
Responsabilizan a 19 oficiales por la toma de la residensia japonesa
Una versión indica que uno de los miembros del comando del MRTA está vivo
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LIMA, 1°.- Mientras la versión oficial sobre cómo fue realmente el operativo de rescate Chavín de Huantar sigue sin convencer a muchos, ayer llegó el día de pasar facturas y el gobierno denunció a 19 altos oficiales de la policía peruana como los supuestos responsables de la sorpresiva incursión de un comando del MRTA en la residencia del embajador japonés en Lima, el 17 de diciembre último.
Por otra parte, con argumentos cuestionables, exculpó de todo cargo al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
En una tediosa aparición ante el Congreso, en la que, en realidad, se esperaba que diera explicaciones sobre el operativo que puso fin al cautiverio de 72 rehenes, el ministro del Interior, general César Saucedo, leyó un largo informe elaborado por el ex director general de la policía nacional peruana (PNP), general Antonio Ketín Vidal.
Según este informe, el SIN había advertido a fines de noviembre último que un comando de diez emerretistas se había trasladado de la selva a Lima, para cometer secuestros y atentados contra las embajadas de Japón, Estados Unidos, España y Ecuador, con el fin de liderar a sus líderes presos.
Saucedo dio lectura a más de veinte notas de inteligencia remitidas por distintas dependencias del SIN al Ministerio del Interior, las cuales daban cuenta de la necesidad de adoptar medidas preventivas ante la amenaza de una escalada terrorista, no sólo del MRTA sino también de Sendero Luminoso.
Descargo
"Está probado que que el SIN proporcionó oportunamente la inteligencia debida sobre lo que estaba planeando el MRTA", afirmó.
Asimismo, sostuvo que la embajada japonesa solicitó a la policía refuerzos en materia de seguridad para la masiva recepción en honor al cumpleaños del emperador Akihito, e indicó que "ese pedido que no fue atendido".
Finalmente culpó ante el Consejo Militar a 19 oficiales de la policía de "negligencia y desobediencia". Entre los inculpados se destacan dos ex rehenes, el general Máximo Rivera Díaz y el coronel Marco Miyashiro, y el oficial de más alta graduación denunciado, el teniente general Luis Malásquez Durand, jefe de la séptima región de la policía, con jurisdicción en Lima.
Este último, vestido de civil y sumamente nervioso, apareció poco después en la puerta del Congreso, para rechazar de plano el informe y señalar que el mismo "obedece a intereses de otras dependencias".
Los tres oficiales acusados pertenecen a la PNP.
Exposición contradictoria
La exposición del general Saucedo, sin embargo, resultó un tanto contradictoria y dejó flotando más preguntas que respuestas.
Si el SIN sabía tan bien que el MRTA estaba planeando algo, ¿por qué se limitó a comunicarlo en sendas notas de inteligencia y no coordinó con la PNP efectivas acciones preventivas?
¿Hubo graves problemas de comunicación o, sospecha aún más seria, el SIN -cuyo asesor es el influyente y temido Vladimiro Montesinos- dejó que la PNP se mantuviera con la guardia baja debido a una oscura interna?
Al margen de estas incógnitas, una fuente militar no identificada hizo circular una nueva y electrizante versión sobre el operativo Chavín de Huantar.
La versión está referida a las denuncias de que algunos miembros del comando emerretista fueron ejecutados pese a gritar que se rendían. Corresponde recordar que esas denuncias fueron desmentidas por el presidente Alberto Fujimori.
Presunto arrepentido
Según el rumor -imposible de confirmar- dentro del MRTA habría habido un arrepentido, que decidió colaborarcon las fuerzas armadas desde varias semanas antes del rescate. Este guerrillero no habría muerto en la acción y, por el contrario, habría sido protegido por algunos oficiales y sacado sano y salvo de la residencia a través de uno de los cinco túneles.
La versión coincide con el hecho de que antes de la intervención militar se decía que el grupo emerretista estaba integrado por 20 miembros y con que después de la misma sólo dos cadáveres, el del cabecilla, Néstor Cerpa Cartolini, y el de su lugarteniente Roly Rojas fueron identificados. Los demás cuerpos (doce, en teoría) no fueron vistos.
También coincide con el testimonio de un ex rehén japonés, que dedujo que existieron fusilamientos porque vio que a un emerrretista lo sacaban vivo por un túnel.
Guerrillera abatida
Identificada: dieron a conocer el nombre de una de las dos mujeres que formaban parte del comando emerretista.
LIMA, 1° (AP).- La guerrillera Luz Dina Villoslada, de 20 años, formaba parte de los 14 miembros del comando del MRTA que murieron en la operación militar de la semana pasada.
En una nota de periodistas que entrevistaron a rebeldes del MRTA en la residencia del embajador de Japón, Luz apareció con un fusil al hombro y con parte del rostro cubierto por un pañuelo.
Luz era una de las dos mujeres que figuraban en el comando del MRTA que el 17 de diciembre tomó por asalto la residencia del embajador japonés en Lima.
Su familia esperaba confiada que habría una solución pacífica de la crisis, como lo prometió en su momento el presidente Alberto Fujimori.
Según versiones de la prensa local, cuando los comandos especiales del ejército, la fuerza aérea y la armada irrumpieron en la residencia, el 22 de abril, las dos mujeres se rindieron, pero fueron acribilladas.
Fujimori ha dicho que los comandos no podían esperar para conocer las intenciones de cada uno de los rebeldes. "Muchos de esos jóvenes probablemente no tenían gran compromiso con Cerpa, pero allí estaban armados", dijo Fujimori.
Agregó que fue "muy penoso ver cadáveres de jóvenes que probablemente fueron arrastrados por Cerpa a la rebeldía".
Otra guerrillera de apellido similar, Alexandra Vioslada, alias "la gringa" o "comandante Gladis", está clandestinamente en Lima.




