
Por seguridad, Corea del Sur tendrá una nueva capital
Busca sacarla así del alcance de los misiles del régimen comunista norcoreano
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SEUL.- Una ubicación estratégica inadecuada y la necesidad de alejar el núcleo de poder de la problemática frontera norte, llevó al gobierno de Corea del Sur a decidir el reemplazo de Seúl por una nueva capital en la región de Yeongi-Gongju, en el centro del país.
La ubicación de la nueva capital "ayudará a promover el desarrollo equilibrado de Corea y a aumentar la unidad del pueblo", dijo ayer el primer ministro Lee Hae Chan, al poner fin a una larga disputa que fue parte de la pugna electoral en los comicios presidenciales de 2002.
La región designada abarca las localidades rurales de Yeongi y Gongju, dos de los puntos centrales para la construcción de la nueva capital surcoreana en un plazo de 25 años.
El primer ministro surcoreano indicó que la compra de tierras en la zona de 714.000 hectáreas elegida comenzará en 2007 y se espera que los trabajos de reubicación no estén terminados hasta 2030. Se estima que el traslado, cuyo costo aproximado rondará los 94.000 millones de dólares, promoverá un flujo económico sin parangón en la historia de este país, pero los opositores al cambio consideran que también generará una especulación sin límites.
Para los trabajos de construcción de la nueva capital, que se iniciarán en 2007, ya fueron seleccionadas 73 agencias del gobierno.
El presidente de Corea del Sur, Roh Moo Hyun, había hecho del traslado de la capital una de las promesas de su campaña para su elección. Esta prioridad ha contado con una fuerte oposición por parte de otros partidos políticos y grupos sociales, por las ingentes sumas que requerirá levantar la ya denominada "capital del siglo XXI" y por las connotaciones históricas que tiene el relegar a Seúl a un segundo plano, luego de haber sido capital durante 700 años.
Una ciudad estado
El lugar elegido para reubicar el nuevo centro de poder surcoreano se encuentra a 160 kilómetros al sur de Seúl y a apenas diez kilómetros de Daejon, otra de las grandes ciudades de la zona. Esta cercanía, señalan los detractores de la decisión, llevará a la creación de una "megalópoli" sin parangón en el mundo, es decir, una especie de ciudad estado.
El gobierno dice, por el contrario, que la nueva capital contribuirá a la descentralización. "El lugar elegido es el mejor entre los que se analizaban, en términos de potencial contribución a un desarrollo regional equilibrado y con buenas comunicaciones", dijo Lee.
Según el gobierno, el cambio de capital permitirá descongestionar el área en torno de Seúl, demasiado cercana a la frontera con Corea del Norte. Los promotores de la idea de llevar la capital hacia el Sur, es decir, hacia el centro geográfico del país, recordaron que Seúl está actualmente al alcance no ya de los misiles norcoreanos, sino de los cañones de gran calibre del régimen comunista.
En caso de un ataque inesperado y antes de que se produjera una respuesta militar de Corea del Sur y Estados Unidos (con 37.000 soldados desplegados en la península), Seúl -a escasos 40 kilómetros de la frontera- quedaría arrasada por la artillería del Norte.
La razón de la dimensión excesiva que ha alcanzado Seúl también tiene sus argumentos a favor: la actual sede administrativa cuenta con 10,3 millones de habitantes, es decir, dos terceras partes de la población del país y 77 veces más que Gongju, famosa por sus pepinos, arroz, setas y manzanas. Esta zona además albergó uno de los tres reinos de la historia antigua de Corea, el de Pakche, hasta el año 538 de nuestra era.




