
Por espionaje, EE.UU. expulsó a tres diplomáticos cubanos
Acusación: los representantes de Cuba ante la ONU desarrollaban "actividades incompatibles" con su cargo, según Washington.
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Washington.- Estados Unidos ordenó ayer la expulsión de tres diplomáticos cubanos destacados en Naciones Unidas por haber realizado "actividades incompatibles" con su cargo, informó un vocero de la Casa Blanca.
Pese a que el Consejo de Seguridad Nacional no dio más detalles sobre la naturaleza de esas "actividades incompatibles", el diario The Washington Post señaló que la expulsión está relacionada con actividades de "espionaje".
Los tres diplomáticos cubanos, Eduardo Martínez Borbonet, Roberto Azanza Páez y Gonzalo Fernández Garay, pertenecen a la delegación cubana al frente de la cual figura el embajador Bruno Rodríguez Parrilla y en la que trabajan unas 40 personas, entre consejeros y funcionarios.
Según The Washington Post, las autoridades norteamericanas comunicaron el lunes último a la misión diplomática cubana que ordenaría la salida de los funcionarios de inmediato, pero le concedió 24 horas para presentar cualquier alegato en contra.
"El Departamento de Estado informó a la misión cubana de las Naciones Unidas que tres miembros de su personal diplomático tienen que abandonar los Estados Unidos por actividades incompatibles con su condición diplomática", dijo el vocero P. J. Crowley, quien añadió que la decisión de expulsar a los diplomáticos se adoptó tras realizarse una "larga y exhaustiva investigación por parte de las autoridades de los Estados Unidos".
Por su parte, el vocero del Departamento de Estado, James Rubin, indicó que la decisión de expulsar del país a los tres diplomáticos se tomó "como resultado de pruebas desarrolladas durante una exhaustiva investigación del FBI".
Según Rubin, Estados Unidos no puede aceptar las violaciones de las leyes de este país y "que se pongan en peligro nuestros intereses de seguridad nacional".
Aunque La Habana y Washington no mantienen relaciones diplomáticas, existe un acuerdo con las Naciones Unidas mediante el cual una delegación diplomática de este país puede residir en Nueva York.Sin embargo, las autoridades norteamericanas, en el caso de Cuba, mantienen severas restricciones sobre los movimientos de los diplomáticos fuera de la ciudad de Nueva York.




