Raúl Castro apura sus reformas
Nombró a Ramiro Valdés, un histórico comandante, en sectores estratégicos
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LA HABANA (AFP).- El presidente de Cuba, Raúl Castro, movió de nuevo las fichas de su gobierno para garantizar la marcha de sus reformas económicas, y dejó al histórico comandante Ramiro Valdés como supervisor de los estratégicos sectores de la industria petrolera y minera, construcción y comunicaciones, según una nota oficial publicada ayer.
Ex ministro de Interior y fundador de los servicios de inteligencia y seguridad cubanos, el histórico dirigente estuvo un período relegado, pero Raúl Castro lo devolvió a la cúpula apenas sustituyó en 2006 a Fidel: lo nombró vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros, miembro del selecto Buró Político del Partido Comunista (PCC), además de ministro.
De la entera confianza de los Castro, Valdés, de 78 años, acompañó a Fidel Castro en el asalto al Cuartel Moncada en 1953, en el desembarco del yate Granma en 1956, en la guerrilla de la Sierra Maestra, y ocupó varios cargos desde el triunfo de la revolución, en 1959.
Con Valdés, Raúl Castro continuó estructurando una suerte de estado mayor, separando la nomenclatura del PCC de la gestión de gobierno. "El partido debe dirigir y controlar", afirmó el mandatario el mes pasado.
Valdés, nombrado hace un año por Hugo Chávez como su asesor en energía para solucionar el colapso del sistema eléctrico venezolano, encabezará tres ministerios que Raúl Castro estima vitales para su plan de reformas, que incluye la apertura a la inversión extranjera.
En septiembre pasado, el presidente destituyó por "débil control" y "pésimo trabajo" a Yadira García del Ministerio de Industria Básica, el más importante del país, porque concentra el mayor volumen de capital extranjero en la explotación de petróleo, petroquímica, energía eléctrica y minería.
Valdés también vigilará el sector de la construcción, donde se llevan a cabo millonarias inversiones y que es uno de los más afectados por el despilfarro y la corrupción, a los que Raúl Castro les declaró la guerra.
Valdés también seguirá de cerca al sector que controla las conexiones a Internet, los servicios informáticos, la telefonía, transmisiones de radio y televisión.
Desde que asumió el mando, Raúl Castro realizó más de 30 cambios en el gobierno, entre ellos la destitución del vicepresidente Carlos Lage y del canciller Felipe Pérez Roque, acusados de tener "ambiciones de poder".
Además de cambiar ministros, Raúl Castro, que impulsa una política de rigor y eficiencia con el modelo de gestión de las empresas controladas por los militares, hizo una profunda reestructuración del equipo económico, de la cual emergió Marino Murillo como poderoso ministro de Economía y uno de los vicepresidentes.

