
Ordenan detener al hermano de Flavio Bolsonaro en plena recta final hacia el balotaje
Eduardo Bolsonaro, condenado a cuatro años de prisión por presionar al gobierno de Trump para que impusiera sanciones contra Brasil, reside en Texas y es un nexo clave entre su familia y la Casa Blanca
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SAN PABLO.– Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ordenó este jueves la detención de Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial Flavio Bolsonaro, a menos de tres semanas del balotaje en el que el senador de derecha se enfrentará al actual mandatario, Luiz Inacio Lula da Silva. El exdiputado, de 42 años, reside en Estados Unidos y fue condenado en junio pasado a cuatro años de prisión por haber presionado al gobierno de Donald Trump para que impusiera sanciones contra Brasil durante el proceso judicial contra su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Tras conocerse la decisión judicial, Eduardo Bolsonaro reaccionó con dureza en sus redes sociales y acusó a Alexandre de Moraes de intentar interferir en el proceso electoral. “Incluso después del claro mensaje de ‘basta’ expresado en las urnas, Alexandre de Moraes vuelve a sumir al país en el caos con una decisión arbitraria, inoportuna e inútil”, escribió.
El exdiputado aseguró que Estados Unidos ya dejó en claro que no acatará ese tipo de resoluciones, a las que calificó de “delirantes”, y denunció que la medida solo busca “avivar innecesariamente las tensiones” en plena campaña. Además, expresó su confianza en que el 25 de octubre los brasileños elegirán a su hermano Flavio, quien, según afirmó, junto con el nuevo Congreso, “restablecerá la normalidad en Brasil”.
NOTA À IMPRENSA
— Eduardo Bolsonaro🇧🇷 (@BolsonaroSP) October 8, 2026
Mesmo após o claro recado de basta dado pelas urnas, Alexandre de Moraes mais uma vez tumultua o país com uma decisão arbitrária, inoportuna e inócua, uma vez que os Estados Unidos já deixaram claro que não cumprem decisões delirantes dessa natureza.
O único… pic.twitter.com/0Rg5AsQSjH
Eduardo Bolsonaro, que vive en Texas y cuenta con residencia permanente en Estados Unidos, fue declarado culpable de realizar gestiones ante Washington para promover sanciones contra funcionarios brasileños y aranceles más elevados a las exportaciones del país sudamericano. Esas iniciativas tuvieron lugar mientras su padre enfrentaba un juicio por su participación en un intento de golpe de Estado.
La orden de arresto fue dictada por el juez Alexandre de Moraes, una figura enfrentada políticamente con la familia Bolsonaro, quien también dispuso la cancelación del pasaporte brasileño del exlegislador. En su resolución, el magistrado estableció que Eduardo debe comenzar a cumplir su condena de manera inmediata y ordenó a la Policía Federal detenerlo si regresa a territorio brasileño.
“El acusado no puede beneficiarse de su propio comportamiento indebido al huir del territorio nacional hacia un lugar desconocido con el propósito de frustrar la aplicación de la ley penal”, sostuvo De Moraes en su fallo.

La decisión judicial llega en un momento especialmente delicado para la política brasileña. El próximo 25 de octubre, Lula y Flavio Bolsonaro disputarán la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, después de que el candidato del Partido Liberal sorprendiera el domingo pasado al imponerse en la primera ronda.
En ese escenario, Eduardo Bolsonaro ha desempeñado un papel clave como nexo entre su hermano y la administración Trump, una relación que cobró especial relevancia durante la campaña electoral.
El exdiputado fue precisamente quien facilitó el acercamiento entre Flavio Bolsonaro y la Casa Blanca. El pasado 26 de mayo, acompañó a su hermano a Washington para una reunión con Trump, en momentos en que el candidato presidencial enfrentaba cuestionamientos por sus vínculos reconocidos con un banquero desacreditado, una controversia que, según analistas, amenazaba con perjudicar sus aspiraciones electorales.
El desafío de una posible extradición
Pese a la contundencia de la orden judicial, la posibilidad de que Eduardo Bolsonaro sea efectivamente detenido y trasladado a Brasil presenta importantes obstáculos legales y diplomáticos.

Brasil y Estados Unidos mantienen un tratado de extradición vigente desde 1961, pero todavía no está claro si sus disposiciones pueden aplicarse a este caso. Cualquier eventual solicitud brasileña debería ser evaluada y aprobada por las autoridades estadounidenses.
Hasta el momento, el abogado de Eduardo Bolsonaro no respondió a una solicitud de comentarios de The Associated Press. Tampoco hubo declaraciones oficiales de integrantes de la administración Trump sobre la condena del exdiputado.
Para Raphael Vieira da Fonseca Rocha, profesor de Derecho de la Universidad Federal de Juiz de Fora, resulta poco probable que Washington acepte una eventual solicitud de extradición.
El especialista consideró incluso que iniciar formalmente ese procedimiento podría terminar debilitando al Supremo Tribunal Federal brasileño si las autoridades estadounidenses rechazaran el pedido.
Debido a las escasas posibilidades de éxito, sostuvo, es posible que el máximo tribunal ni siquiera intente recurrir a los mecanismos de cooperación judicial internacional y que, en cambio, busque ejercer presión mediante la cancelación del pasaporte.
Eduardo Bolsonaro permanece en Estados Unidos desde 2025, una ausencia prolongada que le costó tanto su banca en el Congreso Nacional como su empleo como investigador de la Policía Federal brasileña.
Su situación judicial está estrechamente vinculada con la de su padre, Jair Bolsonaro, condenado el año pasado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado.
El proceso contra el expresidente fue encabezado por el propio Alexandre de Moraes, convertido desde entonces en uno de los principales blancos de las críticas de la familia Bolsonaro y sus aliados. El magistrado también se ha visto envuelto en acusaciones de corrupción.
Agencia AP



