
Por aire, tierra o mar, Europa activa todos sus protocolos contra el ébola
La detección de cinco casos sospechosos en España y Francia disparó la señal de alerta en Tenerife, Madrid y París; la UE pone la mira en aeropuertos africanos
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PARÍS.- Cinco nuevos casos sospechosos de ébola, cuatro en España y uno en Francia, aumentaron ayer sensiblemente en Europa la psicosis desatada por esa enfermedad que parece desafiar los controles aeroportuarios y las extremas medidas de prevención adoptadas por los hospitales.
En el hospital Carlos III de Madrid fueron aislados tres pacientes. Se trata de un enfermo que viajó en la ambulancia en la que previamente había sido trasladada la auxiliar Teresa Romero, por ahora la única contagiada; de un misionero procedente de Liberia, y de un pasajero de Air France que se quejó de fiebre y temblores en un vuelo entre París y Madrid. El cuarto caso, en Tenerife, corresponde a un enfermero de la Cruz Roja que volvió hace unos días de trabajar en un hospital que atiende casos de ébola en Sierra Leona.
Al mismo tiempo, en París, víctima de una "fiebre sospechosa", una enfermera fue admitida en el hospital militar Bégin, de las afueras de la capital. La mujer es miembro del equipo médico que se ocupó de una trabajadora humanitaria de Médicos Sin Fronteras (MSF) contaminada en Liberia, que fue curada en esa institución.
En España, el pasajero de la compañía Air France tuvo que ser sometido a un protocolo de urgencia al llegar a la capital española.
Según la compañía aérea, el hombre habría llegado en avión por la mañana a París desde Nigeria y permaneció algunas horas en el aeropuerto Charles de Gaulle antes de abordar su vuelo a Madrid.
El vuelo AF1300, que llegó al mediodía a la capital española, fue dirigido a una zona especial del aeropuerto, donde un equipo médico examinó al paciente, todavía a bordo.
Las 155 personas que viajaban a bordo del avión y los siete miembros de la tripulación fueron autorizados a desembarcar, aunque deben contactar a las autoridades en caso de fiebre. Por su parte, el aparato fue desinfectado y los pasajeros que debía transportar a París fueron repartidos en otros vuelos.
Una hora antes, otra persona con fiebre, que forma parte del equipo que tuvo contacto con Teresa Romero -primer caso de contagio fuera de África-, había sido admitida en el hospital Carlos III de Madrid.
Se trata, según los especialistas, de una de las 68 personas consideradas "con escaso riesgo" de contagio. "Tampoco es un miembro del personal sanitario", precisó el comité de seguimiento del virus en España. Las autoridades locales esperaban para hoy los resultados de los análisis practicados en ambos casos.
Protocolos
Al mismo tiempo, en Santa Cruz de Tenerife, el protocolo de alerta fue activado a causa de un hombre con elevada fiebre, que llegó de Sierra Leona el 8 de octubre. Por el momento, el individuo está internado y aislado en el hospital Nuestra Señora de la Candelaria en Tenerife.
Las autoridades francesas anunciaron ayer que mañana comenzarán a practicarse controles de temperatura a todos los pasajeros del único vuelo cotidiano de Air France proveniente de Conakry, en Guinea, uno de los países más afectados por el virus.
En Bruselas, el comisario para la Salud europeo, Tonio Borg, anunció que la Unión Europea (UE) "procederá inmediatamente a verificar" la eficacia de los controles antiébola adoptados en los aeropuertos de los tres países africanos más azotados por la epidemia: Guinea, Sierra Leona y Liberia. La Comisión advirtió, sin embargo, que no es favorable a los controles al arribo de los vuelos.
Gran Bretaña fue el primer país que aplicó, el 9 de octubre, un control reforzado de los pasajeros provenientes de esos países en algunos de sus aeropuertos, así como en las terminales del tren bala Eurostar.
La República Checa también anunció ayer que todos los pasajeros que lleguen a Praga desde las zonas infectadas serán sometidos a control. Estados Unidos comenzó con esas detecciones el sábado pasado en el aeropuerto JFK, de Nueva York. La medida debía ser extendida a otras cuatro terminales aéreas a partir de ayer.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 12 de octubre, el ébola ya provocó 4493 muertes entre los 8997 casos registrados en siete países (Liberia, Sierra Leona, Guinea, Nigeria, Senegal, España y Estados Unidos).
A pesar de la creciente psicosis por la epidemia, esas cifras demuestran que el ébola no es la enfermedad más letal del mundo contemporáneo.
Según la OMS, la tuberculosis mató 1.300.000 personas en 2012 y el paludismo, 627.000 en el mismo período. Incluso la gripe causa infinitamente más muertes (500.000 por año).
Evo: "Pensé que el ébola era un bicho"
El presidente de Bolivia, Evo Morales, admitió ayer que no estaba informado sobre los orígenes del ébola y puso en duda su viaje a Cuba para una cumbre de salud del ALBA, que se realizará el lunes próximo en La Habana. "Debemos estar preparados contra el ébola. Pensé que era un bicho, había sido un río africano", dijo Evo en una conferencia de prensa en la ciudad de Cochabamba, centro de Bolivia. Hace una semana, Bolivia registró un caso sospechoso de ébola que obligó a realizar pruebas rápidas a un ciudadano de Sierra Leona. El informe médico determinó que no estaba contagiado.



