebeldes.
Los hutíes atacaron las ciudades meridionales de Abha, Jamis Mushait, Jizán y Najrán, según informó una coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen en un comunicado, en el que se añadía que entre los heridos había mujeres y chicos.

Los equipos de bomberos y otros servicios de emergencia se apresuraban a contener las llamas provocadas en las instalaciones petroleras y evaluar los daños, según informó el Ministerio de Energía saudita.
Más de 500 personas murieron por el recrudecimiento de los combates desde que los rebeldes hutíes lanzaron la semana pasada una ofensiva para avanzar hacia el mar Rojo, según un recuento de la AFP basado en fuentes de ambos bandos.
Yemen volvió a sumirse en la guerra en julio, arrastrado por el conflicto en Medio Oriente. En el marco del enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán por controlar el tránsito marítimo en la región, los rebeldes de Yemen lanzaron la semana pasada una nueva ofensiva con el objetivo, entre otros, de avanzar hacia las zonas que bordean el estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
Expertos en la región señalan que una ofensiva exitosa permitiría a los hutíes reforzar su capacidad para amenazar la navegación comercial en el mar Rojo y el golfo de Adén, una táctica que ya utilizaron durante la guerra de Gaza y que obligó a numerosas compañías navieras a desviar sus rutas alrededor del sur de África.
El balance incluye al menos 216 soldados de las fuerzas gubernamentales, y 278 combatientes hutíes, además de 29 civiles, según fuentes de ambos bandos que solicitaron permanecer en el anonimato.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó el martes a “la mano iraní” de estar detrás de los ataques hutíes.
“Los hutíes, en muchos sentidos, son agentes y apoderados de los iraníes. Creo que detrás de parte de esto está claramente la mano iraní”, declaró Rubio en respuesta a una pregunta sobre la nueva oleada de ataques.
Analistas consultados por la AFP discrepan sobre el grado de influencia iraní en la ofensiva. Mientras algunos sostienen que el avance hutí busca complementar el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y aumentar la presión sobre Arabia Saudita, otros consideran que los rebeldes actúan principalmente en función de sus propios objetivos estratégicos en Yemen.
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó los ataques de los rebeldes. Según declaró la vocero del funcionario, Stephane Dujarric, “estos ataques afectaron a civiles e infraestructuras energéticas y, por supuesto, expresamos nuestra profunda preocupación por los informes de víctimas civiles”.
Acusaciones cruzadas
El vocero de los hutíes, Yahya Saree, reivindicó el martes “una operación militar de gran envergadura y de gran alcance”, con ayuda de “decenas de misiles balísticos y drones”, en respuesta a “121 bombardeos” efectuados por Riad en Yemen en los tres últimos días.
Según Ansarollah, un medio cercano a los hutíes, los rebeldes golpearon con drones y misiles el aeropuerto internacional de Abha, la base aérea Rey Jalid e instalaciones del grupo petrolero saudita Aramco en Abha y Jizan.
Los bombardeos tuvieron como objetivo “sitios civiles y económicos”, según afirmó en un comunicado la coalición militar internacional encabezada por Arabia Saudita y aliada del gobierno de Yemen, que anunció que tomaría “todas las medidas y acciones necesarias para responder a la fuente de la amenaza y neutralizar el peligro que representa”.

Por el momento, la coalición no ha anunciado ningún ataque reciente contra Yemen, pero el gobierno yemení, respaldado por Riad, ha lanzado en los últimos días una ofensiva en múltiples frentes contra los hutíes en Yemen.
El Ministerio de Energía saudita indicó que las autoridades competentes estaban respondiendo a las repercusiones de los ataques.
“Se tomarán las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las instalaciones y los trabajadores, así como la continuidad de las labores de acuerdo con los planes operativos aprobados”, señaló la cartera.
Los hutíes ya habían acusado a Riad el lunes de atacar diferentes zonas del país. Según la agencia de noticias Saba, afiliada al grupo rebelde, los misiles y la aviación saudita golpearon las provincias de Jawf, en el norte, Al Bayda y Marib, en el centro, y Taiz, en el suroeste.
Los ataques afectaron, entre otros lugares, a la prisión de Al Hazm en la provincia de Jawf, donde murieron 11 personas, entre ellas un chico que había ido a visitar a un familiar, según la misma fuente.
Bab el Mandeb, una vía comercial estratégica que conecta Asia con Europa a través del mar Rojo y el canal de Suez, cobró mayor importancia desde el inicio de la guerra en Medio Oriente y el bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
Arabia Saudita ha desviado gran parte de sus exportaciones de crudo hacia esa ruta alternativa. Según datos citados por la AFP, entre marzo y mediados de julio los envíos sauditas a través de Bab el Mandeb se multiplicaron por ocho.
Yemen es el último país en verse arrastrado al conflicto regional desencadenado por la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán a fines de febrero. Los rebeldes hutíes declararon un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y empezaron a atacar barcos sauditas a partir de julio.
Esto ha afectado las exportaciones de crudo del reino, un importante productor mundial cuyas ventas ya se habían visto afectadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Con estas últimas ofensivas, el precio del petróleo se acerca a los 100 dólares por barril.
El recrudecimiento de los combates obligó a cerca de 20.000 personas a huir de sus hogares, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Yemen está en guerra civil desde 2014, cuando los hutíes lanzaron una gran ofensiva desde su bastión de Sada, en el norte, y tomaron el control de amplias zonas del territorio, incluida la capital, Saná.
Según especialistas, los años de relativa calma posteriores a la tregua de 2022 permitieron a los hutíes entrenar combatientes, ampliar su arsenal y desarrollar nuevas capacidades militares. En contraste, las fuerzas progubernamentales continúan divididas en distintas facciones que operan con escasa coordinación.
Agencias AFP y Reuters
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