
Qué pasó en España con los migrantes de Ceuta
Una avalancha de personas nadó desde Marruecos hasta la playa de la ciudad española, en el extremo norte de África, e ingresó de forma ilegal
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El 29 de julio, España registró uno de los momentos más tensos en sus fronteras, luego de que una avalancha de migrantes proveniente de Marruecos nadara directamente hacia la costa de Ceuta. Con apenas 20 kilómetros cuadrados, la ciudad es un enclave que ocupa una posición estratégica en la costa norte de África, frente al sur de la península ibérica.
Qué pasó en Ceuta
Ceuta limita con Marruecos y su frontera está delimitada y controlada estrictamente por las fuerzas de seguridad españolas. Es uno de los últimos vestigios, junto con Melilla, de la expansión del reino siglos atrás. Ahora enfrenta una situación compleja con la llegada de inmigrantes ilegales de diferentes países de África.

Marruecos no reconoce oficialmente a Ceuta y Melilla como territorio español, y a menudo se refiere a ellas como tierras ocupadas.
La ciudad, de 85.000 habitantes, es un punto de fricción en importantes crisis diplomáticas recientes entre Madrid y Rabat (capital de Marruecos). Ceuta recibe a miles de trabajadores diarios que cruzan la frontera desde Marruecos para ganar dinero de forma legal.
Por otro lado y de manera informal, los migrantes a menudo nadan desde la localidad marroquí de Castillejos, recorriendo unos cinco kilómetros para alcanzar territorio español. Otros intentan el cruce desde la cercana localidad de Belyounech, donde la distancia es menor.
En la última semana y media se registró la llegada de 2000 migrantes hacia la ciudad española. “Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social”, advirtió el alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, a la televisión pública española TVE.
En un comunicado, el Ministerio del Interior destacó “la ejemplar colaboración de España con Marruecos en todos los ámbitos, incluido en materia migratoria” y adelantó que implementarán “medidas para la entrega” al país africano, “lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta”.
Las llegadas registraban hasta el momento una media de unas 300 personas al día, según Vivas. El contexto actual incluso fue comparado con el 2021, cuando se experimentó la movilización de hasta 5000 personas en un día.

La vía de los migrantes hacia las Islas Canarias sigue siendo la ruta más factible y segura para luego pisar suelo comunitario y desde allí, recibir refugio o la posibilidad de trasladarse a cualquier país de la Unión Europea. Estas travesías tienen costos de vida humana que en los últimos meses se tradujeron en la recuperación de 60 cadáveres en el mar. En el aluvión del miércoles, dos hombres fueron hallados muertos mientras intentaban entrar en Ceuta.
Qué se planea hacer con los migrantes de Ceuta
Según El País, en la calle colindante al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), los jóvenes africanos improvisan refugios para protegerse del sol en las cunetas y las laderas del cerro. Cuelgan su ropa de las ramas de los árboles y las bolsas de plástico se acumulan en el terreno, mientras decenas de migrantes esperan, comen cuando pueden y duermen a la intemperie.

A principios de mes, el Tribunal Supremo resolvió que los migrantes interceptados en el mar cuando intentan llegar a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos de forma sumaria —las denominadas “devoluciones en caliente”— en virtud del régimen especial de rechazo en frontera de los enclaves. Con lo sucedido, el Ejecutivo ceutí pretende modificar cuanto antes la Ley de Extranjería para recuperar la figura del rechazo en frontera y trasladar a adultos y menores a otras comunidades autónomas.
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