
Polémica en España por el regreso de ETA a la vida política
Un grupo afín a ella competirá en comicios
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MADRID.- Las inminentes elecciones municipales españolas adquirieron alcance de fondo al acordar ayer la justicia que en ellas se produzca, tras años de ostracismo, el retorno a la vida política de agrupaciones que, si bien con otro nombre, son consideradas en la órbita de la banda terrorista ETA.
Esa será la principal novedad en los comicios del próximo 27, para los que el Tribunal Supremo español acordó ayer la participación de 123 listas de un partido llamado Acción Nacionalista Vasca (ANV).
Eso ocurrirá pese a que, en el mismo fallo, se afirma la convicción de que las candidaturas de ANV fueron "condicionadas" por Batasuna, un partido político al que el mismo tribunal sacó de juego hace cuatro años, en marzo de 2003, tras declararlo "ilegal" por ser parte de la banda terrorista.
La autorización dada ayer a ANV quebró la placidez dominical al desencadenar un terremoto político en todo el país. Para empezar, agrupaciones de víctimas del terrorismo "lamentaron" una decisión que -temen- "implique el fortalecimiento de ETA mediante el acceso a fuentes de financiamiento" institucionales.
"A la banda terrorista se le abre ahora una importantísima vía de financiación legal para cometer sus execrables crímenes", afirmó la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).
"Para escarnio de los españoles, ese dinero saldrá de sus propios bolsillos en forma de impuestos", añadió la entidad.
Consultados por LA NACION, algunos de sus miembros cifraron en "muchos millones de euros" los fondos que, en concepto de sueldos, empleo y obra pública, pasarían a ser controlados por sectores afines a la organización terrorista.
Expresiones igualmente alarmantes tuvo el llamado Foro de Ermua. "La presencia de ANV en los ayuntamientos ayudará a que la banda recomponga el núcleo esencial de su poder municipal y vuelva a constituir un ámbito territorial en el que dejará de funcionar el Estado", previno su presidente, Mikel Buesa.
El foro es una asociación de ciudadanos vascos, sobre todo del ámbito universitario, creada tras el asesinato, hace diez años, del concejal de la localidad vizcaína de Ermua Miguel Angel Blanco, asesinado por ETA tras dos días de secuestro en los que el gobierno español rechazó las exigencias de la banda.
Pero, una vez más, el principal debate en torno al espinoso asunto se dio entre el gobierno en manos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que, para defender la participación de ANV, acusó de "miserable y mentirosa" a la principal oposición, representada por el derechista Partido Popular (PP), que la rechaza.
"Yo le digo al PP que está actuando de manera indecente y miserable, porque miente y usa la política antiterrorista sin otro afán que el de desgastar a este gobierno", dijo José Blanco, responsable de organización del partido que encabeza el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
"Lo único que hace este gobierno socialista es cumplir la ley con firmeza para así terminar con el terrorismo", añadió Blanco al hablar ayer en la localidad vizcaína de Baracaldo.
El titular del PP vio las cosas de otra manera. "La justicia ha actuado correctamente, pero fue el gobierno el que no estuvo a la altura al presentar impugnaciones sólo sobre la mitad de las listas de ANV y no sobre todas. Y pretender así el absurdo de que la agrupación sea ilegal en algunos lugares y legal en otros", dijo Mariano Rajoy.
La afirmación apuntó al hecho de que el Tribunal Supremo, que no tiene capacidad para actuar de oficio, sólo pudo pronunciarse sobre aquellas listas que hubieran sido impugnadas por la Fiscalía del Estado.
En total, el partido ANV presentó 256 listas de candidatura. De ese total, 133 fueron impugnadas por la Fiscalía y declaradas ilegales luego por el Tribunal Supremo. Pero sobre otras 123 no se hizo observación alguna y quedaron, de hecho, autorizadas, pese a que el tribunal -en el mismo fallo- afirma su convicción de que responden a la ilegalizada Batasuna.
Según fuentes coincidentes, hace ya dos meses que cerca del gobierno socialista español se maneja como "conveniente" la hipótesis de que sectores cercanos al extremismo de ETA participen en la vida política vasca para que encuentren canales institucionales que los alejen de la violencia.




