Paraíso de la clase media: Dinamarca, el país donde apenas existe la desigualdad

La mayor parte de los daneses pertenece a la clase media y sólo una muy pequeña porción, a la elite económica; el Estado cubre todos los gastos de salud, educación y el seguro de desempleo, pero los impuestos están entre los más altos
Jan Olsen
Mali Rising
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27 de junio de 2014  

COPENHAGUE.- Así se vive en Dinamarca, el país donde la brecha entre ricos y pobres es de las más estrechas del mundo: si usted está sin trabajo desde hace más de un año, no tiene estudios universitarios ni capacitación, tiene una hipoteca que pagar y su cónyuge está a punto de jubilarse, no tiene por qué preocuparse.

Es el caso, por ejemplo, de Lotte Geleff. Esta secretaria de 51 años, que perdió su empleo en enero de 2013, sabe que recibirá un seguro de desempleo de 1900 dólares por mes libre de impuestos durante dos años. Es parte de un sistema nacional de cuidado de la salud y educación gratuitos para todos, capacitación laboral, cuidado infantil subsidiado, generosas jubilaciones y pensiones, combustible y alquileres subsidiados para los adultos mayores.

Y también de altos impuestos.

La sólida red de contención social dinamarquesa ayuda a explicar por qué la disparidad de ingresos entre los más ricos y el resto de los ciudadanos es la segunda más chica entre las 34 economías más desarrolladas del mundo , según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sólo superada por un país con una economía mucho más pequeña, como es Eslovenia.

Detrás de esa delgada brecha hay diversos factores, entre ellos que Dinamarca tiene la carga impositiva más alta de la Unión Europea, o que este país tiene un programa de capacitación y reinserción laboral para trabajadores despedidos.

Se trata de factores que dependen de un grado de intervencionismo estatal que en otros países sería políticamente inaceptable.

La relación causa-efecto es imposible de demostrar, pero los daneses parecen más satisfechos y contentos que el resto de las naciones industrializadas. Según el informe de la OCDE, el 89% de los daneses señalaron que en un día promedio tenían más experiencias positivas que negativas, el índice más alto entre las 34 naciones que integran esa organización.

"No comemos lomo todos los días, pero estamos bien", dice Geleff, que vive cerca de la ciudad de Roskilde.

Mientras la brecha entre ricos y pobres se ensancha en gran parte del mundo industrializado, una amplia porción de los daneses sigue firme dentro de la clase media.

El 42% de los 4,6 millones de trabajadores daneses tiene ingresos anuales de entre 36.700 y 73.300 dólares. Sólo el 2,6% gana más de 91.000 dólares al año e incluso la ostentación de la riqueza está mal vista.

Según la OCDE, el 20% de daneses más rico sólo gana un promedio de cuatro veces más que el 20% que menos gana. En Estados Unidos, el 20% más rico gana cerca de ocho veces más que el 20% más pobre.

La idea de una generosa red de contención garantizada por el gobierno está profundamente arraigada en una nación con pocos signos visibles de que exista una elite acomodada.

Los miembros de la familia real suelen llevar a sus hijos en bicicleta hasta el jardín de infantes estatal al que asisten. El invierno pasado, la primera ministra, Helle Thorning-Schmidt, fue vista paleando nieve en la entrada de su hogar en Copenhague.

Con esa sólida red de contención en funcionamiento, el gobierno ha persuadido a los sindicatos de aceptar una flexibilización del mercado laboral. El modelo es conocido como "Flexicurity" y permite que en momentos de caída de las ventas las empresas puedan despedir rápidamente a miembros de su personal. Los trabajadores despedidos, a cambio, reciben capacitación y orientación para conseguir un nuevo empleo o dedicarse a otra cosa.

Esa capacitación es parte del enfoque general de la educación en Dinamarca, que es gratuita para los 5,6 millones de habitantes del país, sin importar su edad. Cualquier estudiante mayor de 18 años que viva solo puede acceder a una asignación de 1028 dólares por mes. Quienes vivan con sus padres reciben cerca de la mitad.

Eso sí, la carga impositiva es enorme y está entre las más altas del mundo. La tasa del impuesto a los ingresos va del 30 al 50%. Pero a pesar de la pesada carga, el apoyo popular al sistema de seguridad social es muy alto. Una encuesta de Gallup reveló este mes que el 38% de los daneses están "plenamente" satisfechos de pagar sus impuestos.

Un 50% estuvo "parcialmente" de acuerdo. Una encuesta del año pasado mostró que el 66% de la población se opone a los recortes en el sistema de seguridad social.

Las cifras de la igualdad

42%

Gana entre US$ 36.700 y 73.300

Casi la mitad de los trabajadores daneses tiene un nivel salarial similar

2,6%

Gana más de US$ 91.000

Es el ingreso anual de apenas una pequeña fracción de trabajadores

4

Veces más ricos

El 20% de los daneses más ricos gana cuatro veces más que el 20% más pobre. (En EE.UU. la diferencia es de ocho veces)

Traducción de Jaime Arrambide

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