
Polémica tregua de ETA en Cataluña
El grupo justificó el cese del fuego en la inclusión de los independentistas en el gobierno regional La medida provocó un rechazo masivo por su parcialidad Fue anunciada a un mes de una reunión secreta entre la izquierda catalana y el grupo terrorista
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MADRID.- El grupo armado vasco ETA desató ayer una tormenta política en España al declarar una tregua indefinida para Cataluña, una de las 17 regiones del país, cuando falta menos de un mes para las elecciones generales.
En un comunicado difundido por la radiotelevisión vasca y leído por dos encapuchados junto a las banderas catalana y vasca, el grupo armado anunció haber interrumpido todas sus "acciones armadas" en Cataluña desde el 1° de enero de 2004, con el "deseo de unir los lazos entre el pueblo vasco y el catalán, en base a los principios de respeto, no injerencia y solidaridad".
Los etarras justificaron el cese el fuego refiriéndose al cambio político producido en Cataluña -una comunidad autónoma de 6,3 millones de habitantes, considerada el motor económico del país y cuya capital es Barcelona-, con la inclusión de la izquierda republicana e independentista en el gobierno tripartito liderado por los socialistas.
Los encapuchados afirmaron que el País Vasco y Cataluña comparten el hecho de ser "dos naciones oprimidas por los Estados español y francés, divididas territorialmente sobre la base de fronteras artificiales impuestas por la fuerza de las armas".
Se trata del primer alto el fuego del grupo desde que en noviembre de 1999 levantara una tregua declarada 14 meses antes. La organización terrorista -que mató a unas 850 personas desde 1968- anunció el cese de sus atentados en 11 ocasiones, incluida la de ayer, aunque nunca antes lo había hecho para un solo territorio.
El anuncio de ETA se produjo luego de que trascendiera la entrevista que a principios de enero mantuvo en Francia con la cúpula de ETA el entonces ministro jefe del gobierno catalán y secretario general de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Josep Luis Carod-Rovira.
Esta reunión, grabada por los servicios secretos españoles (CNI) y que se hizo pública por una filtración a la prensa, causó un gran escándalo que obligó a Carod-Rovira a renunciar a su cargo en el gobierno.
Un "chantaje"
Tanto el gobierno como la oposición responsabilizaron a Carod-Rovira del anuncio de ETA por considerarlo un "chantaje" para el resto de los habitantes del país, pese a que el líder del ERC negó haber hecho un pedido a la cúpula del grupo en ese sentido y haber llegado a algún acuerdo.
Carod-Rovira calificó ayer de "trampa política" el anuncio de ETA y llamó al grupo armado a hacer extensiva la tregua "a todo el Estado".
Por su parte, el presidente del gobierno español, José María Aznar, rechazó la tregua parcial de ETA y emplazó al jefe del Ejecutivo catalán, el socialista Pascual Maragall, a romper la coalición con ERC.
"La banda terrorista seguirá matando -dijo Aznar-, pero no lo hará en una parte del territorio nacional. Sabemos que la contrapartida es la cobertura política de ERC a los objetivos de la banda terrorista y cerrar los ojos ante el terrorismo, siempre que no afecte a sus intereses partidistas."
En tanto, el presidente del gobierno vasco, el nacionalista Juan José Ibarretxe, dijo que el comunicado de ETA "es desde el punto de vista político, nauseabundo, y desde el punto de vista ético, inmoral" y acusó a la organización separatista de "favorecer los intereses electorales" del gobernante Partido Popular (PP).
A su vez, el líder de la oposición socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, advirtió que el anuncio de ETA "debe tener consecuencias políticas o bien en ERC, o en el gobierno de Cataluña", y criticó el uso electoral que a su juicio está haciendo el PP del comunicado de ETA.



