
Paraguay: malestar por el traslado de la Caballería
En ese cuartel se originó el intento de golpe hace siete días
1 minuto de lectura'
ASUNCION (EFE).- El malestar generado por el desarme y traslado de la I División de Caballería de Paraguay, donde el jueves último se originó un frustrado golpe de Estado, agregó ayer un nuevo motivo de incertidumbre en el país.
La inquietud militar fue confirmada por el presidente Luis González Macchi, que explicó a su salida del Palacio de Gobierno que algunos oficiales se mostraron molestos sobre todo por la orden de llevar el armamento a la Dirección de Materiales Bélicos (Dimabel), que tiene su sede en Piribebuy, unos 70 kilómetros al este de Asunción.
El gobierno había decretado el traslado de la I División de Caballería a la localidad chaqueña de Joel Estigaribia, situada a unos 600 kilómetros al norte de la capital, en una región semiárida y escasamente poblada, cerca de la frontera con Bolivia.
Los militares también se mostraron inquietos porque debían abandonar su antiguo cuartel, situado en las afueras de Asunción, cerca del aeropuerto internacional.
"Se está manejando"
El mandatario aseguró que la situación "se está manejando" y que el control está a cargo del comandante del I Cuerpo del ejército, general Santiago Quiñónez Imás, sobre quien circularon ayer versiones de que iba a presentar su renuncia.
González Macchi desmintió los trascendidos al afirmar que Quiñónez no presentó su dimisión, ni siquiera de forma verbal.
El presidente acotó que las armas serán redistribuidas en las diferentes unidades, una vez que se complete la reubicación de las fuerzas de la Caballería, que hasta ayer poseían el mayor poder de fuego de la milicia paraguaya.
También deben mudarse las tropas del Regimiento de Caballería Nº 2 (RC2), con sede en Cerrito, a unos 60 kilómetros al norte de Asunción, que ahora se asentarán en San Juan Bautista, departamento de Misiones, a unos 200 kilómetros al sur de la capital.
El RC2 era el depositario de los tanques y otros vehículos blindados del ejército, los mismos que durante el intento de golpe llegaron hasta el centro asunceño y dispararon contra el Congreso. En el lugar hay un total de 45 blindados.





