
Porfirio Lobo jura como presidente de Honduras
El nuevo mandatario hondureño aceptó conceder un permiso al ex presidente de ese país Manuel Zelaya para que pueda viajar a República Dominicana
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Tegucigalpa (DPA).- Porfirio Lobo Sosa juró hoy su cargo como presidente de Honduras, dando inicio a cuatro años de su mandato constitucional y esperando poner fin a la crisis política de ese país.
Los actos se realizaron en el estadio nacional "Tiburcio Carías Andino" con la presencia de numerosas delegaciones internacionales a cuyos miembros se les brindaron los honores de ordenanzas de parte de las Fuerzas Armadas.
La banda presidencial le fue impuesta por el presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, quien se encontraba en el estadio desde tempranas horas junto a los 118 diputados de ese poder del Estado.
Lobo Sosa y su familia ingresó a las 11:07 de la mañana, hora local, al estadio Nacional para tomar su sitial de honor e iniciar los actos de toma de posesión presidencial.
Tras el juramento de Lobo prometieron sus cargos los tres vicepresidentes de Honduras, María Antonieta de Bográn, Samuel Reyes y Víctor Barnia.
"Acabamos de salir de la peor crisis política de nuestra historia democrática, pero hemos logrado evitar todos los grandes peligros que afrontaba nuestra nación", dijo Lobo en su discurso de investidura, en el que hizo varios llamados a la unidad nacional tras la crisis política desatada con el golpe de Estado de junio pasado. "Deseamos que la reconciliación nacional se extienda a una necesaria e indispensable reconciliación con la comunidad internacional", agregó.
El nuevo gobernante prometió conceder un salvoconducto para que parta al exilio el depuesto mandatario Manuel Zelaya.
En junio del 2009 Manuel Zelaya fue derrocado por un golpe militar y posteriormente el congreso de ese país designó como presidente a Roberto Micheletti como su sucesor. Zelaya, afín al gobierno del venezolano Hugo Chávez, fue enviado a Costa Rica y en los meses posteriores intentó retomar la conducción de su país.
En un primer momento llegó hasta la frontera de Honduras con Nicaragua permaneciendo y desde ese momento permanece con protección diplomática en la embajada brasileña en Honduras.
Presidentes latinoamericanos, entre ellos Cristina Kirchner, expresaron su apoyo a Zelaya y se pusieron en campaña para exigir el cese del golpe de Estado.
Horas despues de la juramentación del nuevo presidente hondureño, Zelaya salió de la embajada de Brasil, en donde permaneció alojado más de cuatro meses, con un salvoconducto porque rehusó acogerse a una amnistía que fue aprobada en la víspera por el congreso y por ello están vigentes los procesos que justicia hondureña endereza en su contra por supuestamente intentar reformar la Constitución.
El político viajó acompañado de su esposa Xiomara Castro, su hija Hortencia Zelaya, su asistente personal Razel Tomé y el presidente de República Dominicana Leonel Fernández.
En el aeropuerto de Tegucigalpa se congregó una multitud de miles de simpatizantes de Zelaya para despedirlo y coreaban al unísono "Mel amigo, el pueblo está contigo".






