Realismo mágico en el ‘Bel Paese’
Por Guido Favaro guifav@yahoo.com Desde Italia
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Sobran motivos para definirlo, si la generalidad lo permitiese y de alguna manera, el ‘più bel paese al mondo’.
Italia presenta en su pequeño territorio una variedad y complejidad de ambientes naturales, culturales e históricos que proporcionan el eje de la cultura hedonística del buen vividor de cualquier época.
En Italia existe todavía el realismo mágico. Es un pequeño reino donde sus habitantes han adquirido la capacidad de saber vivir bien, de maximizar cotidianamente la calidad de vida.
Recuerdo lo que decía el Frankfurter Allgemeine: "el estilo de vida italiano no ha necesitado de arsenales atómicos o de bombarderos para imponerse y no debe apoyarse sobre una red de bases militares para difundirse… la verdadera cultura global viene desde Italia… sin necesidad de presiones políticas o apoyos de la CIA, la pizza es preferida a la hamburguesa… y en cualquier lado la apertura de un restaurante italiano señala el desembarco de la civilización".
El italiano lo sabe bien: aquí cada mañana se inicia a trabajar definitivamente tarde, el largo receso a la hora del almuerzo es sagrado y metódico, sentarse y degustar los buenos vinos, quesos, pastas, pizzas, helados, café, todos patrimonios culinarios de estas tierras y objeto de deseo de la civilización occidental. El italiano ama comer y vestir bien, se obsesiona por la estética y por los pequeños detalles de la vida fugaz de cada dia. Y no podemos dejar de aceptar que las cuestiones más nimias de nuestra existencia también nutren nuestras almas.
Aquí se concretiza el sueño de descubrir nuevas culturas durante el fin de semana, todo está cerca y accesible. Una Italia maravillosa para viajar a lo largo y a lo ancho, que se descubre de modo espontáneo a través de los infinitos paisajes, de la multiplicidad de sus pueblos, lenguas y culturas. Una Italia célebremente retratada y origen de inspiración de la pluma de los más clásicos escritores, desde Goethe a Stendhal, desde Chateaubriand a Ruskin.
Italia es arte e historia. ¿En qué otro lugar se concentran, a diferencia de pocas horas, ciudades universales de la magnitud artística de Roma, Florencia y Venecia? Cada ciudad, cada pueblo, cada rincón esconde un pasado maravilloso rico de historias etruscas, romanas, renacentistas, barrocas. ¡Basta recordar que Italia concentra dos tercios del patrimonio artístico mundial!
Suelo pensar que el mismo camino que tomo cotidianamente sea aquél que tomaba también San Agustín, que mi iglesia preferida lo fuese también para el gran Leonardo. Dejarse llevar por la imaginación y seguir las huellas de Giotto, Petrarca, Da Vinci, Michelangelo, Botticelli o Dante. Redescubrir esas callecitas que creímos haber visto mil veces, nuevas, desconocidas, distintas, especiales, tan llenas de misterio y fantasía.
Italia es el reino del ‘piccolo e bello’ (pequeño pero lindo). Infinitos pueblos entrelazados a lo largo de las dos grandes cadenas montañosas y los cuatro mares que la rodean. Cada región, cada provincia y hasta cada pueblo posee un encanto único, una explosión de costumbres, idiomas, colores, sabores y olores que son un imán para el más fantasioso de los soñadores, un código de vida a descubrir para el más experimentado de los viajeros.
Una cena con spaghettis alla bolognesa y vino de montepulciano en una trattoria bajo la luz de la luna romana, la panorámica de un atardecer infinito sobre el mirador de la iglesia que custodia la bahía de Portofino, una navidad cubierta de nieve en una cabaña sobre los Alpes trentinos, un cappuccino en el café Florian compartiendo el romántico amanecer veneciano, una cabalgata por las doradas colinas toscanas y sienesas, la magia de algún pueblito del lago de Como, el sabor a verano en la maravillosa costa amalfitana o en las playas volcánicas de las eólicas…
Me despido, desde algún rincón de la península, con una breve poesía que he dedicado a esta maravillosa tierra,
A Italia
Italia, bajo tu encanto el tiempo se detiene,
eres tierra de romance y atardeceres infinitos,
Italia, bajo tu magia de gloriosa historia,
eres tierra de melancolía y pasión.
Tus fuentes, tus plazas, tus esquinas,
eres la esencia pura que nutre mi alma,
tus villas, tus conventos, tus rincones,
eres la eternidad, resplandor de la sabiduría.
Tus ocres, colores de la vida,
el dulce estío de tus olores toscanos,
tus cielos vaticanos, tu pasado de ensueño,
eres el sabor de la existencia.


