Otra dramática ejecución en la horca conmociona a Irak
Colgaron a dos funcionarios de Saddam
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BAGDAD.- Dos semanas después de la caótica y polémica ejecución del ex dictador iraquí Saddam Hussein, que desató una ola de críticas en todo el mundo, dos de sus más estrechos colaboradores fueron ahorcados ayer.
El controvertido procedimiento -uno de los ejecutados fue accidentalmente decapitado- amenaza con profundizar la ira de los musulmanes sunnitas en Irak.
Las víctimas fueron el medio hermano de Saddam Barzan Ibrahim -cuya cabeza fue arrancada de su cuerpo durante el ahorcamiento-, que fue el jefe de los servicios de inteligencia durante el régimen del ex dictador, y Awad Hamed al-Bandar, ex director del Tribunal Revolucionario de Irak. Ambos, junto con Saddam, fueron declarados culpables, en noviembre pasado, de la matanza de 148 chiitas en el pueblo de Dujail, en 1982.
Pese a los esfuerzos del gobierno iraquí por evitar la conmoción que produjo la ejecución del ex presidente, el 30 de diciembre pasado, la noticia de que la cabeza del medio hermano de Saddam, enfermo de cáncer, se había desprendido del cuerpo horrorizó a los críticos de la pena de muerte en todo el mundo y desató la indignación entre los sunnitas iraquíes, comunidad a la que pertenecía el ex dictador.
Aún sensibilizados por la muerte de su líder, los sunnitas acusan a los chiitas -actualmente en el poder- de buscar venganza más que justicia con estas ejecuciones. Las nuevas muertes, de hecho, amenazan con atizar el conflicto sectario en Irak, que ya ha sumido al país en un baño de sangre, y con profundizar las divisiones entre el gobierno iraquí -cercano a Washington- y otras capitales árabes de la región, donde muchos consideran a Saddam un "mártir".
Las ejecuciones, que ya habían sido aplazadas debido a las críticas que provocó la muerte de Saddam, se llevaron a cabo pese a los numerosos llamados internacionales de clemencia, entre otros del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon; de la Unión Europea, y de organizaciones de derechos humanos que se oponen a la pena capital. Todos ellos lamentaron ayer estas nuevas muertes.
Las caóticas escenas de la ejecución de Saddam, durante la cual funcionarios chiitas insultaron al ex dictador antes de su muerte, fueron registradas clandestinamente y recorrieron el mundo. También las ejecuciones realizadas ayer fueron filmadas, aunque en este caso sólo por personal autorizado. El video fue mostrado a un pequeño grupo de periodistas, pero no se hará público.
Consciente de la conmoción que provocó la ejecución de Saddam, el vocero del gobierno iraquí, Ali al-Dabbagh, afirmó ayer que todas las leyes habían sido respetadas en este caso. "Ninguno de los acusados fue sometido a insultos", señaló. No obstante, el vocero admitió que, "en un extraño incidente", la cabeza del medio hermano de Saddam quedó separada del torso durante el ahorcamiento.
Consultado al respecto, el médico Fakhri Saleh dijo que, en las raras ocasiones en que un ahorcamiento deriva en una decapitación, eso se debe a que la soga usada es de mala calidad o que los ejecutores carecen de experiencia. "Se trata de un grave error -dijo-. La ejecución consiste en poner fin a la vida de una persona, no en torturarla."
Además, los verdugos tienen que calcular la longitud de la cuerda según el peso del condenado. Esta debe ser lo suficientemente larga para asegurar que al ejecutado se le rompa el cuello, pero no tanto como para que la fuerza lo decapite.
Los dos ex colaboradores de Saddam fueron colgados a las 3 de la madrugada, sin ningún aviso previo a sus familiares. Las ejecuciones ocurrieron en el mismo edificio de los servicios de inteligencia de Bagdad en el que fue ahorcado Saddam.
Detalles del video
El video sin sonido de las ejecuciones muestra a los dos condenados vestidos con trajes de prisioneros color naranja, evidentemente atemorizados. Al acercarse al patíbulo, cinco hombres con los rostros cubiertos les colocan capuchas negras, antes de pasarles la soga alrededor del cuello. Un fiscal que estuvo presente contó que Ibrahim dijo: "Yo no hice nada", y que Al-Bandar murmuró la declaración de fe musulmana "no hay más Dios que Dios" antes de su muerte.
El video muestra después que las trampillas se abren y mientras el cuerpo de Al-Bandar queda colgando de la cuerda el de Ibrahim cae al suelo, como también lo hace su cabeza, que queda a varios metros.
Aparentemente, el gobierno mostró el video a los periodistas para alejar cualquier sospecha de mutilación del cuerpo de Ibrahim después de su muerte, como insinuaron ayer legisladores sunnitas.
Ambos fueron enterrados ayer en un jardín fuera del mausoleo de Saddam, en el pueblo natal del ex presidente, Awja, ubicado 130 kilómetros al norte de Bagdad, en medio de los lamentos de cientos de sunnitas.
Del poder al cadalso
Awad Hamed al-Bandar
- Fue director del Tribunal Revolucionario, el máximo órgano judicial de Irak, durante el régimen de Saddam. Tenía 60 años.
- Como juez, dictó la condena a muerte de 148 chiitas en 1982, causa por la que él, Saddam e Ibrahim fueron sentenciados a la horca.
- Esto lo convirtió en el primer juez procesado por haber ordenado ejecuciones políticas y sumarias desde los juicios de Nuremberg.
Barzam Ibrahim
- Medio hermano de Saddam, durante el gobierno del ex dictador fue el temido jefe de los servicios secretos; estaba acusado de haber torturado y matado a miles de opositores iraquíes.
- Era conocido por su temperamento colérico y su brutalidad. Víctimas de sus torturas dijeron que solía poner a las personas en picadoras de carne.
- También se encargó de gestionar la fortuna de Saddam. Tenía 55 años y sufría de cáncer.


